Vuelve a casa vuelve

Se me hace extraño no tener que coger el coche en busca de cobertura para el móvil o de no tener que estar pendiente de cuánto tiempo llevo conectado a Internet antes de que el saldo se me agote en el cíber. Vuelvo a la civilización. La vida empieza de nuevo.

En mi última entrada conté las mil y unas lecturas que preceden a cualquier cosa que escribo aquí. Y concluía con la necesidad de cambios. Por paradójico que suene, tengo la sensación de que esto que escribo no es un blog. Sin darme cuenta GuerrasPosmodernas.com es más bien una serie encadenada de ensayos. Faltan referencias a muchos más blogs. Falta más diálogo con los lectores. Falta más agilidad en seguir la actualidad.

He escrito siempre el blog que quería hacer pero no necesariamente el que la gente quisiera leer. No digo con esto que desee incrementar el número de lectores a costa de renunciar a las señas de identidad de Guerras Posmodernas. Hmm… No sé si sería complicado: ¡Anécdotas del rodaje de Alatriste! ¡Defensa sectaria de uno de los dos pilares del bipartidismo español! ¡Todos los secretos de Gran Hermano! ¡Frikismo tecnofetichista a raudales! ¡Confesiones impúdicas de mi vida personal! ¡Apuntes sociológicos de andar por casa dignos de un monólogo de humor!/em> Pero tengo ganas de cambiar. Un blog más dinámico. Con entradas más breves, que deje la reflexión de fondo y el tiempo para otros ámbitos fuera de la blogosfera. Más diálogo con otros blogs y los lectores. Creo que es tiempo de cambios.