Irán, ¿misión imposible?

Llevo más de diez años escribiendo en este blog de asuntos de seguridad y defensa. A veces sucede que busco en Internet información de un tema y me aparece en el buscador una entrada del blog que escribí hace años de la que no recordaba absolutamente nada. Yo mismo me suelo sorprender del hallazgo. Otras veces me sucede al contrario. Estoy absolutamente convencido de haber escrito un tema y cuando voy a buscar la entrada del blog no aparece. Me sucedió hace poco, tras leer en el ElMed.io  un artículo de Daniel Pipes donde repasa las opciones de Israel para destruir el programa nuclear iraní: “Cómo puede Israel destruir el programa nuclear iraní”.

La primera opción que menciona Daniel Pipes es:

Operaciones aéreas. Aviones que crucen varias fronteras internacionales y arrojen bombas, como en 1981 en Irak y en 2007 en Siria. Esta parece la opción por defecto. Hay estudios que muestran que sería difícil pero realizable.

Mi opinión es que no sería difícil, sería muy difícil. Y estaba totalmente seguro de haberlo explicado. Busqué y no apareció la entrada del blog donde analizaba el asunto.  Lo más parecido que encontré fue la séptima entrega de mi serie sobre el programa nuclear de Irán: “La opción militar”.

Tenemos dos precedentes. La Operación “Ópera” contra el programa nuclear iraquí en 1981 y la Operación “Huerto” contra el programa nuclear sirio en 2007. La primera es bastante conocida. Un puñado de F-16 voló desde Israel hasta Iraq siguiendo la frontera jordano-saudí, soltó un montón de bombas “tontas” sobre un reactor nuclear en construcción a las afueras de Bagdad y regresó sin novedad.  La segunda es menos conocida porque nadie ha reclamado la autoría y porque el régimen de Bashar Al Assad ha querido correr un tupido velo sobre que un puñado de aviones atravesara sus defensas aéreas y entrara “hasta la cocina”, un reactor nuclear de tecnología norcoreana en construcción en el desierto sirio oriental.

En ambos casos, el programa nuclear iraquí y sirio, pretendía dotarse de un arma nuclear elaborada a partir del plutonio-239 que se genera en una reacción nuclear a partir de la combustión de uranio en una única central nuclear. Destruida la cara y compleja central nuclear construida con tecnología extranjera, el programa nuclear quedó cortado en seco. El caso iraní es diferente. El programa nuclear iraní ha buscado la autonomía tecnológica y ha seguido varias rutas tecnológicas, aunque el esfuerzo principal (conocido) se puso en desarrollar la capacidad de enriquecer uranio mediante tecnología comprada a una red clandestina dirigida por el padre de la bomba atómica pakistaní. Hablé de todo ello aquí en 2006. Véase: “Uranio como combustible nuclear”, “Las instalaciones de tratamiento de uranio” y “El enriquecimiento de uranio”. El reciente acuerdo nuclear con Irán, del que todo el mundo habla y nadie ha leído, establece un máximo al que Irán puede enriquecer uranio, limita la infraestructura que Irán puede hacer funcionar y establece un régimen de inspecciones. El acuerdo, que ha sido tan celebrado en España, gira en torno a la buena voluntad de Irán, pero es un tema del que hablar otro día.

Obas en la planta de Natanz en septiembre de 2002

Obas en la planta de Natanz en septiembre de 2002

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Mismas instalaciones en febrero de 2004 camufladas bajo tierra

Irán cuenta con una planta de enriquecimiento de uranio en Natanz. Fotos de satélites civiles mostraron durante la pasada década obras de construcción que dejaron instalaciones bajo tierra. Esas instalaciones ya fueron el objetivo de Stuxnet, un ciberarma desarrollada por Israel y Estados Unidos. Así que podemos dar por hecho que sería un objetivo prioritario en un hipotético ataque aéreo contra el programa nuclear iraní.

