Sesión doble: «Thanks For Your Service» (2017) y «A House Of Dynamite» (2025)

Hace ya años Ignacio Medina me invitó a un directo de su canal «Palomitas Libres» para charlar con Arturo Miranda Bencomo sobre dos películas ambientadas en la vieja Guerra Fría. Aquel formato de comentar dos películas y encontrar una conexión temática me pareció interesante para traerlo a mi blog. No pretendo hacer reseñas de cine o series de ficción de forma regular pero espero hacerlo con cierta frecuencia.

La primera película que vi recientemente es Thanks For Your Service, película estadounidense de 2017 que trata del regreso a casa de un grupo de veteranos de la guerra de Iraq. Vemos diferentes formas de heridas físicas y mentales en unos militares que ven su vida familiar o sus perspectivas laborales desmoronarse a la vuelta mientras se sienten que al salir de las fuerzas armadas quedan abandonados a su suerte.

Lo que vemos en la película, por lo que cuentan los veteranos estadounidenses, es un reflejo del funcionamiento real del Departamento de Veteranos, que funciona aparte de las fuerzas armadas y que es una maquinaria burocrática lenta y carente de suficientes recursos. El título de la película hace referencia precisamente a la paradoja del tratamiento de héroes que reciben los veteranos en la sociedad, a los que se les dice de forma casi ritual la frase del título, mientras las acciones de la administración pública refleja todo lo contrario. Un significado que se pierde con el título español «Deber cumplido».

Milles Teller, conocido por Top Gun: Maverick (2022) y Whiplash (2014), interpreta al jefe del pelotón al que pertenecían el resto de personajes. En su caso, trata de ocultar a su mujer cómo se siente mientras en su cabeza no para de revivir un incidente en el que un miembro del pelotón resultó gravemente herido y por el que se siente culpable. La película es un catálogo de trauma y problemas de salud mental por el que desfilan la depresión, los pensamientos suicidas, los remordimientos y las pesadillas pero que concluye en perdón y redención. Al final de la película se nos muestra la cara de las tres personas cuya historia real se cuenta en el libro en el que basa el guion, obra del mismo guionista de American Sniper (2014).

Decía un humorista cuyo nombre no recuerdo que Estados Unidos es «el único país del mundo que invade otros países y luego produce películas donde se ven a los soldados tristes por ello». No creo que en el resto de países inmersos en conflictos armados sus veteranos sean inmunes al Síndrome de Estrés Postraumático y a los daños por conmoción cerebral. La diferencia es que el cine de Hollywood es capaz de producir películas al respecto y mostrar abiertamente a hombres heterosexuales sufriendo por sus problemas de salud mental.

Lo que sí creo que es diferente es que Estados Unidos tiene una de las fuerzas armadas más grandes del mundo por cantidad de personal, que estuvieron implicadas entre 2001 y 2021 en varias campañas de contrainsurgencia. Esto supone a cientos de miles de hombres expuestos a una guerra implacable contra un enemigo invisible que combatía usando emboscadas, francotiradores y colocando explosivos improvisados (IED), como vemos en la película. La cantidad de veteranos con heridas físicas y mentales que dejó la Guerra Global contra el Terrorismo (GWOT) tiene que ser tremenda. Sería interesante comprobar si ya alguien ha hecho estudios sociológicos sobre el nivel de resentimiento y radicalización ideológica entre los veteranos estadounidenses, con la Alemania de Weimar en mente.

La segunda película que vi recientemente es A House Of Dynamite, película producida por Netflix y dirigida por Kathryn Bigelow. A ella le debemos otros dramas donde aparecen militares y servicios de inteligencia como Zero Dark Thirty (2012) y The Hurt Locker (2009).

En esta ocasión estamos ante una obra especulativa que presenta una hipotética crisis nuclear. Un misil balístico intercontinental surge inesperadamente del Océano Pacífico con rumbo a Estados Unidos. Las fuerzas armadas estadounidenses disparan desde una base de Alaska dos misiles tipo Ground-Based Interceptor, que fallan en impedir que el misil hostil avance hasta Estados Unidos. Los cálculos determinan que impactará en Chicago.

