El Código da Pino desvelado

Los que lean mi blog con detalle habrán caído en la cuenta que muchas veces remato diciendo algo así como “pero de eso hablaré otro día”. Pasan los meses y la lista de temas a tratar se acumula. Ahora mismo tengo 18 borradores de entradas para este blog, que van desde la crisis nuclear con Irán, la piratería o la yihad afgana.

Pero hoy traigo una buena noticia. Un blog colectivo ha recogido el testigo de tratar un tema que considero necesario: Demostrar la falsedad de las teorías conspiranoicas sobre el 11-M. Es algo que intenté en solitario en su momento y por la minuciosidad que me exigí me quedé muy por debajo del ritmo con el que los conspiranoicos trabajan.

En Desiertos Lejanos encontrarán una crítica a las teorías de Luis del Pino, se muestra como en El Mundo nunca han permitido que la realidad les estropee un buen titular y entenderán por qué todo ese lío conspirativo de mochilas y furgonetas que nos han contado no resiste un examen minucioso.

Yo sólo les puedo desear felicitarles por lo prometedor que parecen los contenidos y darle las gracias por quitarme de encima un trabajo.

Terribles terroristas torpes

Alguien diría que las cosas tienen que ir muy mal para que yo encuentre en el ABC una sensatez y mesura que echo en falta en parte de la derecha. Pero así va este país.

Resulta que el pasado martes día 18 salió una columna titulada “54.000 euros, coste” el 11-M” y firmada por Edurne Uriarte que argumenta casi lo mismo que yo pretendía esta semana contarles por aquí. A Uriarte la ubico en posiciones ideológicas muy distantes a este blog, pero además la encuentro en la Unidad de Documentación y Análisis sobre Terrorismo de la Universidad Rey Juan Carlos. Así que algo debe saber de lo que habla.

Lo que nos cuenta Uriarte es que las teorías conspirativas son el resultado de una respuesta emocional a un suceso dramático. Fue algo que descubrí el pasado verano leyendo precisamente en el artículo de la Wikipedia. Las personas que se dedican a buscar explicaciones rocambolescas de hechos con un significado político impactante no lo hacen porque casualmente encuentren indicios de una trama secreta. Si fuera así veríamos a personas con una determinada tendencia política lanzando teorías que incrimina a los suyos. Pero eso nunca se da. Las teorías conspirativas sirven para darle una explicación y un orden pretendidamente racionales a hechos que nos desbordan emocionalmente. Y lo suelen hacer tomando como recurso nuestros propios prejuicios. Cuando uno rasca en la orientación ideológica de un conspiranoico uno encuentra siempre un bagaje político detrás.

El 11-M nos sacudió a todos. A los que vivíamos en Madrid nos descubrió nuestra terrible fragilidad. Bush, Hizbollah, Iraq, Tel Aviv, Chechenia, el 11-S, Palestina, el yihadismo… Eran temas sobre los que podíamos tener una opinión moral tremendista y afectada. Pero nos pillaba lejos, tras las murallas de la Fortaleza Europa. Incluso tras el 11-S, había esa sensación de los estadounidenses se lo han buscado con su política exterior en Oriente Medio. Y de pronto un día, el horror del Tercer Mundo a las puertas de casa.

Para quienes tenemos una formación profesional en electrónica sabemos lo sencillo que es montar un temporizador con un circuito multivibrador usando un integrado NE555. Y ni eso. Un soldador JBC de toda la vida, un poco de estaño y un móvil o un despertador. No hace falta consultar al ex-muyahidín chiflado de la mezquita clandestina de la esquina. Lo que hace falta es una voluntad terrible de ejercer el mal absoluto.

Y en estas los conspiranoicos patrios insisten en que es imposible que unos moritos de mierda (pronúnciese imitando a José Luis Torrente), unos pelanas, sean responsables del mayor atentado de la historia de España. Es imposible que unos individuos tan chapuceros y del montón ejecutaran sin obstáculos un proyecto tan simple como terrible. El 11-M no encaja en el patrón del típico atentado yihadista. ¿Cierto? Pues no. Hagamos un repaso.