Supongamos entonces que Israel quisiera lanzar un ataque aéreo resolutivo contra el programa nuclear iraní. Por simplificar, imaginemos que la información que dispone Israel sobre la planta es correcta y que un ataque contra la planta de Natanz sería fulminante para el programa nuclear iraní. aunque pensemos por un momento lo complicado que sería en el mundo real estar seguros de que Irán no alberga otras instalaciones secretas igual de estratégicas y obtener los datos técnicos de la construcción que permitan hacer los cálculos oportunos para su destrucción.

F-15I Ra'am

F-15I Ra’am

Así que lo primero que hay que tener en cuenta es que se requieren bombas antibúnker. Israel cuenta con la bomba GBU-28 de 5.000 libras (2.268 kilos). En teoría la fuerza aérea israelí sólo cuenta con un avión en su arsenal capaz de cargar con esa bomba: El F-15I Ra’am (Trueno), versión específica para Israel del F-15E Strike Eagle. Es el avión escogido para los ataques estratégicos a larga distancia. En caso de un ataque a las instalaciones subterráneas en Natanz los F-15I del 69º Escuadrón serían sin duda los escogidos para la misión.

La primera cuestión a considerar evidentemente es la distancia entre Israel e Irán. El 69º escuadrón tiene su base en Hatzerim, a las afueras de Be’er Sheva. Hay más de 1.600 kilómetros en línea recta hasta la planta de Natanz. Una ruta que cruza Jordania e Iraq. Podríamos imaginar que Jordania haría la vista gorda ante una operación israelí, pero no Iraq. Ahora mismo Iraq e Irán son aliados en la lucha contra el Estado Islámico. Además, desde la caída del régimen de Saddam Hussein, la administración y las fuerzas armadas iraquíes están penetradas por la inteligencia iraní. Podríamos imaginar que la fuerza aérea israelí decidiera sobrevolar territorio iraquí aprovechando la debilidad de las defensas antiaéreas iraquíes . Su fuerza aérea sólo contaba hasta hace poco con aviones ligeros y de transporte, cuando llegaron los primeros cazabombarderos en servicio desde 2003.

Ruta directa entra la base de Hatzerim y las instalaciones nucleares de Natanz

Ruta directa entra la base de Hatzerim y las instalaciones nucleares de Natanz

Considerando que los F-15I irían cargados con al menos una GBU-28 y volarían a baja cota sería necesario al menos un reabastecimiento en vuelo.  La fuerza aérea israelí cuenta con Boeing 707 modificados como aviones cisternas. La maniobra de repostaje en vuelo es lenta y delicada, exponiendo a los aviones durante su realización. Es difícil imaginar que tal maniobra se hiciera a bajo cota y en cielos hostiles. Una alternativa sería buscar una ruta diferente, por ejemplo atravesando el norte de Arabia Saudita. En los últimos años se han publicado noticias sobre un acuerdo secreto entre Israel y Arabia Saudita por el que el segundo país fingiría no ver en su radares a los aviones israelíes rumbo a Irán. Se ha hablado también de que los aviones israelíes podrían atacar Irán desde Azerbaiyán. En ambos casos es previsible represalias iraníes. Por no hablar del escándalo en el mundo árabe-musulmán de la ayuda saudí a los planes de Israel.

Cuando los aviones israelíes entraron en Siria en 2007 para destruir su programa nuclear algo curioso pasó. La red de defensa aérea siria resultó incapaz de detectar a los aviones israelíes. Se habla de avanzados sistemas de guerra electrónica, de un cíber-arma que apagó los radares, de sabotaje in situ e incluso de todo junto a la vez. El grupo de F-15I israelíes se encontrarían con la red de defensa antiáerea de Irán, país que lleva esperando un ataque así bastante tiempo.

