Tontos útiles al servicio de dictadores

El pasado sábado 30 de mayo tuvo lugar en Madrid las jornadas “Repensar la defensa”, organizadas por Izquierda Unida y su grupo en el Parlamento Europeo. No pudo asistir pero en el vídeo promocional queda claro que el punto de partida del debate es que la defensa nacional española está sometida a los intereses de Estados Unidos y las multinacionales de la industria militar. Tesis muy parecidas a las planteadas por Juan Torres López en “¿Para qué sirve el Ejército español?” y que critiqué aquí en “El virus populista”. Fue una lástima no poder haber estado allí, porque la alternativa lógica sería plantear una neutralidad a la Suiza con una potente industria militar nacional. Quizás encuentre una reseñe o un vídeo del acto.

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Hoy me encontré con esta otra convocatoria. Era del día 29 de mayo, un día antes de las jornadas sobre la defensa nacional española. “Acto en solidaridad con el pueblo sirio y su gobierno” organizado por la Plataforma Global Contra las Guerras y en el que participaba un ex secretario General del Partido Comunista de España y una profesora de la Universidad Complutense. Véase aquí el anuncio en la página web de la agrupación madrileña del PCE.

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No creo que sorprenda a los que hayan seguido mi disección ideológica de la Nueva Guerra Fría, pero queda claro a estas alturas que las críticas con cierta retórica a Estados Unidos es una declaración de simpatía hacia dictadores de cierta calaña.

Y hay un detalle vergonzante en ese cartel. La ilustración está basada en una foto de la Primavera Árabe en Egipto. Una imagen tan icónica que la guardé en mi disco duro y la reconocí al instante. No hace falta recordar que la guerra civil siria arrancó cuando el régimen reprimió duramente a la gente que salió a la calle a manifestarse.

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Manifestación de apoyo a Bashar Al Assad y jornada de debate sobre la defensa nacional española con una perspectiva crítica de la pertenencia de España a la OTAN. Podrían parecer dos actos separados de temáticas diferentes. Pero en tiempos de la Nueva Guerra Fría forman parte de la misma agenda.