12:17 del mediodía del 26 de febrero de 1993. 600kg. de explosivo colocados en el interior de una furgoneta estallan en un garaje de la torre norte del complejo del World Trade Center en Nueva York. Mueren 6 personas y más de 1.000 resultan heridas. El atentado fue llevado a cabo por una célula yihadista inspirada por Jalid Shaij Mohamed y el jefe Omar Abdel-Rahman. No se trata de un atentado suicida. Se ha usado una furgoneta de alquiler que se ha dejado aparcada con la bomba. El FBI detiene a Mohammed A. Salammeh cuando tras el atentado pasa varias veces por la agencia de alquiler Ryder insistiendo en recuperar el depósito que había entregado. Mientras otros miembros de la célula abandonaron el país, Salammeh tenía un billete para Amman vía Amsterdam con tarifa infantil que no pudo usar.

A las 09:02 de la mañana del 19 de abril de 1995 estalla una furgoneta de la agencia de alquiler Ryder, cargada con 2.300 kilos de material explosivo, frente al edificio Alfred P. Murrah de Oklahoma City. 167 personas mueren (entre ellos 19 niños). A los 90 minutos del atentado es detenido Timothy McVeigh por conducir un coche sin placas de matrícula y estar en posesión de un arma de fuego. Estando en el calabozo es identificado como la persona que había alquilado la furgoneta de la agencia Ryder usada en el atentado.

En mayo de 2001 se comete un chapucero atraco en Petaling Jaya (Malasia). Dos atracadores mueren y un tercero es detenido. El interrogatorio a este último permite descubrir los vínculos de los atracadores con el grupo yihadista indonesio Jemaah Islamiyah. El grupo operando con células muy compartimentadas obliga a sus miembros a atracos de poca monta para financiarse. Otro atraco en mayo de 2003 al Bank Lippo en Medan lleva a la detención de Jhoni Hendrawan, uno de los terroristas clave del atentado en Bali del 12 de octubre de 2002 .

Las conclusiones se las dejo en sus manos.

Lecciones del 7-J de Londres sobre el 11-M

No he dejado de referirme aquí en mi propio blog a la sensación de profesor chiflado, que escribe de temas raros que a pocos interesa. Ni siquiera podría consolarme, he descubierto, a la idea de que en otros países a los teóricos de la transformación de los conflictos armados que van por libre les va mejor.

Hace poco encontraba en la web del Strategic Studies Institute del U. S. War College un artículo de su director, un tal Antulio Echevarría, poniendo a bajar de un burro la teoría de las Guerras de Cuarta Generación. No es que Echevarría, que es parte del establishment académico militar estadounidense, diga diplomáticamente que el enfoque es incorrecto, va a saco diciendo que es un completa pérdida de tiempo. Vamos, que sólo le faltó llamarlo una puta mierda. Tanto encono resulta sospechoso. (William S. Lind le da réplica aquí).

Hablaba hace poco aquí de John Boyd, del que seguro que nadie en España había oído hablar, y que es una figura controvertda. Uno de sus discípulos (uno de los Acólitos), Chet Richards, estuvo el pasado mes de febrero en la Real Academa Naval Noruega. Y contaba por aquí también como el libro de Jorge Verstynge “La Guerra Periférica y el Islam Revolucionario” ha tenido bastante eco en las fuerzas armadas venezolanas. ¿Será verdad eso de que nadie es profeta en su tierra?

¿Qué tiene todo esto que ver con Londres y el 11-M? Es domingo y me puedo permitir estas divagaciones.

Una de las cosas que me mantiene en la brecha es que en este blog voy colocando piezas sueltas del puzzle que es mi visión sobre el concepto de guerras posmodernas que pretendo volcar en un libro. Y otra es que veo, una y otra vez, que no voy demasiado mal encaminado en las cosas que aquí cuento.