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Sistemas SAM cerca de Natanz. Rojo = HQ-2 (copia china del S-75/SA-2). Naranja = HAWK. Verde brillante = 2K12 (SA-6). Verde apagado = TOR-M1E Fuente: Air Power Australia

Dependiendo del grado de sorpresa esperada y del nivel de hostilidad de los países cuyo espacio aéreo el grupo de F-15I tendría que atravesar, habría que añadir un grupo de escoltas (“sweepers”) encargados de barrer la ruta de aviones enemigos y aviones encargados de suprimir las defensas antiaéreas enemigas (SEAD). con misiles antiradar. Aquí llegamos a uno de los puntos peliagudos. Lo que tendría que ser una discreta misión de ataque estratégico a larga distancia con aviones volando bajo y a gran velocidad, podría convertirse en un circo aéreo de decenas y decenas de aviones realmente difícil de hacer pasar por un espacio aéreo hostil de forma discreta. Cada avión que se añada al paquete de ataque significa más combustible que deberán cargar los aviones cisternas hasta que quizás hagan falta más. Sería un caso típico de “mission creep”.

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Boeing 707 de la fuerza aérea israelí modificado como cistena y tres F-15

Las fuerzas armadas iraníes cuentan con tecnología occidental de los años setenta modernizada localmente combinada con sistemas rusos y chinos más modernos. Es esperable que los equipos israelíes de guerra electrónica fueran capaces de incapacitar los sistemas más antiguos y parte de los equipos rusos actuales. Se habla de acuerdos de intercambio de información entre Rusia e Israel, por los que Israel habría ofrecido información a Rusia sobre los sistemas de defensa antiaérea georgianos de factura israelí a cambio de información sobre los sistemas de defensa antiaéreos rusos en manos de Siria. Sin embargo, las relaciones entre ambos países posiblemente ya no sean las mismas. De hecho, Rusia ha anunciado estar dispuesta a vender los avanzados sistemas de defensa antiaérea S-300 a Irán. El levantamiento de las sanciones internacionales a Irán supondrá importantes ingresos para el país cuyas autoridades ya han anunciado que dedicarán recursos a la modernización de las fuerzas armadas del país.

Hasta ahora, los israelíes han resuelto sus desafíos estratégicos con audacia e ingenio. Desde el rescate de rehenes en Entebbe al ataque del programa nuclear sirio. Así que la solución a los problemas aquí planteados podrían venir de formas inesperadas, como la ayuda de aliados desconocidos hasta el momento o soluciones técnicas como F-15 con sisternas de repostaje “buddy pack”. Pero quizás Natanz sea un objetivo demasiado complejo. Siempre creí que la solución militar era inviable. Ahora hay que estudiar el acuerdo nuclear con Irán.

Michael Knights escribió en 2007 “Hard Target: Rolling-Back Iranian Nuclear Programmes”.

Por qué Occidente no derrota al Estado Islámico de una vez

Hace poco alguien me preguntó por qué los países occidentales no derrotaban al Estados Islámico. Escribí en enero “La fórmula para derrotar al Estado Islámico ya se inventó”, tomando como ejemplo la campaña contra los talibán emprendida por un puñado de agentes de la CIA y equipos A del 5th Special Forces Group en el norte de Afganistán en octubre de 2001. Se trataría de desplegar a fuerzas especiales con equipos de comunicación y desginadores láser acompañando a las fuerzas locales para concentrar los ataques de la aviación aliada en los “centros de gravedad” del Estado Islámico. Sin embargo, se acumulan las misiones de bombardeo y el gasto de dinero en una campaña que no parece muy resolutiva, a excepción del avance kurdo en el norte de Siria. Creo que hay unas cuantas razones de por qué no se derrota al Estado Islámico.

1. Estados Unidos no se quieren implicar a fondo.

Después de Afganistán e Iraq, la opinión pública estadounidense no aceptaría otra invasión de “un país musulmán al que vamos a llevar la democracia y el desarrollo”.  Tras el ataque perpetrado por las fuerzas del régimen sirio con armas químicas en el barrio de Goutha en 2013, me llamó la atención las voces en la derecha estadounidense que se posicionaron en contra de una posible intervención. Con un presidente republicano quizás hubiera sido diferente, pero entre las voces críticas se incluían muchos veteranos de guerra. Se ha convertido en el nuevo sentido común. Nada de invasiones sin un plan claro de salida.

