Diez años después se cierra un círculo: Un Flanco Sur Profundo

CVYRAMCWEAEuXrEMe he enterado hoy en Twitter, gracias a Joan Tusell, de la publicación del Cuaderno de Estrategia nº176 Sahel 2015, origen de desafíos y oportunidades del Instituto Español de Estudios Estratégicos (IEEE). Y allí, en una nota a pie de página de la introducción, obra del teniente coronel Jesús Díez Alcalde, aparece una mención a mi texto “Un Flanco Sur Profundo: El arco de inestabilidad de África Occidental” como un texto que anticipó lo que estaba por venir. Fue una comunicación académica que presenté en noviembre de 2008 en un congreso organizado conjuntamente por la Universidad de Granada y el Mando de Adiestramiento y Doctrina (MADOC) del Ejército de Tierra. Apareció luego, en 2012, como capítulo de libro en la obra Defensa y Globalizacióncoordinada por los profesores Carlos de Cueto Nogueras y Adolfo Calatrava. En “Un Flanco Sur Profundo: El arco de inestabilidad de África Occidental” hablé de la expansión de grupos yihadistas en el Sahel y la nueva ruta de entrada a Europa de la cocaína sudamericana por África Occidental, dos fenómenos que aprovechaban la debilidad de los Estados de la región y cuya convergencia, dije, “convierten a la zona en un área de interés estratégico para nuestro país”.

Resulta gracioso pensar ahora que escribí en 2008 aquello, había acuñado el concepto en marzo de  2005, con la sensación de estar llegando tarde. En mis conclusiones recomendaba a España una estrategia proactiva en la región. Sobra decir que en aquel entonces hablar del tema en España era predicar en el desierto. Años después, África Occidental es un región prioritaria para España. En algún momento de los dos últimos dos años se dio la circunstancia de que seis de las nueve misiones internacionales en curso de las fuerzas armFrontera_internetadas españolas eran en África. El Ejército de Tierra dedicó unas jornadas el pasado mes de marzo a África como “Frontera Avanzada”. Y en junio escuché al general Ballesteros, director del IEEE, hablar del Sahel en unas jornadas en la sede de Casa África en Las Palmas como la “frontera de seguridad” de España. Se puede decir que el tema está completamente asumido. Y es de destacar que aparte del Cuaderno de Estrategia nº176 Sahel 2015, origen de desafíos y oportunidad, el IEEE recientemente publicó la Monografía Nº144 África.

Cabe darle las gracias al teniente coronel Jesús Díez Alcalde por la mención. Ver mi nombre en un documento del IEEE es un orgullo. Y refleja todo lo que ha cambiado en este tiempo desde aquellos tiempos en que yo era simplemente alguien que tenía un blog. El pasado mes de junio salió mi primer artículo en la revista Ejército, precisamente sobre la Operación Serval en Mali. Los últimos acontecimientos en Libia, Mali y Nigeria son la señal de que hay mucho de lo que escribir.

Del régimen de Saddam Hussein al Estado Islámico

Kyle Orton ha dedicado especial atención en su blog Syrian Intifada a cómo el régimen de Saddam Hussein lanzó un programa de reislamización del país para apuntalar su legitimidad ante el agotamiento ideológico del socialismo árabe y los nuevos vientos en el mundo árabe. Aquel proceso sentó las bases para que figuras del régimen, militares y miembros del aparato de seguridad, terminaran en la insurgencia yihadista y hoy formen parte de la cúpula del Estado Islámico. Cuento el proceso en mi último artículo para la revista El Medio.

La secta del fin del mundo

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Este fin de semana el diario madrileño ABC publicó el artículo “El «califato» provoca a Occidente para que envíe soldados a Siria” donde Mikel Ayestarán nos cuenta que el Estado Islámico tiene una naturaleza milenarista y que aspira a provocar a que Occidente invada Siria para entablar allí la gran batalla de Dabiq, el equivalente musulmán del Armagedón. Dabiq es, por cierto, una localidad ubicada en el norte de Siria que además da nombre a la revista oficial del Estado Islámico. La naturaleza milenarista del Estado Islámico es algo que ya sabíamos gracias a Manel Gozalbo y un artículo suyo que considero imprescindible: “El Califato del fin del mundo”. Con este contexto, me parece interesante estudiar al Estado Islámico desde la misma perspectiva con la que analizábamos las “sectas destructivas” surgidas en los años 70 y 80 nos permite entender los mecanismos de atracción con los que gana adeptos incluso entre la población occidental  y descubrir patrones entre los decididos a dejarlo todo para irse a vivir como súbdito del Califato, más allá de las discusiones si el Estado Islámico no es verdaderamente islámico o todo lo contrario.

