11-M: La conspiranoia de los necios (III)

Tras un descanso retomo aquí mi repaso a la serie conspiranoica de Luis del Pino en Libertad Digital acerca del 11-M.

Antes de entrar en materia añadiré unas cuantos comentarios de cosecha propia. Esta tercera parte se titula ¿Participó ETA en el 11-M?”. No sé si lo recuerdan todavía. Pero tras la masacre hubo quien insitió e insistió que ETA era la verdadera responsable, a pesar de que las pruebas que iban apareciendo apuntaban en otra dirección. La cuestión es que las teorías conspiranoicas sobre el 11-M han ido variando en el tiempo.

Primero se dijo con mucha insistencia que el atentado había sido obra de ETA y que en el transcurso de las semanas posteriores al 11-M saldría a la luz la verdad. En los foros de debate político que frecuentaba por aquel entonces decían (lo mismo leí respecto a las armas de destrucción masiva) que el último que ríe, ríe mejor. El grupo PRISA quedaría en evidencia y a Zapatero no le quedaría más remedio que dimitir. Iba a ser una legislatura breve, anunciaban. Pero pasó el tiempo y no aparecieron pruebas sólidas e irrefutables de la participación de ETA en el 11-M.

Luego vino la publicación de “11-M: La venganza” de Casimiro García Abadillo que introdujo una nueva hipótesis. El 11-M había sido una venganza marroquí por la crisis del islote de Perejil. Partes del libro fueron adelantadas por entregas en el diario El Mundo. Al leer el libro resultó que el autor simplemente se había limitado a mencionar el contenido de unas carta recibidas en la redacción de El Mundo en la que alguien contaba que en el C.N.I. habían estado esperando “la venganza del moro” tras el conflicto por el islote de Perejil.

La teoría en sí resulta plausible. Marruecos en sus conflictos con España nunca se ha enfrentado directamente. En la olvidada guerra de Ifni (1957-1958) lo hizo a través de un supuesto movimiento de liberación nacional detrás del que todo el mundo sabía que estaba Mohammed V. En 1975 tras varios tanteos de las defensas españolas en el norte del Sáhara español, que le llevaron a la conclusión de que en el terreno militar Marruecos no tenía nada que hacer, Hassan II con el apoyo de EE.UU. lanzó la Marcha Verde. Uno de esos movimientos de masas “espotánenos” y “populares” tan habituales en las dictaduras árabes.

El 11-M podría ser entonces un ejemplo de “guerra sin reglas”, un modelo de guerra asimétrica teorizado por dos coroneles chinos en 1999. Especulando sobre un posible conflicto con Estados Unidos llegaron a la conclusión que ante una aplastante superioridad tecnológica un hipotético rival de EE.UU. para vencer tendría que romper el marco conceptual de guerra convencional para el que los ejércitos occidentales están pensados. Ese marco no sólo incluye las doctrinas militares, sino el conjunto de convenciones morales reflejadas en las leyes internacionales de guerra. El temo lo toqué tangencialmente en su momento, inagurando la sección de Guerras Posmodernas.

La cuestión es que al “11-M La venganza”, la única prueba concreta que presentaba Casimiro García Abadillo era la poca colaboración de Marruecos en la investigación de ciertos aspectos de los atentados. La validez o no de la “pista marroquí” es algo que difícilmente sabremos con información pública. Si existen pruebas de la implicación marroquí debe tratarse de la clase de información a la que sólo ha tenido acceso el CNI. Y en tal caso los servicios de inteligencia no van por ahí contando que saben tal o cual información para no no dar a entender a los “malos” que tienen un topo metido en la mismísima cocina o que la clave de sus comunicaciones ha sido rota. Aunque luego suceda que llegue el gobierno de turno y revele a un periódico afín información para desprestigiar a un político de un partido de la oposición, sin importar que se queme a un topo dentro de una organización terrorista y se produzca una crisis de confianza con el servicio de inteligencia nacional.

Por el camino se colaron también los masones. Y finalmente hemos llegado a la megaconspiración que yo denominaba la “Mano Negra del 11-M” y a la que introduciría al final de la serie. Pero ha llegado Pedro J. y se me ha adelantado: “[C]ada vez más indicios apuntan a que el 11-M se gestó en el seno de los aparatos policiales y los servicios del Estado democrático”. Lo decía en una conferencia en Castellón. Tan dados a comparar el 11-M y el 7-J, imaginense al director de un diario británico sin pruebas en la mano soltando en unas charletas de verano en Bristol que el 7-J fue un contubernio del MI-5 y Scotland Yard… Periodismo de altura, sin duda. El resultado es personas diciendo en Internet cosas como esta.