Con motivo del tercer aniversario de la invasión de Iraq revisé mis análisis hechos a finales de 2005 y resultó que los encontré muchos más acertados de lo que creía por ejemplo unos pocos meses después de haberlos escrito. O ahí está lo que escribí en la madrugada del 8 de julio de 2005. Tenía que tomar un avión a primera hora en Barajas y allí compré El País, encontrándome un artículo de Gilles Kepel de parecido título. Dije en aquel momento:

Como en el caso del 11-M, el 7-J es un salto cualitativo dado por una nueva hornada de yihadistas dispuesta a llevar la Yihad al propio suelo que pisan. Que hayan logrado su objetivo pero sin que haya sido un atentado tremendamente catastrófico, como el 11-S, tiene mucho que ver que no sean cercanos al núcleo duro de yihadistas de Londonistán, sometido a una intesa vigilancia de los servicios de seguridad británicos. Podrían ser un grupo de voluntaristas que querían pasar a la acción “aquí y ahora”, sin contar con mucha cualificación técnica ni medios. Pero aprovechan no estar bajo el escrutinio del aparato de seguridad del estado. De “Al Qaeda” sólo toman el nombre en un modelo que tiene mucho de “terrorismo franquiciado”. Al Qaeda pasa a ser entonces una idea, un concepto, un virus de ordenador…

Lo del “virus de ordenador” reconozco que suena chirriante. Ahí pretendía evocar las palabras de Lawerence de Arabia en su artículo para la Enciclopedia Brtánica sobre la guerrilla: “una influencia, una idea, algo intangible, invulnerable, sin vanguardia o retaguardia, flotando como un gas”.

Lo que resulta nuevamente curioso, como en el caso de Iraq, es que en las siguiente entradas en mi blog fui rectificando mi análisis de quién era el responsable del atentado. Nueve meses después, descubro que mi primera conclusión fue la buena.

Vía el genial Jonh Robb me entero de que The Guardian ha publicado una “filtración” de parte de las conclusiones oficales sobre el 7-J:

  • Al-Qaeda not linked, says government
  • Internet used to plan 7/7 attack

Para empezar, vemos que en el caso de Londres “los que planificaron y escogieron precisamente esa fecha no andan en montañas lejanas ni en desiertos remotos” que diría aquel. Se trató de un grupo de yihadistas locales que planearon el ataque terrorista “on a shoestring budget from information on the internet”. Puro terrorismo Open Source, como ha venido diciendo John Robb, y emprendido con dos duros.

Todo ello es relevante porque viene a confirmar las ideas de quienes hemos llevado la contraria a los conspiranoicos del 11-M sobre la naturaleza de Al Qaeda y el terrorismo yihadista. Y no se trata de una feliz coincidencia o una intuición casualmente confirmada. Una somera lectura del puñado de libros básicos sobre Al Qaeda y el terrorsmo yihadismo sirve para comprobar que lo que afirma Luis del Pino en su segundo capítulo sobre “Los Enigmas del 11-M” publicados por Libertad Digital no tiene ni pies ni cabeza. Al Qaeda es otra cosa. Pero de eso ya hablaremos en su momento…

Las claves del cambio de ministros

La red tiene sus ventajas ante noticias como el cambio de ministros, la primera remodelación del gobierno de ZP. Hasta mañana por la mañana no lo leeremos en la prensa escrita y tendremos que esperar a las 3 de la tarde (hora peninsular) para verlo en las noticias de TV. En cambio, la blogosfera y los foros de Internet, están aportando ahora mismo al instante claves que a la mayoría de los analistas políticos seguro que se les escapará:

-Rubalcaba entra en el Ministerio del Interior para tapar mejor la conspiración de 11-M.

-José Bono deja el Ministero de Defensa, del que depende el CNI, porque sabe que muy pronto toda la verdad sobre el 11-M va a salir a la luz pública y ha decidido quitarse de en medio para que el escándadalo no le salpique.

Es lo bueno de las teorías conspirativas. Lo explican todo.

Nota: Veo que algunos lectores tiene problemas para captar mi peculiar sentido del humor. Espero que añadir esta nota les dé una pista.

Crónica de una tregua anunciada

Esta es una semana de mirar atrás en este blog. Empecé recordando lo que había escrito hace ya más de un año sobre Iraq. Y ahora, la actualidad me lleva a recuperar lo dicho aquí sobre ETA.

El 29 de septiembre de 2005 explicaba por qué creía que ETA, a pesar de las bombas o precisamente por ello, y a la luz de la Teoría de Juegos estaban en el camino de la negociación.