Una perspectiva interesante la tenemos en un artículo que publicó este fin de semana el diario madrileño El Mundo sobre las ideas del antropólogo Scott Atran. El artículo recoge su perspectiva sobre el Estado Islámico y es destacable la visión que da de cómo un grupo con ideas tan extremas y acciones que generan tanto rechazo puede resultar atractivo. Utiliza una comparativa con Hitler, cómo no, pero me parce relevante la importancia que da a una visión colectiva y utópica que lleva al sacrificio personal y a la destrucción del orden conocido.

“Nuestros países quieren que su gente disfrute una buena vida y ausencia de riesgo, pero nuestros intelectuales jamás van a luchar para preservar nuestros derechos. Hitler propone la aventura, la gloria, la muerte, la destrucción del mundo viejo y la construcción de algo nuevo que requiere un autosacrificio y 80 millones de personas caen a sus pies. ¿Por qué? Porque la gente, sobre todo joven, no quiere solamente la vida fácil, la seguridad, la moderación. Quieren un sacrificio, algo trascendental, significativo que tenga sentido en un universo caótico. Lo que está proponiendo Hitler y Bagdadi es pasión. Se debe quemar todo para salvar al mundo”.

Desde este perspectiva lo relevante no es tanto estudiar la variante del salafismo yihadismo que representa el Estado Islámico y cómo ha surgido en el contexto del Islam, como el mecanismo de captación de voluntarios para luchar en Siria. Scott Atran destaca cómo el esfuerzo de captación es individualizado. El joven que se adentra por Internet vía redes sociales o foros hasta encontrar un reclutador del Estado Islámico recibe un mensaje personalizado contra el que las campañas generalistas de los gobiernos poco pueden hacer.

El Centre de prévention contre les dérives sectaires francés presentó un informe sobre el perfil social de los “candidatos a la yihad” en Siria o Iraq de una muestra de 160 casos. El retrato robot resultante era un adolescente/postadolescente (el 63% tenía de 15 a 21 años) de clase media, de familia no religiosa y con episodios depresivos (40%) que en el 90% de los casos tenía abuelos franceses y en el 91% de los casos había vivido un proceso de adoctrinamiento  por Internet.

Julia Ioffe ha elaborado “Mothers of ISIS”, un extenso reportaje en The Huffington Post, sobre el nexo creado entre las madres de chicos occidentales que un día desaparecieron de casa o anunciaron un viaje a Oriente Medio como voluntarios de una ONG para reaparecer al poco tiempo como combatientes en Siria y al poco tiempo morir allí. Las historias que cuentan son parecidas. Los chicos coinciden en haber tenido un padre ausente, problemas personales, problemas con las drogas, dificultades en sus relaciones personales, etc. Hasta que un día se convierten al Islam, lo que da orden a su vida y genera alivio en las madres. Pero al tiempo comienzan los roces por la vestimenta de la madre, la dieta o al alcohol, hasta la ruptura definitiva. Finalmente los chicos desaparecen sin despedirse y al poco tiempo tienen noticias de ellos desde Siria. Entonces un día les llega la noticia de la muerte del hijo allí. La lejanía, la sorpresa, el shock, el sentimiento de culpa… les genera un vacío insalvable al que nadie puede dar solución. Una de ellas, canadiense, creó una asociación para alertar a padres y educadores. Por el camino fueron contactando con ella madres con casos parecidos al suyo y terminó encontrando a Daniel Koehler, un experto alemán en desrradicalización que hasta ahora había trabajado con miembros de grupos neonazis.

Además, el Estado Islámico ha realizado campañas orientadas a captar especialmente adolescentes occidentales, a  las que empareja con yihadistas con trágicas consecuencias. Un fiscal holandés planteaba el dilema de no saber cómo se les debe tratar, si como víctimas de un engaño o asumir que su viaje a Siria fue una decisión libre reflejo de un compromiso con cierta ideología. En España el primer caso saltó este año, cuando una joven de 22 años de Almonte (Huelva) fue detenida antes de viajar a Siria. Los datos que han trascendido son que es hija de un pequeño empresario de la construcción afectado por la crisis y cuyos padres están separados. La noticia destaca, para remarcar el contraste, que en su momento llegó a vestir con estética “pseudogótica” (sic) y se hizo un tatuaje en la espalda con el nombre del grupo Metallica.

El debate tras los ataques terroristas de París del viernes 13 de noviembre se ha centrado tanto en Europa como en Estados Unidos en la “amenaza externa”. Pero hay otra interna, real confirmada. Es esta de la que he hablado hoy aquí y la otra, la que anida en ciertos barrios europeos de los que se habla poco, que trataré otro día.

¿Es el Estado Islámico un Estado?

