Allí donde coloco mis libros está mi hogar

Yo mido los años por cursos escolares, una vieja costumbre de estudiante. Así que el año acabando o comenzando según se mire. Y como suele suceder por estas fechas para mí toca buscar un lugar para mis trastos en Madrid. Esta vez he caído en Chamberí. Parece un lugar agradable para pasear. Cuando te quieres dar cuenta estás en esos sitios a los que antes iba en Metro.

Acabo de instalarme y no sé por cuánto tiempo estaré sin Internet. A veces, junto a la ventana, pillo la conexión wifi de un vecino anónimo. Así que como navegar se ha convertido en una experiencia imprevisible y frustante he redescubierto el placer de leer en el silencio de una casa por el momento vacía y tranquila.

El casero me instaló el domingo la estantería que pedí para mis libros. Tengo bastantes lecturas pendientes. Y desde EE.UU. viene más en camino. No sé con qué frecuencia podré escribir en el blog a partir de ahora. Sólo espero que las lecturas y las tardes tranquilas que se avecinan sean productivas.

4 thoughts on “Allí donde coloco mis libros está mi hogar

  1. Aunque reconozco que me gustaría que publicases más entradas, también te he decir que recuperar el hábito de la lectura no es mala cosa, estamos demasiado enfrascados en ver el mundo por la ventana de un ordenador y no nos damos cuenta de los antiguos hábitos que abandonamos.

  2. Pues nada, a leer. Ya te llegará la conexión a internet.

    ¿Y el curro?

    Yo ahora estoy con Victorias frustradas de Erik von Manstein. Interesante. Pero me está dando la impresión que el Mariscal se creia que si le dejan a él el frente del Este gana la guerra. Yo no lo tengo tan claro con la superioridad material de la que gozaban los sovieticos.

    Por cierto. Coronel General, ¿a que equivale en España?

  3. Hola Lobo Estepario.

    Voy siguiendo tu blog , allí por donde puedo, y no es fácil pues Internet a veces esta y a veces no. Lo que explicas me atane, pues desde los últimos anos estoy en “territorios comanches”, por usar una expresión conocida, pero eso ahora no viene al caso.

    De cualquier forma cuando vuelvo a mi base y casa (Viena) trato de recuperar el tiempo perdido ( en Internet) y con mi conexión por cable las cosas van rapidas.

    Pero y esa es la razón de escribirte, no hay forma de poder acceder a tu biblioteca, siempre me sale la pagina en blanco, sea en un Internet café de Trípoli sea en Viena. Y eso me pasa desde hace mucho tiempo. Y realmente me interesaría conocer tu bibliográfia.

    saludos

Los comentarios están cerrados.