El 17 de octubre de 2005 di mis razones para negociar con ETA. Releyéndolos ahora me parece muy discutible que ETA esté por dar un salto generacional. Pero hay otras muchas razones de las que, creo, tendremos tiempo de discutir en los siguientes meses. Lo que sí me parece evidente es el revuelo que ha causado entre la derecha el anuncio de ETA. Temen que el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero logre lo que ellos intentaron sin éxito.

Fernando Lizarraga de HispaLibertas ha hecho un seguimiento de la blogosfera. Nacho Escolar ha hecho un seguimiento minuto a minuto de la noticia. Y David de Ugarte ha hecho un primer análisis del anuncio de ETA.

Lo que nadie quiere contar sobre el 11-M

He dejado pasar el 2º aniversario del 11-M. Cuando sucedió llevaba viviendo menos de medio año en Madrid y ya había empezado a escribir un blog. No creo que merezca la pena rescatar lo que escribí aquellos días. Todos vivimos cosas parecidas.

Dos años y sigue esa sensación de náusea al ver cómo siguen jugando con la muerte de tantas personas para su mezquino juego político. Me gustaría que alguien contestara. ¿Cuántos creen que Rajoy reabriría la comisión del 11-M si mañana mismo fuera presidente de gobierno? ¿Desclasificaría los papeles del CNI? ¿Comenzaría de cero una investigación de lo que pasó el 11-M? ¿Y alguien cree que los resultados de esa investigación nos llevaría a donde apuntan los conspiranoicos?

Hace unos días me tomé la molestia de comprar el libro que recopila las tesis de Luis del Pino publicadas en Libertad Digital. En la contraportada supe al fin quién era este personaje: Un ingeniero industrial metido a contertulio de la COPE. Así se explica el resultado. Son cosas de convertirse en experto sobre el terrorismo sin más bagaje que Dan Brown y nada de Rohan Gunaratna o Fernando Reinares. Resulta que el sumario del 11-M tiene 22.000 páginas. 16 veces la edición de “El Conde de Montecristo” que leí en segundo de carrera. ¡22.000 páginas! Podrían esperar a que se hicieran público el sumario para empezar a buscar “agujeros negros” y lanzar teorías. Al menos estarían un tiempo entretenidos.

Pero, ¿para qué discutir? Lo confieso. Sé que las piezas que Del Pino y sus imitadores tratan de encajar a martillazos no compongan un cuadro coherente. Pero es innegable que el 11-M huele a podrido. Y lo que realmente me molesta de Del Pino es su tibieza. Y por qué no decirlo, su cobardía. No llega al final en sus teorías. Coloca todos los elementos para lanzar una acusación pero se calla. Insinúa pero no apunta con el dedo. Y creo que ya va siendo hora que alguien en la blogosfera española lo haga. Que alguien redacte la acusación que Del Pino no se ha atrevido a escribir:.

El 11-M no fue obra de un grupo de delincuentes comunes de origen magrebí convertidos al islamismo yihadista y con conexiones con Al Qaeda. El 11-M sólo pudo ser realizado por miembros de las fuerzas y seguridad del estado que fabricaron u ocultaron pruebas, en una ambiente de agitación mediática obra del grupo PRISA. Que policías nacionales o guardias civiles fueran capaces de tal cosa sólo se explica porque se traten de implicados en el GAL que medraron en los tiempos de Felipe Gónzalez, capaces de todo y con mucho que agradecerle al PSOE. Que el Partido Socialista fuera el principal beneficiario del 11-M sólo puede llevarnos a pensar que entre sus dirigentes se encuentren los autores intelectuales de los atentados. Teniendo en cuenta que ETA y Marruecos también salían beneficiados del vuelco electoral no es descartarble una alianza PSOE-PRISA-Marruecos-ETA para la ejecución del 11-M.

Que lo digan ya. Queremos saber.

Al Qaeda y el efecto mariposa

Estos días actualizaba y enlazaba una página con la lista de los libros que componen mi biblioteca sobre los temas que trato en el blog (faltan por incluir algunos). Encabezando la página coloqué una foto de un recorte de periódico que conservo como una especie de reliquia: La primera noticia que recuerdo en la que se nombra a Osama Bin Laden. Enseguida encontré el comentario de Arístides Wrangel, columnista de Xornal.com, que me dejaba un enlace a una noticia de El País con una referencia aún más antigua (17.08.1994) a un tal “Dussama Ben Laden”.