Alguno dirá, ¿pero acaso eres tan iluso para creer la versión oficial y crees innecesario investigar los cabos sueltos del 11-M? No si se habrán entendido que soy escéptico tanto con la versión oficial como con las conspiranoias. Creo que las piezas del puzzle pueden ordenarse de otra manera. Pero además creo que tenemos que tener mucho cuidado con las “nuevas y sorprendentes revelaciones” y con el manejo de los titulares.

¿Alguien recuerda que alguna vez un diario de tirada nacional haya sacado en portada a un implicado en una causa judicial por terrorismo denunciando supuestas torturas? Hace poco “El Mundo” sacaba en portada la noticia de que un implicado en la trama del 11-M acusaba a la Guardia Civil de haberle torturado para forzarle una declaración que relacionaba el 11-M con Iraq. ¿Alguien se imagina el mismo trato a un supuesto terrorista de ETA? Todo el mundo sabe (nótese la cursiva, y lo digo para el que copie y pegue mis palabras), es lo que se dice habitualmente, que los etarras son aleccionados para declarar que han sido sometidos a tortura bajo custodia policial o que se autolesionan, buscando con ello se culpe a la policía. Y el asunto queda así relegado a las páginas interiores de la sección “Nacional” del periódico de turno. En el caso de este implicado en el 11-M no sé que sucedió. Yo no estaba allí. Y no sé si está hecha la pertinente denuncia. Pero de todo esto ha quedado un bonito titular.

¿Y qué decir de esos otros titulares del tipo “El gobierno de Zapatero asciende a general a fulano de tal, delante de cuyas narices pasaron los explosivos del 11-M? Resulta que en España los oficiales del ejército ascienden por antigüedad y méritos hasta el grado de coronel. El salto de coronel a general es potestad del Consejo de Ministros, que realiza los nombramientos a partir de los informes que le presenta la rama de las fuerzas armadas pertinente o la Guardia Civil pero que no son necesariamente vinculantes. Mientras la tormenta mediática sobre el 11-M crecía el Consejo de Ministros, según recomendación de los informes que le ponía encima la propia Guardia Civil, decidió el ascenso a general de tal o cual coronel. Cuando las oportunas investigaciones internas se hicieron y se elevaron los preceptivos informes, el gobierno se encargó de proceder a la destitución. Y entonces, oh sorpresa, los titulares cambian. El 16 de noviembre de 2004 el periódico El Mundo titulaba: “Destituido el jefe de la Guardia Civil de Gijón tras las revelaciones sobre la trama de los explosivos de Avilés”. Y a continuación la noticia empezaba: El Ministerio del Interior ha destituido de su cargo como jefe de la comandancia de la Guardia Civil de Gijón al teniente coronel José Antonio Rodríguez Bolinaga a propuesta del director general del cuerpo, Carlos Gómez Arruche. Vaya, menos mal. Mientras ZP y sus secuaces premian a los malos, algunos encuentran su justo castigo gracias a que la Guardia Civil se encarga de limpiar su propia casa.

Pero si algo ha producido revuelo en el post-11M ha sido la cascada de revelaciones hechas por los confidentes de la Guardia Civil o la Policía Nacional. Implicados en el tráfico de droga y explosivos. Ciudadanos ejempleares. Gente de fiar seguro. Como José Ignacio Fernández Díaz alias “Nayo”. Huido de España para no cumplir una condena de tres años de cárcel y con dos juicios pendientes, publicaba El Mundo el 24 de febrero de 2005 que según él la dinamita de la trama asturiana tenía como destino la banda terrorista ETA. ¿Cómo llegaría esa dinamita al País Vasco? Transportada por un guardia civil dedicado a la lucha antiterrorista. ¿Verosímil?

Al día siguiente (en lo que era una entrega por capítulos de una entrevista realizada en el Caribe ya que está en búsqueda y captura) contaba que otro implicado, José Emilio Trashorras, “quería una mina anticarro para volar un Patrol de la Guardia Civil”. La patrulla de la Benémerita tenía, al parecer, la molesta costumbre de pasar “por un camino al lado de su casa todos los fines de semana”. La historia suena delirante (si alguien entiende qué es una mina anticarro). Son bravatas propias de barra de bar que en las actuales circunstancias se convierten en una valiosa información periodística. Un verdadero pulso de la naturaleza de los confidentes y el mundo en que se movían.