Mi última colaboración en la revista ElMed.io repasa los criterios que se manejan en relaciones internacionales para determinar si una entidad es un Estado.  La pregunta no es sólo relevante a nivel teórico, sino que entender cómo funciona el Estado Islámico es importante a la hora de combatirlo. Representarlo como un grupo de fanáticos o un mero grupo terrorista deja de lado el esfuerzo que el Estado Islámico realiza para ganar legitimidad entre la población, funcionando como un país normal, proveyendo de bienes y servicios a la población.

Pueden leerlo en “¿Es un Estado el Estado Islámico?”.

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Trabajadores del Estado Islámico.

La hipsterización del dolor

Dice Pablo Iglesias que en España la gente ahora milita en los medios de comunicación y no en los partidos políticos. Quiere decir que la gente se identifica más con las ideas y visión del mundo de determinados medios de comunicación que con la de un partido político. El hecho es que el ratio de afiliados en partidos políticos y sindicatos ha sido tradicionalmente muy bajo en España. Así que yo añadiría que las “redes sociales” se han convertido en el espacio de acción política en España.

Ahora la principal actividad política de la gente es emitir opiniones y compartir cosas en sus muros de Facebook y perfiles de Twitter. Para mí ya no se trata de una cuestión política sino identitaria. Mientras muchos buscan sentirse el sentimiento de pertenecencia a un grupo y el aplauso de los demás, hay quien comparte memes políticos para definirse ante sus conocidos como parte de una minoría selecta rebelde, radical y libre pensadora.

Víctor Lenore explicaba magistralmente en Indies, hipsters y gafapastas: Crónica de una dominación cultural la práctica del elitismo cultural en un país donde para una generación ya no es posible aspirar a la exclusividad en el consumo material. En España vivimos el colapso de las expectativas vitales de los hijos de la clase obrera que fuimos a la universidad para encontrarse un mercado laboral de precariedad y sueldos bajos. Hablamos de todos los licenciados en universidades públicas que hicimos postgrados y manejamos idiomas pero terminamos pasando por trabajos mileuristas a la espera de que saliera “algo de lo mío”. Según datos del CIS de este año, el 40,3% de los españoles gana entre 300 y 1.200 euros al mes. Así que, explica Lenore, debido a que la distancia de ingresos entre el nuevo precariado y las clases bajas se acorta, el gusto cultural se ha convertido en una herramienta de distinción social, tal como nos mostró Pierre Bourdieau.

Antes, la distinción se alcanzaba en España mediante el acceso a los productos culturales. Los privilegiados eran aquellos que podían viajar a Londres y París para volver cargados de vinilos y libros que en España no se conseguían. Pero ahora, como descargar películas, series de televisión y música sale gratis en Internet, la distinción se obtiene en torno a qué ves y escuchas. Se trata de huir de todo aquello masivo y popular para mostrar interés por lo “alternativo” e “independiente”, que si se populariza permite decir la famosa frase que todos conocemos de “yo ya era fan de ese cantante/director/actor/cineasta/grupo/autor antes de que se hiciera famoso”. La identidad se construye por negación del Otro. Y las élites, por negación de la masa. Por lo tanto, parte de la creación de esa precaria “élite cultural” consiste en el desprecio de las clases bajas y los productos culturales que consumen.

Volviendo a la política, en una época en que el activismo ha sido sustituido por el ciberactivismo de compartir en el muro de Facebok. retuitear, darle al “Me Gusta” y los hashtags el coste de entrada es también cero. Así no hay forma de alcanzar distinción compartiendo contenido político en Internet cuando todo el mundo lo hace. Así que la búsqueda de la distinción lleva a alejarse de la mayoría y buscar mensajes únicos y originales que lanzar. Si todos dicen Je suis Charlie” contra la barbarie del terrorismo, para sentirse único y especial habrá que decir otra cosa. Así en enero de este año y esta última semana circularon por las redes sociales los mensajes de los aspirantes a rebeldes y radicales contrarios a la comunión solidaria con Francia. “¿Qué hay del atentado en Beirut?” preguntaban quienes no sabrían responder si Hezbolá es un partido islamista sunní o chií. “¿Qué hay del dolor de las víctimas nigerianas?” reclaman quienes serían incapaces de situar el país en un mapa.

No se trata de despreciar el dolor de las víctimas del Líbano y Nigeria, sino entender que la proximidad geográfica, cultural y emocional nos hace empatizar más con las víctimas francesas. Además, cómo señala Brian J. Phillips en el Washington Post, el ciclo de noticias se alimenta de lo impactante y novedoso. Otro coche bomba estallando en un mercado de Bagdad pasa más desapercibido que un ataque a una sala de conciertos en París. Además, sospecho, que las objeciones a solidarizarse con París tiene menos que ver con las emociones que provoca Líbano y Nigeria que con el rechazo a sentirse parte de la masa. De no haber sucedido masacres terroristas en fechas cercanas a los ataques a París, todo esa gente se las habría apañado para buscar otras excusas para no participar en el sentimiento colectivo de horror y solidaridad con Francia.

