Inocentadas nada inocentes

La principal razón para abandonar los soliloquios de angry young man en mi blog y dedicarme a hablar de política fue ir a la contra de los blogs de derecha que estaban proliferando en la blogosfera española. Que la Red se llenara de blogs de una ideología que no comparto no sería mayor problema. No tengo inconviente en recomendar la lectura de blogs o libros cuyo enfoque ideológico no comparto pero cuya lectura me haya resultado intelctualmente estimulante. Pero he encontrado con regularidad algo que podríamos llamar el método del “Libelo Liberal”, del que ya hablé aquí, y que consiste en una mezcla de tergiversaciones, patrañas y ofuscaciones mentales amplificadas por los enlaces mutuos y los comentarios autocomplacientes del tipo: ”No se pierdan hoy cómo Pepito de los Palotes destroza brillantemente en su blog la postura diplomática de la República de la Antártida ante la O.N.U. en párrafo y medio”.

Quizás subestimo la inteligencia del español medio creyendo que hacía falta un blog a la contra. Pero al menos se puede valorar mi esfuerzo como zoólogo observando esta fauna. Y ahora un ejemplar de lo más tonto.

Vean esta secuencia de fotos. ¿Qué se ve? Una grúa intentando levantar un coche desde el fondo del mar hasta el muelle de un pequeño puerto. El peso termina arrastrando al camión y la grúa al agua. Un segundo camión grúa es llamado. Y parece que también termine cayéndose aunque se trate la última foto de un montaje fotográfico. En el fondo del mar sólo terminaron el coche y la primera grúa, que ya es bastante. Así que tenemos simplemente un muelle, un coche, dos grúas… ¡Pues no!. Se trata de una una brillante analogía del intervencionismo estatal. Sí, señor. El Estado empeora todo lo que toca. Es lo que podemos aprender viendo las fotos de las grúas que no tienen ningún aspecto de pertenecer a algún organismo público, sino todo lo contrario. O eso al menos contaban varios blogs hace poco (un ejemplo). De todas formas, ¿qué importa si la grúa que cayó al mar perteneciera a un organismo público? ¿Demuestra algo de la naturaleza de la administración pública del Estado un ejemplo cogido al azar? Es algo que encontramos a menudo en la blogsfera liberal. Historias de meteduras de pata gubernamentales que vienen a demostrar, o eso dicen, que la “empresa privada como está movida por el afán de lucro alcanza siempre niveles óptimos de eficacia“. Curioso sofisma. La chapuza estatal demuestra que con una privatización iría mejor. Sería interesante lanzar la idea entre mis lectores de recoger una antología del disparate empresarial. Todo el que haya trabajado alguna vez por cuenta ajena sabrá de lo que hablo.

Quizás debería en el fondo agredecerles que hagan cosas como dedicarse a defender el liberalismo económico con argumentos de 2º de la E.S.O. Me dan el trabajo hecho. Y hablando de eficacia empresarial y cosas que terminaron en el fondo del mar no está por demás hablar del mundo real material e inmediato, y recordar una historia aleccionadora sobre un heraldo de la libre empresa, o en inglés “Herald of Free Enterprise”.

[Esta entrada fue publicada originalmente en el blog Lobo Estepario de Zona Libre]