Ahora todo el mundo se apunta a hacer de experto en yihadismo. Hay varios blogs por ahí que se dedican a hablar de Islam y yihadismo. Pero se encuadran en esa corriente islamofóbica que presenta al yihadismo, una corriente política, como un producto directo de la religión islámica. Creen que basta coger citas de Corán al azar para probar que el Islam es una religión peligrosa.”.

Es interesante, sin embargo, repasar la yihad afgana en los años ochenta para conocer los giros y quiebros que dio la historia. Y entender o especular qué otros caminos podría haber cogido el Islam político de no haber EE.UU. apoyado a ciertos grupos. En aquel momento nadie previó las consecuencias políticas de tener una visión a corto plazo a la hora de engendrar monstruos o apoyarse en ellos. El objetivo era dañar a la U.R.S.S. por encima de todo, y vengar Vietnam. Pero la mala experiencia de aquella guerra llevó a la CIA a ceder el control a los nativos, sin saber o queriendo no saberlo que el Inter Service Intelligence tenía su propia agenda política. Un estado dentro del estado, con sus propios intereses y objetivos. Por no hablar de la alianza monarquía saudí al respecto y la consiguiente propagación del wahabismo.

Pero la historia menos conocida es la del origen de la organización Al Qaeda. Por aquel entonces es llamaba MAK. Sus principios fueron formulados entre 1987 y 1988 por el palestino Abdulá Azzam. Había vivido en Egipto la represión contra los Hermanos Musulmanes y era escéptico sobre las posibilidades del terrosimo como estrategia insurgente. Entendía que la misión de los voluntarios islamistas debían convertirse en una especie de “fuerza de acción rápida” islamista que acudiera allí donde se declarara una yihad para defender a los musulmanes de una agresión externa. Y que los recursos recaudados para la yihad afgana no debían emplearse para entrenamiento terrorista. No es que fuera una hermanita de la caridad. Justificaba el terrorismo contra los no musulmanes, pero no consideraba a los “no combatientes” el objetivo principal. Entendía la lucha desde una perspectiva nacional, país por país.

Azzam tenía un problema. Un discípulo ambicioso y carismático, con posturas totalmente diferentes al respecto de hacia dónde dirigir la organización: Quería lanzar una guerra global, sirviéndose de atentados indiscriminados.

Como suele suceder, esta historia acabó el 24 de noviembre de 1989. 20 kilos de TNT detonaron al paso del coche de Azzam, cuando se dirigía a la oración del viernes con sus dos hijos en la ciudad pakistaní de Peshawar. El discípulo en cuestión tomó las riendas de la organización que tomó el nombre de Al Qaeda. El resto es historia.

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P.S.: Me llena de orgullo y satisfacción anunciar la nueva imagen de mi blog. La nueva cabecera es obra de mi amigo Juanjo , empleando el GIMP. Que no se diga que no hay creatividad en este país.

La banalidad del mal

Leí la noticia el 31 de diciembre en 20 minutos: Aparecen 50 kilos de explosivo Goma-2 en una casa abandonada de Ronda (Málaga). Una de tantas teorías conspiranoicas del 11-M plantea que es imposible que se usara explosivo “extraviado” de una mina asturiana. Nadie hace desaparecer decenas y decenas de kilos de explosivo así como así, dicen. Los explosivos, ya sabemos, son un material peligroso del que hay un estricto control. Ya saben. Como el explosivo militar en los cuarteles.

También dicen que un atentado es una cosa compleja. Imposible de llevar a cabo por cualquiera (“moritos”, “pelanas”, los llaman los conspiranoicos). Hoy leía en la BBC (vía periodistadigital.com) lo barato que fue el 7-J.

Por no hablar de esas enrevesadas conexiones entre 11-M y ETA. Que no haya ninguna prueba no demuestra nada, esgrimen. El País publicaba hoy: “La investigación de los teléfonos descarta cualquier vínculo de ETA con el 11-M”

Definitivamente hay que retomar el tema del 11-M. Pero para que dejen de tomar el pelo.

