Irán (V): Inventando la amenaza

Empecé esta serie sobre un posible ataque estadounidense contra el programa nuclear iraní porque el guión me resultó familiar. Ayer domingo tuvimos un ejemplo. El País cita una noticia del diario británico The Sunday Times: Iran suicide bombers ‘ready to hit Britain’, o en cristiano “Terroristas suicidas iraníes listos para golpear Gran Bretaña”. La noticia menciona que 40,000 trained suicide bombers are ready for action. ¿Acojona, verdad? Los malvados iraníes tienen listos hordas de chiflados terroristas suicidas para atacar el Reino Unido. No sé cómo entrarían en el Reino Unido esos miles de terroristas (¿con pasaporte iraní y visado de turista?) pero la idea del titular es clara: ¡Irán es una amenaza clara y directa! Realmente dan ganas de borrar del mapa a los barbudos esos en nombre de los buenos y viejos valores occidentales. Sin embargo… Sin embargo en la misma noticia viene una frase curiosa: If the nation’s nuclear sites are attacked. Vaya. Lo que han querido decir los iraníes, lo que han dicho de hecho, es que no dejarán sin respuesta un ataque a su territorio. Y que lo harán con los medios a su alcance. Qué novedad. Alguien pensaba que una operación militar sobre Irán ¿no tendría consecuencias?

Nosotros haremos hoy una pausa en el repaso al programa nuclear iraní que nos ha de conducir más adelante a hacer un estimación de las posibilidades de un ataque aéreo. Nos habíamos quedado en el paso previo al enriquecimiento del uranio (para no perderse con los tecnicismos les recomiendo repasar la serie entera), que como vimos era una etapa fundamental.

Hoy retrocederemos un paso, la elaboración del pastel amarillo, para añadir a nuestra lista de emplazamientos del programa nuclear dos nombres:

-La Unidad de Combustible Nuclear de Ardekan (o Erdekan), cerca de Yazd.

-Una planta de procesamiento entre Bandar Abbas y Bandar Jomeini (Khomeini, en inglés).

Esto implica más lío de nombres y lugares. Al final de esta serie tendremos el mapa de los posibles emplazamientos del programa nuclear iraní y veremos la enorme dificultad de un simple ataque que descalabre el programa con una lista de instalaciones tan larga. Además todo parece indicar que los iraníes han aprendido la lección de los iraquíes y no han puesto todos los huevos en la misma cesta. Y claro está, hemos de tener en cuenta que toda esta información pública sea fiable. El último nombre de la lista proviene del movimiento de disidencia en el exilio Consejo Nacional de Resistencia de Irán. La fiabilidad de ese tipo de fuentes ya la vimos en el caso de Ahmed Chalabi y su Congreso Nacional Iraquí. Cuando hay dinero para mantener movimientos de resistencia proveniente de los fondos de reptiles la necesidad de vigilar y contener a los países en cuestión se multiplica. En aquel caso cuatro gatos nos molestamos en leer libros como Guerra contra Iraq de Scott Ritter y no nos pilló por sorpresa que no aparecieran las armas de destrucción masiva iraquíes. Tampoco nos cogió por sorpresa que sólo cuatro gatos se acordaran de él a posteriori. Esta vez, si los Tomahawk caen sobre Teherán, acuérdense quién les adivirtió.

5 thoughts on “Irán (V): Inventando la amenaza

  1. Si nos atacan con armamento convencional podemos responder, y si se trata de ataques suicidas, mejor o peor, pero las agencias de inteligencia harían su trabajo buscando a los responsables, como ya ha empezado a hacer España; tenemos respuestas para todo tipo de ataque y capacidad represiva de sobra, por lo tanto, tampoco creo plausible ningún ataque preventivo iraní contra objetivos occidentales que tenga como fin evitar un bombardeo e incluso una invasión de Irán, dado que no lo impediría si esa fuera la intención de Bush, y tampoco impediría, como digo, que pudieramos responder.

  2. Esclarecedor, como siempre, Lobo. Asuminedo que en la casa Blanca esta Bush y Rumsfled ¿crees que serán capaces de meterse en Irán con el fregado que tienen en Iraq, o tal vez le verían alguna ventaja al “cuanto peor mejor”. Yo no puedo ni imaginar las consecuencias de un ataque a Irán por parte de EE.UU.

  3. Lo malo de todo esto es que ya nos suena. El guión empieza igual que durante los meses previos a la invasión de Iraq: envalentonadas de Estados Unidos, construcción de peligros para atemorizar al pueblo, respuestas amenazadoras por parte de los países en liza, y los mismos energúmenos apostados en la Casa Blanca. Con estos precedentes, ya podemos empezar a decir aquello que decíamos antes de la guerra de Iraq: “La cuestión no es si va a haber guerra; la cuestión es cuándo va a estallar”. Pues eso. Ale, a difundir los valores occidentales a base de bombas.

    Un saludo desde Alicante.

  4. Pingback: sobreatlantis

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