Mongoles en Bagdad (y II)

Casi 750 años después los mongoles han vuelto a Bagdad. Pero no en un sentido metafórico como lo expresa José Luis Sampredro en su libro. Se trata de mongoles de verdad. Mongoles de la mismísima Mongolia cuyo gobierno apoyó la invasión de Iraq y que decidió enviar un pequeño contigente tras la ocupación del país. El pasado viernes se despedía la séptima rotación que suma una compañía.

El contigente mongol tuvo su minuto de gloria cuando el sargento Ganbold Azzaya evitó que un camión bomba se empotrara contra un cuartel militar en Hilla disparando contra el conductor.

Buscando la lista de países con tropas en Iraq uno encuentra sorpresas. Más allá de la presencia de estadounidenses y británicos las fuerzas de ocupación en Iraq la forman una larga lista de países pequeños con pequeños contingentes.

  • Polonia – 900
  • Rumanía – 865
  • El Salvador – 380
  • Georgia – 300
  • Azerbaiyán – 150
  • Fiji – 150
  • Bulgaria ~150
  • Letonia – 136
  • Mongolia – 131
  • Albania – 120
  • Eslovaquia -104
  • Repúblia Checa – 100
  • Lituania ~50
  • Armenia – 46
  • Estonia – 38
  • Bosnia Herzegovina – 37
  • Macedonia – 33
  • Kazajstán – 29
  • Moldavia – 12

A la lista habría que añadir los países que ya han retirado sus tropas: Tonga, Hungría, Nicaragua, Rep. Dominicana, Honduras y Ucrania.

Llama la atención a simple vista la escasa entidad de las fuerzas desplegadas por cada país. La mayoría ha envíado a Iraq una compañía o menos. En algunos casos se entiende, porque las fuerzas armadas de esos países son minúsculas El reino de Tonga mandó 45 de sus infantes de marines. Una cantidad minúscula de soldados en términos absolutos pero que suponían el 10% de las fuerzas armadas del país.

A los neocons les encanta decir que en la lista de fuerzas de ocupación de Iraq hay países como Hungría o Estonia porque sufrieron en su momento la tiranía soviética. Y que como amantes de la libertad recobrada sólo después del fin de la Guerra Fría tienen el firme compromiso de luchar para que otros países disfruten de la democracia y bla, bla, bla… Tonterías. La mayoría de ellos tienen unas fuerzas armadas con necesidad de ser modernizadas pero carecen de presupuesto para ello. Y apoyan a EE.UU. con la esperanza de recibir excedentes militares o apoyo diplomático cuando fuera preciso.

Así encontramos a antiguos repúblicas de la Unión Soviética (9), países ex-comunistas de Europa Central y Oriental (7), países latinoamericanos (4), dos repúblicas ex-yugoslavas y dos minúsculos archipiélagos del Océano Pacífico. Mongolia entraría como país ex-comunista.

En el caso mongol tenemos un país tres veces más extenso que España pero con menos habitantes que la Comunidad de Madrid. Encajonada entre Rusia y China, tras dejar de ser país comunista terminó mirando a EE.UU. Lo cuenta Robert D. Kaplan en “El hombre que pudo ser Jan” (aquí gratis). El presidente Bush visitó el país en 2005, la primera visita de un presidente de EE.UU. a Mongolia.

Es la estrategia de la que hablaba al teorizar sobre la política de defensa nacional de una hipotética Cataluña independiente. No inventaba nada. Los países pequeños convierten sus ejércitos en herramientas de su política de alianzas mandándolos en misiones internacionales. ¿Podríamos llamarla defensa nacional posmoderna?

Furor del converso

Bob Woodward no necesita ser presentado a periodistas y aspirantes a ello. Junto con su compañero Carl Bernstein reveló las artimañas que el comité electoral de Richard Nixon había empleado, entre ellas espiar la sede del partido demócrata en el complejo de edificios Watergate de Washington. Richard Nixon dimitió a raíz del escándalo y los dos periodistas del Washington Post cautivaron la imaginación del público: Dos incansables periodistas dispuestos a llegar al final para desvelar las cloacas del poder.

Después de aquello siguió en la brecha. En 1987 publicó “Veil” un libro sobre el escándalo Irán-Contra (tan jugoso que daría para unas cuantas entradas) que conseguí en su edición español en un saldo a precio de ganga. El libro era pesado de narices por dedicarse a explicar el funcionamiento de los pasillos del poder en Washington. Lo leí hace mucho tiempo y sólo me quedan recuerdos curiosos. Como la percepción de que Ronald Reagan no se enteraba ni de misa la media. O que Gadaffi en una visita a España se paseaba por su habitación con tacones de mujer.