Mira que son cansinos

No recuerdo en cuál de sus programas de televisión fue, pero Pepe Navarro empezó a traer como invitado a un tal Álvaro Baeza. Recuerdo su primera intervención, a raíz del asesinato de un terrorista palestino al que habían colocado explosivos en su teléfono móvil. Baeza hablaba como si hubiera estado charlando ese mismo día sobre los detalles de la operación con alguien del Mossad. A mí que por aquel entonces aquellos temas ya me interesaban me llamó mucho la atención y empecé a seguir sus intervenciones en el programa.

No pasó mucho tiempo hasta que lo que contaba Álvaro Baeza me sonara muy raro. Un día refiriéndose a Valentín Lasarte contó que “nunca se separaba de su automática del .47″. Un calibre de pistola que de existir serviría para matar osos. La cosa no quedó en esos detalles tontos. Hablando del plan de ETA para matar al Rey en Mallorca con un fusil de francotirador, Baeza afirmó tajante que aquello era todo un cebo. El verdadero plan de ETA consistía en matar al Rey mientras estuviera a bordo del yate Fortuna con un misil Stinger. De haber tenido éxito el plan hubiera sido noticia seguramente, pero no sólo por tratarse de un magnicidio con éxito, sino por ser la primera vez que se hubiera destruído un barco con un misil antiaéreo. Baeza llegó a asegurarle a la mujer de Publio Cordón que pronto habría novedades sobre el paradero de su marido.

Baeza tenía una editorial, ABL Press, que publicaba unos tochos de tapa dura y letra generosa a prueba de míopes. Su presencia en televisión le aseguró la distribución de sus libros. Sólo llegué a hojear uno, en una gran superficie, dedicado al tráfico de armas y en dos páginas al azar encontré dos fallos garrafales. Alguien debió advertirle a Pepe Navarro de la naturaleza del personaje y desapareció del programa. En la siguiente temporada apareció un personaje cómico que se llamaba “el enterado”, una obvia parodia de Baeza.

El programa de Pepe Navarro fue también tribuna para mil teorías sobre el crimen de las tres chicas de Alcàsser. Por allí pasaron personajes y personajillos que insinuaron la existencia de una trama de violación y asesinato en la que estaban implicados políticos. Recuerdo que en el juicio de uno de los testigos dio un testimonio muy alejado del que había dado en televisión y preguntado por tal diferencia vino a decir algo así como “la tele es la tele”.

Pasó el tiempo y de aquellos personajes y personajillos, y de sus teorías rocambolescas, nada más se supo. Algo que uno podría esperar de las tonterías que se han vertido sobre el 11-M. Pero la derecha mediática vuelve estos días a la carga de nuevo con la conspiranoia. Cuando traté el tema por primera vez estaba solo. Por el camino surgió Copypaste al relevo cuando yo me aburrí de tanto retortijón mental. Conspiranoia y malabares retóricos que Luis Fernando Areán analizó y diseccionó con bisturí. Y si pensábamos que ya se habían aburrido, El Mundo volvía a la carga estos días. Menos mal que José Antonio Martínez Soler (JAMS) se tomaba la molestia de resumirnos el tostón:

Un tal Omar, que reconoció la voz de “El Chino” en el video del 11-M, declara a Antonio Rubio del El Mundo que “cuando salió (el Chino) de Carabanchel me contó que tenía amigos en ETA”

ETA y el 11-M. ¿Cómo no recordar aquella gran construcción lógica de Luis Del Pino en Libertad Digital sobre ETA y el 11-M?:

-Uno de los implicados en el 11-M conocido como “el Chino” traficaba con drogas y tenía contactos en Bilbao.

-ETA controla TODO el narcotráfico en el País Vasco

-“El Chino” tenía contactos en ETA.

-ETA está detrás del 11-M.

Empecé a escribir sobre todo esto del 11-M porque sentía que me tomaban por idiota con tanta teoría absurda. Detrás de todo ello no hay más que una intención meramente política. La “verdad” se la suda a todos estos fieles siervos de sus amos, pero lo triste es saber que si se publican es porque en el fondo estas tonterías tienen un público. Alguien tiene que encargarse de poner las cosas en su sitio. Habrá que volver al tajo.

