Sobre el caso Couso: No es eso

Hace tiempo dije en este blog que habría que dedicarle unas líneas al caso Couso. El asunto ha vuelto a ser noticia estos días y creo que es buen momento. Como lo podría haber sido otro.

Como todo el mundo sabe, el día 8 de abril de 2003 en plena caída de Bagdad el cámara de televisión José Couso se encontraba en el Hotel Palestina. Allí se concentraba buena parte de la prensa extranjera, tal como cualquier seguidor de los medios de comunicación sabía aquellos días. El hotel era un buen observatorio sobre una zona de edificios gubernamentales en la otra orilla del río Tigris que hoy constituyen la Zona Verde. Los combates en las calles de Bagdad se sucedían mientras las tropas estadounidenses avanzaban de oeste a este hacia el corazón de la ciudad. José Couso y el cámara de Reuters Taras Protsyuk filmaban desde sus respectivas habitaciones. La información en Internet no es clara, pero si mi memoria no falla Jon Sistiaga en su libro “Ninguna guerra se parece a otra” contaba que Protsyuk se encontraba justo en el piso superior.

Hotel PalestinaEn plenos combates un carro de combate M-1 Abrams cruzó el río Tigris por un puente en el que el hotel quedaba aproximadamente un kilómetro a la derecha. Las imágenes grabadas por los periodistas del hotel muestran como el carro de combate gira su torreta y apunta con el cañón hacia el hotel. En aquel momento las tropas estadounidenses en la zona estaba bajo fuego de mortero y comunicaciones iraquíes interceptadas revelaban que había un observador realizando correciones de tiro. Transcurrió tiempo con el carro de combate en aquella posición. Al parecer el cañón se mueve siempre siguiendo el visor de tiro. Así que posiblemente el artillero del carro lo que estuviera fuera buscando un blanco en el hotel. ¿Qué vio? A pesar de que la óptica de un visor de tiro de carro de combate tiene el equivalente a un zoom, a esas distancias difícilmente identificaría un trípode con una cámara de televisión como tal. Podría confundirse con un lanzador de misiles anticarro. O simplemente viera el brillo de una óptica reflejando el sol. El tiempo transcurrido posiblemente se deba a que la tripulación del carro pidió autorización para disparar ante la duda. El hecho es que lo hizo. Protsyuk y Couso murieron.

Hasta aquí los hechos. Lo que siguió fue una campaña para convertir lo sucedido en un “crimen de guerra”. La muerte de José Couso se convirtió en un “asesinato” y nos cuentan que fue un intento deliberado de de acallar las voces de los periodistas no acreditados por las fuerzas armadas estadounidenses. No me entretendré en desgranar los argumentos que mezclan la conspiranoia con los prejuicios más típicos, rancios y aburridos contra EE.UU. Son una sarta de tonterías, producto del desconocimiento sobre la naturaleza de las guerras y sus leyes.

Sé que mi opinión no es simpática. Respeto el derecho legítimo a sentir dolor por la pérdida de alguien. Pero sé que el dolor y la angustia lleva a algunos buscar una siniestra racionalidad a los hechos, tratando de encontrar culpables donde no los hay. Lo he visto con el 11-M, con algunos familiares de víctimas a los que unos sinvergüenzas los han angustiado con la idea de que hay unos verdaderos culpables que andan libres por la calle (o la Moncloa). La cuestión es que alguien lo tenía que decir. Aunque no guste.

10 thoughts on “Sobre el caso Couso: No es eso

  1. Creo que has sido valiente en expresar tus opiniones en este post. Comprendo perfectamente todo lo que has escrito, aportas datos concretos a tus razonamientos, no es algo banal. También espero que no te cause problemas.Pero sé que escribes de manera imparcial, sin buscar otros objetivos que expresar tu opinión.

    Saludos

  2. Coincido plenamente con tu valoración. Una cosa es que la familia desee obtener algún tipo de consolación pública por la muerte de Couso y otra, muy distinta, son los que se han apuntado para “disparar” contra Estados Unidos, que es de lo que realmente se trata (aunque para ello tengan que explotar el dolor familiar). Tengo la completa seguridad que si los que disparon a Couso no hubieran sido norteamericanos, no se hablaría de este asunto ni se intentaría procesar a nadie.

    Además, un corresponsal de guerra va a lo que va y este oficio tiene sus riesgos. Siento parecer cínico, pero es que estoy más que harto de tanta majadería, odio, rensentimiento y demás “virtudes” camufladas tras unas máscaras de “buenismo”, “justa indignación”, “afán de justicia”, etc. Del superjuez justiciero y solitario defensor de los débiles y desvalidos…mejor no hablar, entraríamos en palabras mayores.