Luego recuerdo la publicación de su libro “Los Comandantes” dedicado a los personajes claves de la administración del presidente Bush Sr. y el alto mando estadounidense durante la guerra por la liberación de Kuwait de 1991. Woodward reapareció en las librerías con libros que trazaban perfiles personales de personajes clave. Y tras el 11-S retomó el enfoque de “Los comandantes”: Hacer un retrato pormenorizado de la toma de decisiones al más alto nivel. Fueron “Bush en guerra” (2003) y “Plan de Ataque” (2004). Algunos le criticaron su excesiva cercanía al poder, aunque los libros fueron recomendados por demócratas y republicanos. Unos veían los fallos de la administración Bush. Otros creían ver resaltado al “war president”.

Woodward parece haber querido sacudirse el sambenito de periodista acomodado. Su último libro, el tercero de la serie “Bush en Guerra”, se titula “State of Denial” y según John Dickerson en Slate.com presenta a una admistración Bush “clueless, dishonest, and dysfunctional”. El libro puede que no cambie la opinión de nadie sobre Bush: [B]ut he’ll do something more dangerous: He will confirm the doubts about Bush that a majority of Americans already have.

Iñigo Sáez de Ugarte enlaza en guerraeterna.com a varios extractos en el Washington Post y diversas opiniones sobre el libro.

En Estados Unidos hay una estampida de periodistas, militares, analistas y comentaristas que han descubierto de pronto que en Iraq las cosas van mal. Menuda sorpresa. Corren todos a apuntarse el mérito de haber advertido a tiempo a la opinión pública. Será curioso (dentro de lo trágico que será) rescatar cuando el barco se hunda lo que tanto neocon dijo en su momento sobre las interminables buenas noticias que llegaban de Mesopotamia.

Mongoles en Bagdad (I)

En 1255 Mongë, el cuarto Gran Jan del imperio mongol, mandó a su hermano Hülegü al oeste al frente de un expedición con intención de conquistar buena parte de lo que es Oriente Medio. Hülagü era hijo y esposo de cristianas nestorianas. Algunos encuentran en ello el origen de su animadversión hacia los musulmanes y la crueldad que mostró con ellos, algo impropio de los por lo general tolerantes mongoles.

El mayor ejército mongol jamás reunido avanzó precedido por su reputación. La secta de los Asesinos rindió la mítica fortaleza de Alamut sin combatir. En noviembre de 1257 el ejército de Hülegü se plantó en las afueras de Bagdad. Tras varias batallas siguió un asedio que concluyó con el saqueo y destrucción de la ciudad. La ciudad fue arrasada y sus habitantes masacrados. Fue el fin del califato abbasí.

El avance del ejército de Hülegü hacia el oeste fue detenido por los mamelucos en la batalla de Ain Jalut en 1260. Las disputas por la sucesión a la muerte de Mongë distrajeron a Hülegu que no pudo cumplir su objetivo de alcanzar Egipto. Finalmente Kublai, hermano de Mongë y Hülegü, subió al trono (le llegaría a visitar Marco Polo) pero el imperio mongol quedó divido en cuatro tras el conflicto dinástico. Hülegü estableció su propio janato fundando una dinastía propia.

Quedará para siempre poder especular qué hubiera sido de la civilización

Hülegü y la destrucción de Bagdad quedaron por siempre marcados en el imaginario colectivo árabe. En noviembre de 2002 Bin Laden comparó en un discurso a Dick Cheney y Colin Powell con Hülegü. Al año siguiente José Luis Sampedro publicaba “Los mongoles en Bagdad”.

Casi 750 años después los mongoles han vuelto a Bagdad. Y ahí es donde llegamos al lado “posmoderno” de la cosa.

Mongoles en Bagdad

Puertas al mar

El pasado viernes 29 a última hora de la noche el senado estadounidense aprobó la construcción de una doble valla fronteriza de 700 millas (1 milla = 1,609 km.) entre EE.UU. y México. La medida ha sido impulsada por miembros del Partido Republicano que han hecho bandera de la “mano dura” contra la inmigración irregular.

Leyendo sobre las “amenazas del futuro” me encuentro a menudo con referencias a la inmigración irregular convertida en un tema de seguridad y defensa. No tengo soluciones para combinar la necesidad de millones de personas de un futuro mejor y la armonía social en los países desarrollados. España no es la Alemania del “milagro económico” necesitada de legiones de obreros para ocupar puestos intensivos en mano de obra. Y no es que los inmigrantes ocupen puestos de trabajo que nadie quiere. Si un país tiene inmigración cero la simple ley de la oferta-demanda haría subir los sueldos de los “trabajos basura”, como pasó en Boston a principios de los 70 cuando el paro se acercó a cero. La nuestra es una economía postindustrial donde tiene difícil encaje laboral una persona sin estudios que no hable el español. Lo que no quita la desazón que me producen los reaccionarios de turno cuando hacen el agosto vendiendo demagogia. Como si nadie comprendiera que no hay “efecto llamada” sino debido a la apabullante miseria un efecto explusión.

