La torre de papel

Ros pregunta dónde está la sección “Biblioteca”. Era una página con la lista de todos los libros relacionados con el contenido de este blog que tengo en mi biblioteca. Accidentalmente borré la página. Y crearla desde cero me dio pereza. El asunto es que soy un comprador compulsivo de libros. Y mi biblioteca sobre conflictos armados, historia militar y asuntos internacionales no para de crecer. En las últimas cinco semanas llevo ya diez libros comprados. Puede que algún día recupere la lista. O, mejor aún, que cree una lista de “libros recomendados”. Porque evidentemente no todo lo que se publica merece la pena ser comprado o leído. Y ahí quería llegar.

Soy un visitante asiduo de las librerías. Y desde el 11-S he apreciado el fenómeno “carretilla”: La sección de novedades parece llenarse mes a mes como si un empleado de la librería descargara con una carretilla una montaña de libros sobre terrorismo, Oriente Medio, Islam, la política exterior de EE.UU., etc. Una búsqueda en la base de datos del ISBN en la web del Minisiterio de Cultura revela que si entre 1995 y 2000 se publicaron en España 128 libros en cuyo título se incluyera la palabra “islam”, en el período 2001 a 2006 la cifra se eleva a 227. Para la palabra “terrorismo”, la diferencia en títulos es de 21 frente a 119.

Alguien dirá que cada libro publicado es una aportación al conocimiento general humano. Pero viendo la calidad de lo que se publica bien podrían las editoriales salvar una buena cantidad de árboles. ¿Se han fijado la cantidad de libros que tratan de explicarnos lo malo que es el Islam? ¿Que vivimos la Tercera Guerra Mundial o una nueva Cruzada contra el mundo musulmán? Y no, no me olvido de esos libros titulados algo así como “Bush, el nuevo Hitler” o “EE.UU. y su gobierno terrorista”. Estoy convencido que si el número de títulos publicados en España se redujera a la mitad no pasaría absolutemente nada malo. Siempre nos quedará Amazon.

7 thoughts on “La torre de papel

  1. lástima.

    la pereza es muy mala.

    mi proyecto era buscar las portadas que faltaban, escanearlas y enviártelas para completar la lista (incluso los índices… deformación profesional: es lo que hago 8h. al día).

    si puedo echarte una mano… y vencemos la pereza.

  2. La verdad es que sobran muchos de los libros que se publican actualmente sobre política e historia. Muchos no son más que puros libelos, empeñados en demostrarnos que Zapatero es el Anticristo, que la Segunda República era el reino de Dios en la Tierra, que hay que matar a los moros, que Bush devora críos…en fin, estupideces varias sin ninguna base ni análisis serio. En cuanto a la historia militar, si bien es cierto que últimamente se publica mucho más en este país de lo que se publicaba hace unos años, mucho es de bastante baja calidad. Existen, por un lado, los historiadores españoles, que se empeñan en hacer historia de España, independientemente del periodo del que se trate, para emplearla como trampolín para explicar sus ideas políticas; no puedo decir que me extrañe, porque entre la izquierda está mal visto decir nada si no haces referencia política de paso (“ser comprometido”, lo llaman; a mi me parece ser un coñazo), y entre la derecha está de moda dejar salir a los más bajos instintos y aparcarse en el revisionismo más negro (hay gente que llega a negar cosas como el bombardeo de Guernica).

    Por otra parte, hay bastantes libros de origen extranjero que no aportan nada o casi nada. Acabo de leer “Días de infamia” y no sólo no me ha contado nada nuevo, sino que además está bastante mal escrito. Otros libros que he leído no me han dejado ni siquiera mala impresión, de puro anodinos. Algunos son realmente buenos, pero la traducción los mata (el mejor ejemplo, “Historia de la SGM” de Basil Liddell Hart, destrozado por un traductor que traduce “battleship” por “buque de guerra” y “carrier” por “transporte”; algunos párrafos llegan a ser incomprensibles). Si me permites una recomendación, “Por qué ganaron los Aliados”, de Richard Overy. Cuenta cosas muy interesantes, y aunque empieza con dudas (ese mapa de Rusia, con Stalingrado sobre el Don…), acaba siendo un gran trabajo.

    De todas formas, yo me quejo de vicio: un amigo me ha dejado para que se la guarde toda su biblioteca del tema, y tengo cientos de volúmenes por mirar. Supongo que hay gente en peor situación que yo.

  3. Una página con tus recomendaciones sería muy de agradecer, Lobo. Más que nada, porque en un blog es inevitable que muchas veces nos quedemos con ganas de saber más. Te animo a hacerlo, y si te acercas por Valladolid, estoy dispuesto a pagarte una cerveza por el esfuerzo. 😉

  4. Pues estoy pensando en recuperar la sección bibloteca aunque sólo sea como sección de “recomendados”.

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