La Nueva Guerra Fría ha venido y nadie sabe cómo ha sido

Entre los pasados dínc7EkAeS6AvbTGP2LeKA6gaTTpMqWnc9as 12 y 14 de febrero tuvo lugar la edición de este año de la Munich Security Conference. Se trata de un evento anual que, en distintos formatos, ha venido celebrándose desde hace casi ya 50 años. En los últimos tiempos se ha convertido en un gran evento que reúne a jefes de estado y altas personalidades. Este año estuvieron allí, entre otros, John Kerry, el rey Abdulá II y Dmitri Medvédev. Este último dio una conferencia el día 13 de febrero en su primera aparición en una edición de las conferencias. Anteriormente, Vladimir Putin había participado en 2007. En aquella ocasión, Putin denunció el proyecto de sistema de defensa antimisiles que EE.UU. estaba negociando instalar en la República Checa y Polonia para contrarrestar los misiles balísticos iraníes como una amenaza a Rusia.

Según la transcripción ofrecida por el propio gobierno ruso, Medvédev afirmó:

Speaking bluntly, we are rapidly rolling into a period of a new cold war. Russia has been presented as well-nigh the biggest threat to NATO, or to Europe, America and other countries (and Mr Stoltenberg has just demonstrated that). They show frightening films about Russians starting a nuclear war. I am sometimes confused: is this 2016 or 1962?

Después de su discurso en Munich, Dmitri Medvédev concedió una entrevista a la revista Time. En ella reapareció la cuestión de la Nueva Guerra Fría.

I never said that a new Cold War has begun, but I said that NATO decisions bring a new Cold War nearer. I said this and I will say it again. Because before me, my former counterpart Mr Stoltenberg – he is now the NATO secretary general – spoke, but what did he say? He said Russia should be contained; [military] contingents should be beefed up and defences mounted along the borders in all areas. If this isn’t preparing for another Cold War, what is it for then? For a Hot War? Such is the reality.

La perspectiva rusa es que hemos llegado a la actual situación por la injusta demonización de Rusia y una agresiva política de expansión la OTAN/UE hacia el este, como si fuera el paso previo a una nueva Operación Barbarroja. Es curioso pasarse por Twitter y ver el nuevo uso que se le da a la palabra “rusófobo” (spoiler alert, aparezco yo mencionado). Rusia se parece a ese matón de patio de colegio que atemoriza al resto de compañeros de clase y luego se queja, perplejo, de que nadie quiere ser su amigo. En la narrativa rusa nunca veremos consideración alguna de lo alarmante que resultó la invasión y anexión de territorio soberano de Ucrania o las misiones de sus bombarderos hasta las costas de California o Portugal. Estamos repitiendo los pasos históricos de la vieja Guerra Fría que disolvieron la alianza de la Segunda Guerra Mundial: Las respuestas de cada bando retroalimentan las decisiones del otro. Es un clásico Dilema de Seguridad. Por tanto, la Nueva Guerra Fría es contingente y evitable. Pero haría falta que Rusia abandonara su discurso de víctima de la perfidia occidental. Y la cuestión es si quiere, puede o le interesa.