La premisa falsa

Un asunto recurrente en las teorías conspiranoicas es la premisa falsa. “¿Sabías que ningún judío acudió a trabajar el 11-S a las Torres Gemelas?”  La lista de víctimas del 11-S incluye, por ejemplo, unos cuantos Cohen, Goldstein, Rosenbaum y Salomon. Pero da igual, porque tú estás en un bar y el tipo a partir de ahí construye su versión. Al menos hoy tenemos móviles con 3G y navegar por Internet con el móvil es algo que se puede hacer con suficiente soltura para buscar respuestas sobre la marcha. Pero hay veces que el conspiranoico lanza un dato y sólo de chiripa encuentras una explicación del tema. Una vez hablé con alguien que me dijo que pensaba que el 11-S era un montaje y me habló de los vínculos de la CIA con Osama Bin Laden. “En Internet está la foto del director de la CIA con Osama Bin Laden en Afganistán”. Sólo mucho tiempo después me encontré una foto de Zbigniew Brzezinski en Pakistán con un militar pakistaní con su barba. Ese era el “director de la CIA” y “Bin Laden” juntos en una foto. Una identificación tan chanante como la que hizo la gente que llamó a la policía para informar sobre la presencia de Bin Laden poco después del 11-S en una estación de autobuses en Málaga. La policía acudió y se encontró a un inmigrante árabe con su barba. Al menos el buen hombre se lo tomó con humor, según se pudo ver por las noticias.

 El profesor Fernando Reinares escribió sobre el 11-M, al cumplirse otro aniversario el pasado miércoles 11 de marzo. En “Por qué el 11-M dividió a los españoles” habla de las premisas falsas sobre las que se construyeron los discursos políticos de un signo u otro en torno al 11-M. Encontré interesante una de esas cuestiones en que muchos insisten.

[L]a decisión de ejecutar ese acto de terrorismo se tomó en diciembre de 2001 en la ciudad paquistaní de Karachi y fue ratificada durante una reunión que delegados de tres organizaciones yihadistas magrebíes mantuvieron en Estambul en febrero de 2002. Además, lo que se convertirá en la red del 11-M inició su formación al mes siguiente, todo ello más de un año antes de la invasión de Irak.

Tras el desmantelamiento de una trama yihadista, la Operación “Dátil”, miembros de la periferia de esa red difusa dieron un paso al frente y asumieron atentar como venganza.

[H]e podido constatar cómo, incluso entre los ciudadanos interesados y que eran adultos cuando se perpetraron los atentados de Madrid, existía un gran desconocimiento sobre la trayectoria del yihadismo en nuestro país desde mediada la pasada década de los noventa.

El profesor Reinares habla sobre cómo en 2003 hubo 40 detenidos en España por “su implicación en actividades de terrorismo yihadista”. Pero no hubo una percepción de la amenaza en la opinión pública mientras la UCIE del Cuerpo Nacional de Policía justificaba que su trabajo era necesario “prevenir la muy posible comisión de atentados en nuestro país”.

Lean “Por qué el 11-M dividió a los españoles”, tan recomendable como “¡Matadlos! Quién estuvo detrás del 11-M y por qué se atentó en España.