Apuntes perplejos

Ahora que ya va quedando atrás los ataques yihadistas en Cataluña y estamos dedicados en cuerpo y alma a la pasión española de despellejarnos vivos me permitiré dejar constancia de varias cosas que me llamaron la atención y que entroncan, de cierta forma, en las cosas a las que llevo dándole vueltas en la cabeza desde hace tiempo y flotan sobre muchas de las cosas que he escrito últimamente.

Me llama la atención la poca relevancia que han tenido las víctimas de estos atentados. En otras ocasiones sus fotos, sus biografías y sus familiares han llenado los medios. Esta vez no. Quizás por la mayoría de extranjeros entre los muertos, lo que generó una distancia emocional en el público español. Quizás por razones que se me escapan. Quien sí han aparecido en los medios son parientes y conocidos de los terroristas, que han aparecido siempre como pobres víctimas de un imán manipulador, de la sociedad y hasta, de los videojuegos.

Yo fui de los que nada más llegar noticias de Barcelona dije en Twitter que no tenía ningunas ganas de ver fotos de cadáveres y heridos porque no me aportaba nada informativamente hablando. Surgió un clamor al respecto. Pero se sumaron al llamamiento medios y periodistas a los que la hemeroteca delataba. En otras ocasiones habían enseñando cadáveres de víctimas no europeas con mensajes del tipo “estas imágenes son un aldabonazo en la conciencia de Europa”. Así que parece que está bien generar reacciones emocionales respecto con no europeos pero nuestros muertos deben ser escondidos.

Me llamó la atención cómo tras el atentado de Barcelona entró en acción la Brigada del Pensamiento con varios mensajes muy claros:

-Nada de llorar a los muertos. Todos los meses mueren muchas más personas en el mundo por actos de barbarie ante la indiferencia de la sociedad española. Hay que insistir en que en el cómputo global de víctimas de los yihadistas los musulmanes son la inmensa mayoría. Así que no tenemos derecho a mostrar nuestra congoja y dolor. Sólo si tienes al día tu carnet de persona sensible con los problemas del mundo estás autorizado a expresar tu opinión dolida sobre lo sucedido en Cataluña.

-Las primeras y principales víctimas de los atentados son los musulmanes europeos. Son los más afectados por estos atentados porque se pone el foco sobre ellos y se les cuestiona. Es entonces necesario el despliegue del “periodismo preventivo”, con reportajes, entrevistas y columnas de opinión en el que se hable en contra de la islamofobia para educar a la inculta y racista sociedad española.

-El libro de estilo del “periodismo preventivo” requiere que se entreviste siempre a una elocuente joven musulmana con estudios universitarios que lleve velo para mostrar un Islam moderno e integrado. La crónica o entrevista siempre usará la coletilla “rompiendo estereotipos”. Llegado el caso, a falta de una manifestación de musulmanes en Madrid contra el terrorismo se recicla una noticia de una manifestación de enero de 2015 y se presenta como sucedida estos días.

La sensación que me queda de estos días es que alguien piensa que los españoles somos demasiado tontos y ante el riesgo de que “pensemos mal” es conveniente mitigar nuestras reacciones emocionales y orientar nuestro pensamiento. Sinceramente, pienso que me toman por tonto.