Hay quienes quieren vender la cuestión de la inmigración irregular como una “invasión” para pedir a continuación medidas drásticas y contundentes. Y como siempre sucede que la mierda golpea el ventilador en este país alguien reclama la intervención de las fuerzas armadas.

Fue un error enviar a soldados a la valla de Melilla. Para eso está la Guardia Civil que tiene competencias en la vigilancia de las fronteras. Y ante los “asaltos” a las vallas bien podría haber intervenido uno de los Grupos Rurales de Seguridad que tienen competencias, entrenamiento y material en el mantenimiento del orden público.

¡Guerra en Quijotia!

El país de Quijotia, dotado de yacimientos de petróleo y oro, ha sido invadido por su vecina Lusitania. Y ha sucedido estos días. El alto mando de Quijotia ha recibido las órdenes de repeler la invasión y recuperar las zonas mineras.

Todo parecía ir bien para las fuerzas de Quijotia. Al fin y al cabo era una guerra virtual, un juego de guerra del ejército español, cuyo único propósito era ofrecer un desafío intelectual a los estados mayores que participaban en él. Entonces en Izquierda Unida se han enterado y alguien ha caído en la cuenta de que Lusitania es el nombre que los romanos dieron a más o menos lo que hoy es Portugal. ¡Oh, cielos! ¿Portugal haciendo de “malo” ficticio? ¡Una crisis diplomática en ciernes! (¿Alguien sabe cuántas veces los españoles hemos sido los “malos” en ejercicios virtuales de Portugal?)

Pero algo no cuadra. España ni tiene oro ni tiene petróleo. Así que la sagaz mente de IU que montó el embrollo sospechó que tras los ficticios Quijotia y Lusitania podrían esconderse países reales. Las implicaciones son terribles. ¡El ejército español podría estar virtualmente luchando en el extranjero y el parlamento sin enterarse! En el Confidencial Digital cuentan que IU “echa en falta la base jurídica en la que se sustentaría ese tipo de intervenciones”.

Ahí no puedo estar más de acuerdo. No puede ser que las fuerzas armadas españolas realizando maniobras virtuales sobre mapas o ejercicios en el campo (“del río Segura pa’llá es Quijotia, del río Segura, pa’cá es Lusitania”) pretendan luchar en el extranjero sin la cobertura jurídica de Naciones Unidas. Vamos, es tan absurdo como jugar en la Playstation al Grand Theft Auto sin tener un carnet de conducir en vigor.

Cómo no, IU elevó una pregunta al gobierno el pasado día 6 de septiembre. Siguen todavía esperando respuesta. Y me pregunto por qué.

Hinteligencia antimilitar

España debe ser uno de los pocos países del mundo donde mostrar la bandera nacional en público se considera de mal gusto (exceptuando en las competiciones deportivas internacionales). Y uno de los pocos países donde las fuerzas armadas tienen que pedir perdón por existir, aunque en cada incendio forestal o riada todo el mundo espere que intervegan aunque su función no sea esa.

Estos días varias maniobras militares han dado cancha mediática a una subespecie política autóctona española: El cosmopaleto.

El cosmopaleto es un político pegado al terruño y reaccionario como los de toda la vida que pretende ser cosmopolita, moderno y ultraguay. Un cosmopaleto dice cosas como “esto no pasaría en ningún país democrático, moderno y avanzado”. Cualquiera diría que el cosmopaleto se dedica a la política local tras pasar años de eurodiputado o embajador en Canadá. Pero no. El cosmopaleto deja claro que no ha visto mundo con frases como las de la portavoz del Gobierno vasco, Miren Azkárate, que ante una exhibición de paracaidistas del ejército en Getxo ha dicho:

“En cualquier otro punto de Europa causaría asombro que este tipo de acciones se realizaran en núcleos urbanos y tan cerca de civiles”

Se trató de un once militares dotado de amenazantes y peligrosos “paracaídas de exhibición deportiva con apertura manual” que aterrizaron en la playa de Getxo en el marco de las maniobras que anualmente la brigada paracaidista (BRIPAC) realiza en el País Vasco.

La portavoz del gobierno vasco añadió un comentario aún más sagaz que el primero:

[L]a presencia de unidades armadas con fusiles en carreteras o núcleos urbanos «sobrepasa con mucho lo que podría considerarse ejercicios tácticos, que normalmente no se llevan a cabo en entornos urbanos. Estamos preocupados porque hemos visto la exhibición que determinadas unidades militares han llevado a cabo a lo largo de toda la semana»

A la honda preocupación de Azkárate porque miembros de las fuerzas armadas ¡armados! se paseen por áreas urbanas de la comunidad autónoma vasca se une la voz del alcalde de Amorebieta, David Latxaga, para el que estas maniobras son “anacrónicas” y responden “a una época ya pasada y no a un escenario moderno y civilizado”. Yo estaría encantado de que este individuo abriera un blog y nos explicara las guerras modernas (guerrasmodernas.com) si no estuviera partiéndome de risa con tanto ignorante.

