Estos estos días varias carreras universitarias de letras están revueltas. Los estudiantes de las licenciaturas de Filosofía, Humanidades e Historia del Arte están en pie de guerra por las reformas planeadas. Cosa todo de la «convergencia europea» en materia universitaria. Al parecer convertirán a Historia del Arte en una especialidad de Historia, y un hachazo caerá sobre la licenciatura de Humanidades haciéndola desaparecer.
Me ahorraré el lanzar un manifiesto en favor de las carreras de letras. Ya intenté explicar en su momento que tras el 11-S, en un mundo lleno de gurús del management, hacíamos faltaba otra clase de personas para enfrentarnos a este brave new world.
Pero hay un argumento que he oído varias veces en esta batalla y no comparto: «¿Qué será de las nuevas generación si desaparecen de sus planes de estudios las asignaturas de humanidades?». Dicho todo de una manera que da a entender que nosotros salimos tan listos y tan críticos con el mundo que nos rodea gracias a las clases de filosofía y ética de 3º de B.U.P. Dudo de todo.
Dudo que haya un nosotros. Como si en España hubiera un corte generacional entre aquellos que estudiamos el ahora mítico B.U.P. y los que vinieron después. Puede que creciéramos viendo La Bola de Cristal en vez de programas del corazón. Puede que visitáramos a nuestras abuelas no en una residencia de ancianos, sino en su propia casa de la España rural donde nos ofrecína de desayuno leche recién ordeñada. Pero dudo que saliéramos todos listísimos y muy críticos con el mundo que nos rodea. No creo que mi generación fuera mejor que ninguna anterior o posterior.
Quien habla así, enunciando esa primera persona del plural, suele ser un friki o un empollón, al que la nostalgia ciega. Sólo tendría que hacer un poco de memoria para recordar cómo fuimos machacados por la masa en el colegio.
Y dudo que fuéramos el producto de aquellas clases de filosofía o ética en 3º de B.U.P. La mirada curiosa ya estaba presente mucho antes. Y fue cosa del azar, quizás no, que terminara recalando en un grupo de amigos que los sábados por la noche nos reuníamos en tertulias donde surgían nombres como Marvin Harris o Mario Bunge.
Y sin embargo… No digo que la lucha de los estudiantes de Historia del Arte y Filosofía me resulte indiferente. Es significativo que directamente pretenden cargarse títulos con una lógica que me resulta fácil adivinar (el mercado, el horror, el horror).
El jueves pasado recorría nuevamente los pasillos de la facultad de Ciencia Política y Sociología de la UCM, pero esta vez en compañía de David y Natalia. Y lo hice como quien enseñe su casa avergonzado por la roña acumulada por los compañeros de piso. Cada año que pasa la distancia que me separa de los estudiantes universitarios de los primeros cursos es mayor. Y viendo lo vacía que está siempre la biblioteca, el poco público en las conferencias y mesas redondas, y las repetidas convocatorias a botellones-en-solidaridad-con uno llega preguntarse por el futuro. El último que apague la luz, por favor.

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Respuestas a9La Arcadia perdida que nunca existió
Estoy totalmente de acuerdo, Lobo. A fuer de parecer cínico/corrosivo, hace tiempo que estoy convencido que hoy en dia, la Universidad es basicamente una servidora del mercado de trabajo, sujeta a las «políticas educacionales». Todas las mentes inquietas que he conocido, buscaban respuestas, (de las que provocan nuevas preguntas), donde fuera, desde charlas de madrugada, a veces con suerte en casa de algún profesor, la mayor parte de ellas no. Buscando aulas abiertas, conferencias, talleres de verano, pero desde luego no en las clases oficiales. Esas eran para «el título». Lo preocupante es la poca voz que tiene la Universidad, en sí misma, para defenderse de intervencionismos externos, tanto ministeriales como laborales. Ahí está una gran grieta de la cimentación.