P.S.: Si comenzaba escribiendo sobre Álvaro Baeza, después de haber empezado me he encontrado conque el ínclito ha publicado un libro sobre ETA y el 11-M. ¿¡Cómo no!? Grueso, con letra grande y sin una sola nota a pie de página o referencia bibliográfica. ¡El delirio!

Negociad, negociad malditos

Alguien preguntaba en los comentarios a que si yo afirmaba que E.T.A. ha sido derrotada qué sentido tiene negociar. Buena pregunta.

Nos hemos acostumbrado a escuchar cómo los políticos y los medios de comunicación llaman a E.T.A. “banda criminal”. Y siéndolo desde un punto jurídico nos ha acostumbrado a la idea de que E.T.A. es equiparable a una mafia dedicada al robo en naves industriales o al tráfico de drogas: Se trata de un grupo con un número finito de miembros que será completamente desarticulado el día que su último integrante sea detenido. La realidad es muy diferente aunque nos pese. E.T.A. es un grupo terrorista con una base social de cierta entidad. El terrorismo surge allí donde hay quienes son socializados en la creencia de que la violencia política es un instrumento legítimo. Así que las fuerzas de seguridad del estado podrán una y otra vez desmantelar comandos, que mientras se eduquen políticame a jóvenes para que estén dispuestos a convertirse en terroristas E.T.A. existirá.

Recuperando las matemáticas para explicar el fin de E.T.A, podríamos decir que la lucha antiterrorista sigue una curva logística, una ley de rendimientos decrecientes. En los primeros momentos la lucha contra el terrorismo avanza lenta, mientras el estado reacciona, se dota de los instrumentos adecuados y se prueban las estrategias más eficaces. Según avanza el tiempo la lucha antiterrorista se vuelve mucho más eficaz. Pero tarde o temprano se llega a un punto en el que el grupo terrorista ha quedado reducido a su mínima expresión, formado por jóvenes sin experiencia con una capacidad limitada de cometer atentados. La lucha con E.T.A. está llegando a ese punto. Por eso es el momento de negociar. Porque todavía existe E.T.A. como grupo con una estructura jerárquica capaz de mandar a alguien a sentarse a una mesa. El siguiente paso del debilitamiento de E.T.A. es su conversión en un grupo terrorista marginal tipo el GRAPO. Pero si el GRAPO tenía como referencia al terrorismo de ultraizquierda europeo, está por ver qué modelo tomaría esa nueva E.T.A.

Nos podríamos encontrar en casa un modelo de terrorismo sin líderes, formando una red distribuida y que obtiene sus conocimientos técnicos de fuentas abiertas. Un grupo terrorista atomizado, que deje de tomar como modelo al colectivo “Artapalo” y se parezca al terrorismo de los fundamentalistas cristianos que en EE.UU. atentan contra las clínicas abortistas. Un modelo de terrorismo cuyo ejemplo típico no sea Josu Ternera, sino Unabomber. E.T.A. hizo un ensayo de ese modelo de terrorismo en diciembre de 2004. Será sin duda un terrorismo marginal, que produzca como mucho media docena de muertos al año. Pero será un terrorismo muchísimo más difícil de erradicar hasta que dispongamos la teccnología de las unidades de precrimen.

Lo afirmé, y sigo creyéndolo, que E.T.A. ha sido derrotada. A estas alturas dentro de la base social de E.T.A. y dentro de la propia E.T.A. debe de haber quedado bastante claro que el camino de la violencia política no les llevará a la consecución de sus objetivos últimos. Y que para colmo, E.T.A. como grupo terrorista ha quedado bastante debilitado en los últimos tiempos. Lo cual, teniendo en cuenta esa base social, es lo máximo a lo que podemos aspirar dentro de términos estrictamente policiales.

Es hora de cerrar la Transición y hacer de España un país normal, donde cualquier aspirante a concejal del PP pueda hacer campaña electoral en la plaza de su pueblo. Dijo Aznar que sería generoso si el movimiento de liberación nacional vasco renunciaba a la violencia. A enemigo que huye, puente de plata. No sé por qué Zapatero no debería obrar igual.