Tiene gracia que políticos pretenden dar lecciones sobre la “guerra moderna” haciendo referencia a lo que pasa y deja de pasar en otros países cuando demuestran no haber salido nunca de su pueblo. Tiene gracia el asunto. Porque quien mejor pueden saber cómo son las cosas “en cualquier otro punto de de Europa” son nuestros militares que han participiado en maniobras militares en el extranjero. Desde Argentina a Noruega.

Y como ejemplo el desembarco de infantes de marina españoles en Noruega durante los ejercicios “Brilliant Mariner” de la OTAN. Aquí una afoto de los infantes de marina con sus fusiles de asalto H&K G36E al borde de una carretera con tráfico para escándalo de los cosmopaletos

infantes de marina españoles

Pero no se vayan. ¡Aún hay más! Mi colega aec51 tuvo la gentileza de subir a Youtube un extracto de un telediario noruego donde se muestra a los aterrorizados ciudadanos noruegos reaccionar ante el desembarco español en su localidad. Verdaderamente un documento estremecedor.

En el extracto vemos al mayor Tor Arild Melby de las fuerzas armadas noruegas dirigirse a un colegio para hablarle a los niños sobre las maniobras. Uno de ellos se mantiene impasible ante la invasión española de su localidad. Sólo podemos entender tal inexplicable actitud porque se trate de un quintacolumnista español al que descubrimos gracias a una incriminadora camiseta del Real Madrid. Ni de los niños te puedes fiar hoy en día.

Y mientras tanto en otro lado de la galaxia España las mismas fuerzas armadas realizan maniobras (véase ABC y Terra) sin que los sospechosos habituales digan ni mu. Y es que tras la crisis del islote de Perejil las cosas se ven de otra manera por allí.

El misterio de los lectores mudos

Como es fin de semana voy a hablar de temas ajenos a la temática del blog. Y hoy traigo algo a lo que le doy vueltas desde hace tiempo.

Las estadísticas dicen que cientos de personas visitan este blog cada día. La media para este mes que acaba está por encima de las 700 “sesiones” diarias. (Ayer viernes, 1093 visitas) Curiosamente los comentarios nunca superan un puñado por entrada en el mejor de los casos ¿Qué le pasa a esas legiones de lectores? ¿Son todos muy tímidos? ¿Realmente nadie tiene nada que decir? ¿Se equivocan las estadísticas?

Recibo toneladas de comentarios basura (llenos de enlaces publicitarios de pornografía y medicamentos vendidos por Internet) , que explican como mucho del 10 al 20% de las visitas. según los días. Luego tenemos los visitantes que llegan aquí vía motores de búsqueda. Llegan por batallones. No es de extrañar. Si buscas “guerras” en Google este blog aparece en la primera página de resultados. Haber sido enlazado por Nacho Escolar, David de Ugarte, Íñigo Sáenz de Ugarte, David Iwasaki, etc. debe haber hecho subir mi Google Rank. Pero ahí surge el problema. Google considera relevante este blog para cualquier combinación de términos que yo haya mencionado. Y el resultado no deja de ser divertido. He aquí una lista de las cosas que la gente ha buscado en este mes que termina y les ha hecho llegar aquí:

fotos de aviones secretos

Si son secretos no debe haber fotos. ¿No? Y si hay fotos no son secretos. Digo yo…

tios buenos jovenes

Menudo chasco deben haberse llevado. No hay fotos mías en el blog.

lo bueno de las guerras

Pues para encontrar lo positivo de las guerras me temo tendrán que buscar mucho.

polla de marroqui

¡Definitivamente se han equivodado de sitio!

fotos posmodernas de mujeres

Ahí me han pillado. ¿Una foto posmoderna?

Y la lista sigue. Centenares de búsquedas hilarantes salpicadas por una buena cantidad de búsquedas atinadas. Miro las estadísticas de duración de las visitas y ahí está la clave. La inmensa mayoría llega al blog y con las mismas se va. Las estadísticas de centenares de visitas ocultan que la mayoría ha llegado aquí buscando otras cosas. Con lo que me queda la duda. ¿Cuántos lectores de verdad tiene este blog? ¿Cuánta gente lo sigue asiduamente? Y de esos lectores, ¿qué temas que trato son los que realmente les interesaN? ¿Qué les gustaría que abordara con más profundidad? ¿Qué temas resultan totalmente indiferentes? Queda este blog abierto a sugerencias. Vía comentarios o vía correo (loboweblog arroba yahoo.es)