Está claro que cuando uno carece absolutamente interés por lo que ocurre a su alrededor de poco le servirá la filosofía y la ética. Está claro que generaciones de estudiantes anteriores no fueron mucho mejores que las actuales. Pero es absurdo negarle el papel fundamental de la filosofía en la aparición de la conciencia crítica de muchos con inquietudes y el despertar de esas inquietudes por muchos otros. Ayer viajamos a Madrid a manifestarnos con nuestros compañeros de filosofía. Echamos de menos a muchas facultades, a muchos alumnos universitarios de Madrid, tanto de filosofía como de ciencias políticas. Parecen no darse cuenta que el exterminio de la filosofía del bachillerato es el final a medio plazo de las facultades de filosofía en nuestro país. El que es idiota puede dejar de serlo, y el que no lo es, serlo aún menos. Desde luego, esto puede ocurrir sin la filosofía. En cualquier caso, supongo que cuando hablas de aquellos que dicen «nosostros» no te referiras a gente que enseña filosofía o que la aprende, porque yo jamás he oído a ninguno de nosotros hablar así. Y mira que tuve que oir tonterías en el viaje, entre otras intentar convertir el conflicto en un problema filósofos vs. científicos, cuando ninguna de las dos profesiones existe y, desde luego cuando tal confrontación es completamente absurda.
No tengo ,afortunadamente, datos sobre las tendencias del mercado, pero mi experiencia me dicta que actualmente en los procesos de seleccion para puestos de direccion medios y altos los perfiles mas escogidos son los de humanidades ( personas con saberes renacentistas y habilidades sociales razonables) en lugar de los meramente tecnicos ( ingeniero/infomatico «burbuja»).
Yo si fuera estudiante de humanidades, y en buena logica de mercado estaria encantado de pertenecer a las ultimas promociones de esas carreras , eso me evitaria a medio plazo competidores, je je je.
Otra cosa es el debate sobre si deben suprimirse o no, bueno, en realidad no se si es ese el debate, por tanto no voy a opinar.
Estoy de acuerdo en la Arcadia nunca existió, ni en educación ni en nada que tenga que ver con el ser humano. Sin embargo, hay un dato objetivo: la generación de la Bola de Cristal tuvo una preparación claramente superior a las generaciones inmediatamente posteriores. Esto está avalado por estudios comparativos. Por cierto, que España sea el país cuyos estudiantes muestran una incultura superior, es unmérito de los planes de estudios que ahora recoge la LOE. No hay que mitificar el pasado. Cierto es. Sin embargo, deminizar el presente que se avecina parece lógico cuando muchos tememos que se vayan a repetir sumas de errores pretéritos.
Un saludo.
Desde mis 41 años: todas las generaciones son iguales, y los afines siempre (o casi) se encuentran. En las nuevas promociones también habrá gente crítica, intelgente y activa, como en todas las anteriores, y serán, como en todas las anteriores, una minoría… estos bailan reageton (que, por cierto, está mu sabroso de bailar) aquellos bailaron la lambada o el «devórame otra vez… Y los contenidos de algunas carreras deberían ser sujetos a un serio y duro análisis, preferentemente por parte de personas externas a la universidad: igual daban alguna idea curiosa.
Hola solo decir una cosa, lo del recorte de carreras no es cosa de europa, es cosa exclusivamente del gobierno nacional.
Si no ver el texto acordado entre los ministros de educacion europeos:
http://www.universia.es/contenidos/universidades/documentos/Universidades_docum_bolonia.htm
(Link sacado de malaprensa.com)
Saludos.
Lobo, este nuevo blog es una pasada. En serio, me gusta mucho cómo te ha quedado.
Un beso,
Rosa J.C.
Lobo, querido Lobo, algún día te contaré las peripecias de mi Hermana para conseguir aprender algo en la E.S.O.
El problema de la educación en la actualidad no son asignaturas puntuales, es la forma en la que han desmontado el sistema educativo.
Vaya por delante que desconozco mucho los detalles del recorte, pero creo redcordar que hubo un tiempo en que se estudiaba «Filosofía y Letras», luego se degajó una «Geografía e Historia», y luego se desgajó una «Historia del Arte». Todo en un afán de especialización, y de ignorar otras áreas de conocimiento anexas o simplemente distintas y de tener títulos para todo. En resumen, un conocimiento más particular y menos universal (¿de dónde viene la palabra universidad?. Quizás a hora se esté volviendo hacía atrás. Y así, me parece positivo. Creo que en la universidad hay que dar conocimientos lo más amplios posibles. Me parece más progresista esto (en el sentido de extender la luz y disipar oscuridad, de crear gente con inquietudes) que el saber mucho de poco, porque a la larga crea ignorantes. Al fin y al cabo el mercado es lo que quiere, especialistas que produzcan desde el primer día.