Un análisis de los atentados terroristas en París

Esta semana me he estrenado como colaborador de la página web Passim.eu con un análisis titulado “Cinco claves de los ataques terroristas de París”. Repaso el contexto estratégico del Estado Islámico, las tácticas empleadas en los ataques, la logística de los terroristas y Bélgica como nido del yihadismo europeo para terminar con una conclusiones sobre la lucha contra el Estado Islámico.

 

La factoría de bulos

El otro día me encontré que alguien había compartido en Menéame, una noticia del 15 de noviembre del canal público iraní en español HispanTV que “demostraba” el apoyo de Estados Unidos al Estado Islámico. La prueba en cuestión era un vídeo publicado en Liveleak donde se veía a un convoy de todoterrenos Toyota Land Cruiser HZJ79. Al final del vídeo aparecía un helicóptero que HispanTV identificó como un AH-64 Apache. No lo era. Era un Mil Mi-24, un helicóptero diseñado en la Unión Soviética con el que cuentan las fuerzas armadas de varios países árabes, desde Argelia a Iraq. El vídeo podría haber sido grabado en cualquier sitio porque los Toyota Land Cruiser HZJ79 abundan en el Norte de África y Oriente Medio.

Mi-24 ucranianos. Foto: Michael Esspe
Mi-24 ucranianos. Foto: Michael Esspe

Publiqué un tuit incluyendo el nombre de usuario de HispanTV, para que les llegara una notificación, comentando que les habían colado un bulo. No tuve respuesta. Y al rato alguien me comentó que había comprobado que los comentarios señalando el error en la página web de HispanTV eran borrados. La noticia fue hundida a negativos en Menéame, que a veces tiene estas cosas. Y me olvidé del asunto.

Al día siguiente me encontré una noticia con fecha del 16 de noviembre sobre el helicóptero de marras en la página web en español de Al Manar, el canal de TV de Hebzolá. Ofrecían la noticia “Helicóptero de EEUU visto dando protección a caravana del EI en Siria” sin el vídeo pero ilustrándolo con un montaje fotográfico algo cutre:

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Y entonces me encontré que la noticia ya circulaba por ahí. Estaba vez era el medio on-line Voltairenet, el que con fecha 16 de noviembre ofrecía en su edición francesa: “Un hélicoptère US escorte un convoi de Daesh”. Buscando en Google veo que la noticia salió en español con fecha del 15 de noviembre. Eso es, el mismo día que HispanTV. El cuerpo de la noticia dice:

Imágenes subidas a Internet muestran una caravana de unos 200 Toyotas Hilux del Emirato Islámico en Siria escoltada por un helicóptero militar Apache estadounidense.

Según un informe de este domingo de la agencia emiratí de noticias Hour News, como se ve en el video publicado hace una semana, el helicóptero estadounidense vuela a muy baja altura sobre la caravana, sin que ninguno de los vehículos del Emirato Islámico, equipados con armamento pesado, dispare contra el aparato.

No sé bien la secuencia de publicación. No sé qué medio recogió primero el vídeo publicado en Liveleak, pero la cuestión es que en 24 horas Voltairenet en francés, Voltairenet en español, HispanTV y Al Manar en español publicaron la misma noticia que no es más que un bulo.

Y cuando ya tenía claro que iba a publicar en el blog sobre el tema, un colega me pasó el enlace a una noticia de RussiaToday en árabe que muestra el vídeo publicado en Liveleak presentando lo que se ve como un helicóptero Apache estadounidense que escolta un convoy de todoterrenos Toyota del Estado Islámico. La fecha de publicación es del 13 de noviembre, así que es previa a las que había encontrado hasta aquel momento.

No es el primer bulo ruso o iraní sobre el apoyo de Estados Unidos al Estado Islámico que veo circulando en blogs, muros de Facebook y perfiles de Twitter españoles. Pero no me había molestado en documentar la propagación de uno de ellos desde medios de comunicación públicos rusos e iraníes, además de un medio de Hezbolá. Evidentemente comparten agenda política en Oriente Medio.

Sería divertido dedicarse a trazar la propagación de bulos como las supuestas revelaciones de los “papeles de Snowden” sobre el apoyo de EE.UU e Israel a ISIS que publicaron medios de propaganda prorrusos como Global Research para luego ser desmentidos por el abogado de Snowden. O ese scoop de la iraní Fars News sobre un coronel israelí capturado en Siria en las filas de ISIS. Pero lo que sí sería divertido es documentar la propagación de la propaganda rusa e iraníes entre medios, blogs, páginas de Facebook y perfiles de Twitter presuntamente críticos y alternativos en España. Por no hablar de las simpatías que despiertan las ideas de la ultraderecha francesa en la izquierda española en el contexto de la Nueva Guerra Fría. Ahí sí que nos echaríamos unas risas.