  3. Hace unos meses leí una entrevista a Jon Lee Anderson en la que hacía una reflexión parecida a la tuya: la muerte de Couso se había politizado. Curiosamente, después le concedieron el I Premio José Couso. Y por seguir con Lee Anderson, recuerdo que en “La caída de Bagdag” describe algunos hoteles en los que se instalaban los periodistas. Y naturalmente que los americanos sabían que el Palestina estaba lleno de reporteros, pero el régimen de Saddam también, y el propio autor identifica algunos personajes “poco atractivos” que le hacen preferir otro hotel.

    Creo que es algo que no se suele tener en cuenta, al igual que alguna información que comentas en el post (nueva para mí). Entiendo que sus compañeros se sientan dolidos, pero creo que JP Valentín (que por lo demás me parece un tío muy sensato) y compañía se equivocan.

  4. Prejuicios e ingnorancia.

    Los periodistas en este caso (como en muchos) han demostrado estas dos cosas. Según ellos era imposible que los del M1 no les identificaran. Por tanto les tiraron a drede porque son muy malos.

    Ninguno se molestó en mirar por el visor de un tanque.

  5. En todo caso, ese día también atacaron las sedes de Al arabiya y al Jazerera matando a un camara de esta última.

    Yo también contemplo esa posibilidad, la de la confusión pero a la vez tengo mis dudas. Porque también para los americanos con la impunidad de que gozan en todos los conflictor pueden perfectamente ampararse en la confusión para asestar un golpe a la prensa. Y que al jazeera a EEUU les estaba incordiando y mucho… eso es bien cierto.

    En Israel no es la primera ni última vez que disparan a cámaras a drede, porque no lo iban a hacer los americanos… la guerra es así. Y ocurre muchas veces luego es fácil ampararse en la confusión, como en todo, siempre quedará la duda, pero porque la duda esté ahí en nada pienso defender la irresponsable actitud de invadir Iraq por parte de EEUU. Así que, en cualquier caso son culpables de su muerte como de la de el resto de iraquies que perecieron.

    Por tanto a mi nunca me ha gustado aseverar sin más que los que dispararon a la prensa lo hicieron todos a drede, seguro que es algunos casos es por equivocación. Pero como en muchos otros no es así pues no podemos fiarnos de nada. Y lo mismo que aseverar una cosa es arriesgado, la contraria también y sea como sea el crimen de guerra no es couso, es Iraq, quede claro, la muerte de couso fue el martir elegido por la prensa española por ese crimen de guerra que fue la guerra de Iraq en la que participó nuestro loado Aznar.

  6. Es curioso. Pensé que esta entrada en mi blog causaría polémica. Quizás no la haya leído quien podría sentirse aludido.

    El punto central de mis argumentos no es que la muerte de Couso se ha politizado. Es que se ha convertido en una causa a partir de tesis erróneas. Sólo desde un punto jurídico hablar de “asesinato” es equivocado.

    El caso de Al Yazira es diferente. Sería interesante revisar las noticias sobre la caída de Kabul en 2001 y la de Bagdad en 2003. Porque en ambos casos la sede de Al Yazira fue bombardeada. Algo que parece muy poco casual.

    Por no hablar el de la embajada china en Belgrado. Alguien me contó que aquello no fue un error.

  7. Calles de Bagdad, cámaras sobre soportes autónomos en tejados y esquinas de calles, todas con la pegatina de Al Jazeera.

    El ejército iraquí no tiene ningún equipo de observadores ni unidades de reco que vayan informando en tiempo real de por donde entran los americanos, ¿que hacen? enchufar Al Jazeera.

    Yo también me habría cargado cualquier cámara de TV que viera por ahí, y si solo viera la cámara le habría dado duro con la M2 del jefe del Abrams (esta imagen se vió en el mismo puente desde donde dispararon al Palestina, probablemente filmada por Couso o Protsyuk).

  8. Ok. Allá voy.

    El bombardeo contra el Hotel Palestina podría ser un crimen de guerra y Couso la víctima de dicho crimen.

    Es difícil pedir a quien no es jurista que entienda la diferencia entre matar y asesinar, así que, personalmente, no me siento irritado cuando los familiares y su entorno afirman que José Couso fue asesinado. Así que, si te refieres al hecho de que ese no es el término correcto, pues estoy de acuerdo contigo. En cambio no estaría de acuerdo, en principio, si consideras que dicho acto no habría constituido un crimen internacional.

    El asunto parece bastante claro, se trató de unos hechos que parecer entrar de lleno en lo que recoge el Protocolo I del Convenio de Ginebra de 1949 en su artículo 51:

    1. La población civil y las personas civiles gozarán de protección general contra los peligros procedentes de operaciones militares. Para hacer efectiva esta protección, además de las otras normas aplicables de derecho internacional, se observarán en todas las circunstancias las normas siguientes.