O qué decir de la entrevista a Francisco Javier Lavandera el 28 de febrero de 2005, en el decimoséptimo capítulo de “Los agujeros negros del 11-M” (no, ¡ni jarto grifa le hago un guerraypacing a 17 capítulos!). La de Lavandera es una de esas tragedias personales paralelas al 11-M. Era testigo protegido del caso hasta que se compró una pistola y se negó a aceptar la oferta de trabajo que se le ofreció: Guardia jurado en el País Vasco (!). Su mujer se ahogó en una playa llena de gente. En este caso en su aparente mejor voluntad de contar todo lo que sabe afirmaba: “Siempre estuve seguro de que [Toro y Trashorras] les vendían explosivos a ETA”. Sólo un detalle, ETA no usa Goma 2 desde el año de la nana. Los explosivos que ha usado en los últimos han sido de producción propia o robados en Francia.

Y dicho lo cual procedamos a internarnos en el tercer capítulo de “Los enigmas del 11-M”.

3. ¿Participó ETA en el 11-M?

Empezamos fuerte. El lugar, Bilbao. El momento, 31 de diciembre de 2003. Jamal Ahmidan alias “El Chino” entra en un bar de Bilbao y le suelta un tiro en la rodilla a otro magrebí por una cuestión de deudas relacionadas con el tráfico de droga. Y así, sin anestesia, nos encontramos con una pirueta lógica.

-“El Chino” tenía vínculos con el narcotráfico en el País Vasco

Cualquiera que conozca el País vasco sabe que nada se mueve en el submundo de la droga sin que ETA tenga constancia”ETA” controla el narcotráfico del País Vasco (sic)

-“El Chino” tenía vínculos con ETA

Para Del Pino es sospechoso que varios implicados en el 11-M hubieran residido en el País Vasco. Eso los convierte automáticamente en sospechos de haber tenido contactos con ETA.

Lo que sigue es mejor. Luis del Pino había dedicado el segundo capítulo a convencernos que si bien algunos yihadistas estuvieron implicados en el 11-M, Al Qaeda no tuvo nada que ver. Ahora para convencernos que ETA sí pudo tener algo que ver presenta argumentos de que no hay que descartar una posible colaboración de ETA y Al Qaeda en un “joint venture” terrorista. ¿En qué quedamos?

Uno de esos argumentos, que he llegado a escuchar en otros lugares, es que no hay que olvidar el vínculo que existió entre ETA y el régimen argelino además de con organizaciones terroristas árabes allá por los 80. El vínculo de ETA con el FLN argelino, ¡que tiene por enemigos al GIA y al GSPC!, y con grupos terroristas palestinos de corte marxista, y que ahora tienen por rivales a HAMAS, son prueba de las posibles relaciones de ETA con el yihadismo. Sobra decir que aquí Del Pino confunde lo que significa “árabe” y lo que significa “musulmán”.

Pero lo interesante es que si en el capítulo anterior, en torno a Al Qaeda, su base argumental era una supuesta rigidez de Al Qaeda en torno a una manera de funcionar, en este segundo capítulo se nos pide un ejercicio de apertura mental. No tenemos prueba de esto o lo otro. Pero podría ser. O no. Él mismo lo reconoce. A partir de aquí entramos en el campo de la fe, del “I want to believe”.

Las palabras captadas a Josu Ternera en el aeropuerto de Francfort pocas semanas antes de los atentados: “Se van a enterar los españoles de lo que somos capaces”. ¿Se refería al 11 de marzo?

¿Y por qué no iba referirse a los atentados que ETA trató de cometer antes de las elecciones?

Curiosamente, al informador que captó aquella conversación parece habérselo tragado la tierra, de acuerdo con nuestras noticias.

Al igual que a tanto testigo que vio o escuchó cosas el 11-M.

Los papeles distribuidos en el casco viejo de San Sebastián el día 10 de marzo de 2004 en los que el entorno de ETA instaba a boicotear a Renfe durante la campaña electoral. ¿Un aviso a los miembros de su entorno para que no tomaran trenes hasta el 14 de marzo?