ByO7SDIIYAAmmKFHoy hay en Iraq tropas españolas formando otra vez al ejército iraquí, fuerzas especiales canadienses y aviones estadounidenses. Pero que Washington vuelva a enviar un número elevado de tropas allí sería reconocer que la retirada en 2011 fue precipitada, un error o inútil. El coste político sería enorme en Washington.

2. Falta un aliado local vendible a la opinión pública.

En el caso de Afganistán, Estados Unidos contó con la Alianza del Norte, una coalición de señores de la guerra que había liderado el carismático Shah Massud. En el caso de Iraq, tenemos por un lado a un ejército en descomposición  y por otro lado un montón de milicias chiíes financiadas y armadas por Irán.

Kata'ib_Hezbollah_in_IraqEl caso de Siria es aún más complicado. En el norte del país tenemos las milicias kurdas del YPG, aliadas del PKK. Recordemos que en las milicias del YPG se alistaron dos españoles del partido Reconstrucción Comunista. Y que el PKK forma parte de la lista de grupos terroristas que elabora el Departamento de Estado estadounidense y es considerado también un grupo terrorista por parte del Consejo de Europa.

En el resto del país tenemos a los rebeldes del Ejército Sirio Libre, una coalición de grupos militarmente cada vez menos importantes en el desarrollo de la guerra. Hartos de esperar un apoyo que nunca se materializó, la mayoría de grupos se pasó a las filas islamistas que sí reciben dinero y armamento de las petromonarquías árabes.

CKcwaKRUwAA6ilwSólo recientemente Estados Unidos decidió instruir directamente a fuerzas sirias. Lanzó un programa con un presupuesto de 500 millones de dólares. El propósito era encontrar sirios sin simpatías y vínculos con grupos yihadistas. El primer año, tras gastar 36 millones de dólares y entrevistar a 7.000 sirios, formaron a 60.

3. Derrotar al Estado Islámico es sólo poner fin a una de las muchas guerras en curso en Siria.

En Siria hay ahora mismo varias guerras civiles en curso. El régimen de Assad lucha por su supervivencia contra todos, pero ha establecido en ocasiones pactos de no agresión con el Estado Islámico y en ocasiones ha sido informado por Estados Unidos de operaciones de bombardeo contra el Estado Islámico. Los kurdos del norte del país se mantuvieron al margen de la guerra civil hasta que el Estado Islámico llegó a sus dominios. Existen tres grandes coaliciones de grupos rebeldes: Jahbat Al Nusra (afiliada a Al Qaeda), Frente Islámico (financiado por Arabia Saudita) y Ejército Sirio Libre. En ocasiones han luchado entre sí, en ocasiones se han unido para luchar coordinadamente contra las fuerzas de Assad o el Estado Islámico. Y por el último el Estado Islámico, que lucha contra todos, aspira a consolidar el Califato. Su poder creció en torno a Aleppo apuñalando por la espalda a otros grupos que luchaban contra Assad.

Mañana mismo podría colapsar el Califato en Siria o el régimen de Assad, pero el vacío dejado sería ocupado por radicales islamistas aliados de Al Qaeda o de inspiración wahabí que lucharían por el poder. Por tanto, intervenir militarmente en Siria sería sólo la fase I de una campaña que nos obligaría a decidir sobre el futuro del país. ¿Aceptamos la supervivencia del régimen con tal de derrotar al Estado Islámico? ¿Fracturamos el país según las líneas de frente para asegurar a kurdos, alawitas, drusos y sunníes la hegemonía en los cuatro países nacientes?

Errando el blanco

Podrán creer ustedes lo que quieran sobre el Mossad y sus capacidades legendarias. Pero el verano pasó se armó mucho ruido por un mal movimiento de la Embajada de Israel en España. El día 31 de agosto la periodista Yolanda Álvarez anunció en Twitter que abandonaba la Franja de Gaza, donde estaba en calidad de reportera de RTVE, por “motivos personales”. Me resulta imposible encontrar el tuit pero sirva de prueba este artículo de opinión que recoge sus palabras. Pudo ser una excusa ante la existencia de otras causas. A saber.