La película sigue segundo a segundo la crisis empezando por los militares que ven en sus pantallas la amenaza por primera vez y sigue el rebote de la información entre expertos y generales hasta llegar al presidente, que ha de tomar una decisión sobre las represalias a tomar.

La principal particularidad de la película es que para contarnos la crisis segundo a segundo y transmitir el sentido de urgencia con el que se toman las decisiones decide mostrarnos los acontecimientos desde tres puntos de vista. Esto es, la película está dividida en tres partes donde vemos el transcurrir de los acontecimientos desde cero una y otra vez. Se trata de una de las decisiones más controvertidas del guion, al que alguno ha llamado un «Christopher Nollan fallido».

Hay que tener en cuenta que aquí no estamos ante una película que pretende entretenernos contándonos de forma trepidante desde la presentación al desenlace sin dejarnos respirar por el camino. Sino que estamos ante una película de final abierto que lo que quiere contarnos es cómo una crisis así golpea a sus protagonistas. Vemos a personajes angustiados y sobrepasados con un enorme sentimiento de impotencia, llegando al mismísimo presidente de los Estados Unidos, que interpreta Idris Elba. Un presidente que no sabe muy bien cómo seguir los procedimientos en un tipo de crisis que siempre consideró improbable y para el que recibió una formación somera al llegar a la Casa Blanca.

He leído críticas que señalan que los acontecimientos presentados en la película, un misil balístico intercontinental que se cuela tras fallar los dos misiles interceptores, no son plausibles porque en el mundo real se habrían tomado más medidas. Y que la enorme confusión en la que se mueven los protagonistas al verse obligados a responder sin ser capaz de determinar el origen del misil no se daría en el mundo real porque la respuesta estadounidense se retrasaría hasta determinar el origen del misil, existiendo varios elementos para trazar el origen. Por ejemplo, la propia trayectoria balística, dicen los expertos, constituye por sí misma una firma particular de cada tipo de misil conocido.

En la película rusos y chinos niegan haber sido los autores del ataque mientras se produce un clásico dilema de seguridad. Las acciones de Estados Unidos para preparar el contragolpe generan una percepción de amenaza en Rusia y China, que a su vez toman medidas que en Estados Unidos se perciben como los pasos previos a un nuevo ataque. Por el camino, se apunta a la alta posibilidad de que el ataque provenga de un submarino de Corea del Norte y se especula sobre la posibilidad de que el país haya desarrollado un submarino dotado de misiles balísticos con cabeza nuclear. En la realidad ya sucedió.

Submarino clase Romeo modificado. Foto vía Reuters.
Esquema interno. Imagen H.I Sutton /Covert Shores vía Naval News.

El propósito de Kathryn Bigelow de presentarnos a militares, expertos y líderes estadounidenses dubitativos, angustiados y sentimentales me parece representativo del momento histórico en el que vivimos la transición a un mundo multipolar e inestable. Ya no estamos en el marco mental de Independence Day (1996), los tiempos de la solitaria «hiperpotencia» estadounidense en plena euforia puntocom de la era Clinton, donde el planeta entero confiaba en el poderío militar y el ingenio estadounidense para derrotar una invasión alienígena. Y es que ver en un tiempo relativamente corto dos películas donde vemos la aflicción de veteranos de guerra y la impotencia de los Estados Unidos me ha parecido profundamente simbólico.


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2 respuestas a “Sesión doble: «Thanks For Your Service» (2017) y «A House Of Dynamite» (2025)”

  1. Avatar de MDII
    MDII

    Borra este mensaje:

    Cuarto párrafo, casi al final: «…en que ** basa el guion, obra del…». Falta el pronombre se entre que y basa.

    Párrafo bajo el vídeo del tráiler de «A house of Dynamite»: «A ella *de* debemos otros…». Querías escribir le, en lugar de de .

  2. Avatar de MDII
    MDII

    El argumento de la película de Bigelow me parece interesantísimo, y más, si tenemos en cuenta que en la Casa Blanca hay a un tipo como Trump rodeado de otros tipos que son muy semejantes a él en muchos aspectos.

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