¿Una advertencia si por casualidad vais a Madrid cerca de la fecha de las eleecciones no cojáis trenes de cercanías? ¿Y si lo sabía ETA por qué no lanzó su entorno una huelga general en contra de RENFE? ¿Qué tenía de inusual esa campaña de boicot? ¿Era la primera vez que se lanzaba algo así?

La aparición en la celda de Abdelkrim Beresmail (el lugarteniente de Allekema Lamari con el que departía Fernando Huarte) de los teléfonos de Henri Parot y Harriet Iragui, dos sanguinarios etarras, y de la fórmula de la cloratita, el explosivo utilizado por ETA habitualmente.

¿Y eso qué significa? ¿Que los contactos ya estaban hechos y las negociaciones cerradas? Entonces se habrán hecho llamadas. ¿Alguien las grabó?

El robo de un coche por parte de ETA en el callejón de Emilio Suárez Trashorras, coche con el que atentaría en Santander utilizando un explosivo de tipo dinamita cuya marca no ha podido ser determinada ¿Era quizá Goma-2 ECO?

Esto es algo llamativo de entrada. Pero pensémoslo mejor. No sabemos que explosivo se usó en ese atentado porque al volatilizarse la dinamita empleada no quedó rastro que permitiera identificar el tipo concreto. Teniendo ETA arsenales de dinamita francesa y no habiendo usado Goma 2 en los últimos años ¿tendría sentido que comprara dinamita para un solo atentado?

Pero la “casualidad” más inquietante de toda esta historia es la que afecta a la simultaneidad temporal de las dos caravanas de la muerte. Para el actual gobierno, el que la caravana etarra interceptada en Cañaveras saliera con menos de 24 horas de diferencia con respecto a la que bajaba de Asturias y el que ambas caravanas siguieran rutas paralelas obedece, asimismo, a la casualidad

Otro detalle inquietante. Hasta que recordamos que no hubo una única y tenebrosa “caravana de la muerta” yihadista. Aparte de un viaje en coche, la dinamita fue transportada por varios “correos” en bolsos de viaje y viajando en autobús de línea. La dinamita, por tanto, se transportó en varios viajes desde Asturias (en el norte de España, si no me equivoco) con destino Madrid (en el centro de España, si no me equivoco) con el propósito de atentar en una fecha cercana a las elecciones generales. Los terroristas de ETA por su parte llevaron su furgoneta cargada desde explosivos desde el norte con destino a Madrid con la intención de atentar en una fecha cercana a las elecciones generales. ¿Extrañísima casualidad que la “caravana de la muerte” etarra coincidiera en un margen de menos de 24 horas con uno de los varios traslados de la dinamita del 11-M? Quién sabe.

El trayecto que siguió el vehículo de los yihadistas resulta también sospechoso. En vez de viajar directamente en dirección sur siguió al princio la costa cantábrica, para luego poner rumbo a Madrid. ¿Tan relevante es? ¿Que el coche siguiera una ruta en principio “extraña” significa algo necesariamete?

Todo lo que tenemos sobre ETA y el 11-M está cogido con alfileres:

Fueron etarras los que colocaron las mochilas en los trenes? Según los datos que tenemos, no. ¿Participaron etarras en la logística de los atentados? No lo sabemos, pero hay extrañas casualidades que alguien nos debería aclarar. ¿Fue ETA quien realizó la contratación de los mercenarios? No tenemos datos que permitan demostrarlo, así que a lo mejor no lo hizo. Pero atribuir de nuevo a la simple casualidad los cebos tendidos por ETA en las semanas previas al atentado es cerrar los ojos a una de las pocas realidades incuestionables de todo el asunto 11-M: de entre todos los posibles sospechosos de haber contratado a los mercenarios que colocaron las bombas en los trenes, ETA es el único que no tenía nada que perder con la operación y sí mucho que ganar.

Es decir, no tenemos prueba ninguna de la implicación de ETA. Pero deberíamos seguir buscando las pruebas de esa conexión porque ETA iba a salir beneficiada de una derrota del PP. Al igual que el PSOE, por ejemplo. ¿No?

Lo curioso es que en toda el desarrollo de las conspiranoias sobre ETA y el 11-M se pide que se tire de los hilos difusos, vagos y circunstanciales que de la trama yihadista nos llevaría a ETA. Pero nadie se ha parado a pensar en el trayecto final de ese periplo. ¿Cuántos etarras han sido detenidos en los dós últimos años? ¿Cuántos documentos de la banda se han incautado? ¿Cuántos teléfonos se han pinchado? Y en este tiempo, qué casualidad, no ha aparecido ni una sola prueba. ¿Casualidad?