    2. No serán objeto de ataque la población civil como tal ni las personas civiles. Quedan prohibidos los actos o amenazas de violencia cuya finalidad principal sea aterrorizar a la población civil.

    3. Las personas civiles gozarán de la protección que confiere esta Sección, salvo si participan directamente en las hostilidades y mientras dure tal participación.

    4. Se prohíben los ataques indiscriminados. Son ataques indiscriminados:

    a) los que no están dirigidos contra un objetivo militar concreto;

    b) los que emplean métodos o medios de combate que no pueden dirigirse contra un objetivo militar concreto; o

    c) los que emplean métodos o medios de combate cuyos efectos no sea posible limitar conforme a lo exigido por el presente Protocolo;

    y que, en consecuencia, en cualquiera de tales casos, pueden alcanzar indistintamente a objetivos militares y a personas civiles o a bienes de carácter civil.

    5. Se considerarán indiscriminados, entre otros, los siguientes tipos de ataque:

    a) los ataques por bombardeo, cualesquiera que sean los métodos o medios utilizados, que traten como objetivo militar único varios objetivos militares precisos y claramente separados situados en una ciudad, un pueblo, una aldea u otra zona en que haya concentración análoga de personas civiles o bienes de carácter civil;

    b) los ataques, cuando sea de prever que causarán incidentalmente muertos y heridos entre la población civil, o daños a bienes de carácter civil, o ambas cosas, que serían excesivos en relación con la ventaja militar concreta y directa prevista.

    Por lo tanto sería irrelevante que los soldados hubieran intentado esperar para ver qué era eso que había en el hotel y que hubieran disparado pensando que podían ser soldados enemigos infiltrados en el mismo. Sería un crimen de guerra en cualquier caso por ser previsible el causar muertos y heridos entre la población civil.

    Y digo “sería” porque Estados Unidos no ha ratificado ese Protocolo I (según datos del Comité Internacional de la Cruz Roja) y por lo tanto no le es aplicable.

    Lo que me sorprende, y me gustaría saber, es en base a qué respaldo jurídico está actuando la parte actora en el asunto de José Couso. O bien se me escapa algo a mí y existe otra base jurídica para afirmar que los Estados Unidos cometieron un crimen de guerra; o bien se le escapa a la acusación lo que acabo de explicar…

  9. El hotel palestina estaba lleno de periodistas. Me pregunto qué opinariais si los que estuvieran alli ejerciendo su trabajo de periodistas hubierais sido alguno de vosotros.Claro que el periodista de guerra asume sus riesgos, pero de verdad solo falta que defendamos al que dispara con municion contra el que dispara con su camara.

    En cualquier caso no podemos justificar la muerte de couso, ni la de muchos otros periodistas muertos en circunstancias parecidas por ejercer un derecho que nos pertenece a todos. Me da igual el asesino (yo tampoco entiendo de terminos juridicos) sean los EEUU, los pastoones, o los Iraqies

  10. Si piensas que disparar desde un tanque, con un proyectil inadecuado para un edificio, a una distancia enorme, y siendo un único disparo, fue un intento premeditado de matar o amedrentar a la prensa occidental para que no se supiera como estaba siendo el asalto… te equivocas por mucho.

    Un par de aviones de guerra electrónica y de Bagdad no salía ninguna transmisión en tiempo real, lo que habría dado tiempo a arrestar a los periodistas y quitarles el material (si esa hubiera sido la intención).

    Un francotirador con un Barret habría acertado en la cámara o directamente a Couso o a Protsyuk en la cabeza (si esa hubiera sido la intención)

    El primer Thunder Run se hizo con cámaras a bordo de los blindados, el primer asalto a Kerbala se hizo con cámaras siguiendo a las secciones de Marines, … no me parece precisamente intención de ahorrarse imágenes de combates. ¿Información controlada? pedirle una entrevista a un insurgente es bastante más difícil que a un comandante americano.

    Sinceramente, me parece que en el caso de Couso se ha exagerado la “gravedad” de las imágenes que recogía, y se emplea esa idea (la de que los americanos no querían ser grabados) para decir que fue asesinado, que le dispararon con intención de muerte y a sabiendas de que era periodista…

    pero siempre se pasa de puntillas por el hecho de que carecía de chalecos antibalas NIJ-IV, de seguro de vida, cual era su contrato, que no tenían coches blindados, que no existían procedimientos ni planes para una eventual evacuación… la culpa es de los americanos, será que a los que asesinaron a Julio Fuentes no les llegan los requerimientos del juzgado.

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