El día 1 de agosto la Embajada de Israel publicó un comunicado criticando su trabajo, donde decían que se había convertido “desde el primer momento en correa de transmisión de los mensajes, cifras, imágenes y datos de Hamás”.  ¡Ardió Twitter! Todo el mundo atribuyó una relación causa-efecto a los dos comunicados y nació una nueva mártir del periodismo español. Personalmente sus crónicas nunca me parecieron a la altura de ninguno de los dos extremos que se le atribuían. Ni terribles ni brillantes. Revista de Medio Oriente realizó un análisis de la cobertura informativa realizada por los corresponsales españoles en Gaza. Pueden juzgar ustedes mismos.

Ayer se supo que RTVE no le renueva el contrato a Yolanda Álvarez junto con otros corresponsales. Volvió a arder Twitter. Me resultaron divertidos los piropos que le lanzaron muchos como periodista. Sospecho que muchos de aquellos entusiastas de su trabajo encajarían en el perfil español típico de inglés “nivel medio”, por lo que dudo de su capacidad de juzgar el trabajo de una periodista cubriendo un conflicto si no se informan y contrastan con la prensa internacional. En el caso de Gaza, pienso que “periodismo es todo aquello que Hamás no quería que se mostrara, el resto es propaganda”. Y nunca vi a ningún periodista español contar que su trabajo sufría las presiones y cortapisas de Hamás.

Casualidades de la vida, esta madrugada el diario israelí Haaretz publicaba las conclusiones de un informe de Amnistía Internacional sobre las acciones palestinas durante el conflicto del pasado verano, como por ejemplo el uso de hospitales, templos e instalaciones de Naciones Unidas como almacén de armas. El informe menciona que murieron más palestinos que israelíes por culpa de los cohetes palestinos. Además, cuenta que las organizaciones de derechos humanos vieron su trabajo impedido en la zona. Un detalle curioso. El informe confirma mis conclusiones sobre la explosión en Al Shati del 28 de julio de 2014 en la que murieron varios niños. Fue un proyectil palestino. Hablé de aquel caso aquí en mi blog. Sin embargo, Yolanda Álvarez informó aquel día que las víctimas habían muerto por culpa del ataque de un dron israelí. Pero a estas alturas ya lo deben saber. La cobertura del periodismo español sobre Israel es como la tostada de la ley de Murphy. Siempre cae del mismo lado.

Así hasta que los judíos pidan perdón por el Holocausto

Ilya U. Topper, periodista al que diseccioné hace tiempo aquí unos de sus artículos, ha vuelto a escribir sobre Israel unos de esos artículos pretendidamente sesudos y sustentados por pretendidos argumentos históricos que tanto gustan en España, ese país donde el 35% de la población lee “nunca o casi nunca” y donde sólo el 29,3% lo hace “todos los días o casi todos los días”.

En este nuevo artículo “De cómo Israel acabó con los judíos” podemos distinguir claramente la letra y el espíritu de la letra. Porque en esta clase de textos no es difícil entender la intención última del autor que no queda nada disimulada si uno entiende el contexto del debate. La idea fundamental del texto es que los judíos como pueblo es un concepto relativamente moderno y que, tras la creación del Estado de Israel, la población de ascendencia europea impuso su experiencia histórica del Holocausto como justificación fundamental de la existencia del país. Así, con la construcción del relato sobre una falsa identidad colectiva de pueblo eternamente discriminado y perseguido, se pudo sustentar la idea de Israel como necesario hogar nacional judío que sirviera de refugio a los judíos del mundo. La conclusión última es que los llamamientos del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu a que los judíos europeos abandonen sus países para emigrar a Israel es una perversa continuación del antisemitismo nazi que pretende destruir las comunidades judías de la diáspora.

Los argumentos de Topper sobre el Holocausto como una experiencia propia y concreta de los judíos de Europa del Este, “entre el Rin, el Danubio y los Urales”, rayan la broma macabra cuando él mismo usa como argumento de la ausencia de una identidad judía entre los sefardíes “el chiste del sefardí de Salónica”. ¿Salónica? ¡¿Salónica!? Les pondré una gráfica de la población judía en Salónica, a ver si ustedes lo pillan.