La serie de Luis del Pino va por su octavo capítulo. Y me resulta muy aburrido escribir las réplicas. Cuando encuentre el tiempo y los ánimos seguiré pero con comentarios más generales que abarquen varios capítulos a la vez.

Creo que con estas tres partes he demostrado lo que pretendía, que tras los llamativos titulares de “agujeros negros”, “misterios” y “tramas ocultas” hay demasiadas suposiciones forzadas, contradicciones y usos gimnásticos de la imaginación ante hechos que aplicando la navaja de Occam encuentran una respuesta más plausible. Ya saben. La verdad está ahí fuera.

3 respuestas a “11-M: La conspiranoia de los necios (III)

  1. Tras varias y arduas investigaciones , por fin he descubierto las anteriores ocupaciones del tal del Pino, durante 10 anios estuvo como becario a las ordenes del ocultista, profesor Jimenez del Oso, ocupandose de UFOLOGIA, CACOFONIAS Y CONSPIRACIONES GALACTICAS.

    Realizo brillantemente su tesis titulada: Las caras de Belmez y Dios, era jesucristo del mismo alfa centauri? o solo pasaba ali las vacaciones.

    Actualmente trabaja como documentalista para el eximio investigador Dan Brown , y sus investigaciones sobre la conspiracion masonica para implantar el reggaeton en europa occidental han servido para la publicacion de ” el codigo da vinci 2 ”

  2. ME parece una serie de artículos magníficos. Esta es una de las réplicas que más contundentes me han parecido y es que hay que tener paciencia para responder pero también merece la pena dejar claras algunas cosas.

    Fíjate si se contradice esta teoría de la trama ahora Múgica (el de el Diario El Mundo) que en una conferencia de verano dijo que no había sido ETA (por fín parece que se entera) sino que la trama conspiratoria hizo creer al Gobierno que había sido ETA para que luego poco a poco fueran apareciendo pruebas que hicieran creer a la gente que el Gobierno mentía (vaya, si que eran listos los de la trama).

    Otra cosa muy curiosa es la importancia que le dan a la caravana etarra y la manipulación que se hace sobre esta cuestión ya que todos los informes de la Policía dicen que el tipo de atentado que pretendía realizar ETA era radicalmente distinto así como el explosivo utilizado. Pero como esto es un informe policial no valdrá, claro, ya que forma parte de la trama. Sin embargo, creo que hay un argumento que ya no podrán decir y es que no se está investigando a esa caravana ni a su autor intelectual porque en Abril más o menos fue detenido en Francia en una redada el etarra que puso a la furgoneta en la frontera francesa para que fuera conducida a Madrid. Y aquí ya no valen más balones fuera ni historietas porque el titular de Interior francés es Sarkozy que es íntimo de Acebes.

    Otro dato muy curioso es el relativo de la visita que hizo El Egipcio a Lamarry y al autor material de los atentados de Casablanca. Fue el propio Diario El Mundo (sí, en relación con el confidente Cartagena) el que dijo que dio órdenes de que en España y Marruecos se cometieran atentados. Pues bueno, al menos tendrán que admitir que algo pintaría El Egipcio (dejando al margen el hecho de que la Policía hiciera caso al confidente Cartagena o no). Además, todos los datos apuntan a que el Grupo terrorista que atentó en Casablanca al menos colaboró con el 11M.

    A igual que he dicho lo anterior se podrían decir otras cosas bastante relevantes sobre las contradicciones permanetes de esas teorías pero tampoco pretendo cansar a nadie.

    Finalmente, me gustariá apuntar y reflexionar sobre la irresponsabilidad de los que venden todo este tipo de conspiraciones y tramas porque el terrorismo islamista es sumamente peligroso y no se puede jugar a todas horas con esto porque igual que atentaron el 11M lo pueden volver a hacer aquí y habrá unos cuantos que en España no se habrán tomado en serio esa amenaza. También agradezco el que haya gente como el autor de estos tres artículos que desmienta a esas teorías. Además, te animo a que sigas, aunque sea de vez en cuando, escribiendo más artículos sobre el asunto.

    Saludos y felicidades!!!!

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