La Wikipedia en español tiene en su entrada “Historia de los judíos de Salónica” un epígrafe titulado La destrucción de los judíos de Salónica” que dice:

Más de 48.000 sefardíes de Salónica fueron enviados a los campos de concentración nazis. Cerca del 98% de los habitantes judíos de la ciudad murieron durante la guerra. Únicamente los judíos de Polonia sufrieron una mortalidad tan elevada.

No creo que merezca la pena escribir aquí un tratado sobre los padecimientos de los judíos sefardíes en el Norte de África o cómo la Diáspora Sefardí alcanzó todo el Mediterráneo. Encontramos sefardíes en sitios como Sarajevo, donde la comunidad duramente sobrevivió al Holocausto y conmemoró el 5º centenario de su expulsión de España bajo las bombas. Hay que tener muy mala idea para argumentar que los judíos sefardíes vivían alegremente en sus países de origen y emigraron carentes de entusiasmo hasta Israel, donde unos tristones judíos azkenazíes les hicieron tragar ruedas de molinos sobre que existía el pueblo judío, odiado y perseguido durante siglos. Aquí otro mapa sacado de la Wikipedia sobre expulsiones de judíos entre 1.100 y 1.600:

Insiste Ilya U. Topper que la experiencia de los pogromos rusos del siglo XIX y del Holocausto en el siglo XX es algo limitado a la experiencia de los judíos europeos porque “ninguna masacre de este tipo forma parte de la experiencia histórica de los judíos sefardíes, ni de los de Marruecos, Iraq, Yemen, Etiopía, Irán, Cáucaso, India, Malasia o Afganistán”. Es curioso que afirme esto, cuando trate de ridiculizar la idea del Holocausto como fenómeno histórico singular. Pero resulta que la vida de los judíos de Oriente Medio, los mizrajíes, quedó trastornada para siempre con la creación del Estado de Israel. Las tensiones árabes-israelíes que fueron estallando antes de la proclamación de independencia tuvieron su resonancia en la región, como el progromo de Bagdad de 1941 y los disturbios de Alepo en 1947. El éxodo de judíos de los países de Oriente Medio es siempre oportunamente ocultado porque alteraría el discurso occidental sobre la Nakba palestina. Hubo no uno, sino dos pueblos que partieron para siempre al exilio. Uno encontró un nuevo hogar donde fueron ciudadanos de derecho, los judíos mizrajíes, mientras el otro se convirtió en eterno refugiado sin derechos bajo las dictaduras árabes. Los palestinos han sido machados estos últimos años en Siria pero no busquen condenas y condolencias internacionales sobre la situación en el campo de refugiados de Yarmouk porque en la ecuación no entra Israel.

Me ha bastado un paseo por Wikipedia para señalar errores y omisiones. Pero no tengo ni ganas ni tiempo de refutar el artículo párrafo a párrafo. Decía una ley de la entropía que la energía gastada en refutar la basura que encuentras en Internet es infinitamente mayor que la empleada en generarla. Así que quiero centrarme en la idea principal del artículo, porque es uno más de un nuevo género antisemita que llevo encontrando desde hace cierto tiempo.

El Holocausto es el pecado original de la Europa unida, próspera y democrática. Las potencias europeas se estuvieron matando entre ellas en una larga cadena de guerras que arranca con la Segunda Guerra Italiana de Independencia (1859), que enfrenta a Francia y Austria, plantando las semillas de rivalidades y rencillas que llevan a la siguente. Sigue la guerra austro-prusiana (1866), continúa la franco-prusiana (1870-1871), llegamos a la Primera Guerra Mundial (1941-1918) y concluimos en la Segunda Guerra Mundial (1939-1945). En la Europa exhausta brotaron ansias de paz infinta que llevaron al proceso de  integración regional más avanzado del planeta y a más de medio siglo de paz en Europa Occidental. Pero esa Europa, en la que se mira el resto de procesos de integración regional del mundo, lleva la marca de Caín en la frente. La Segunda Guerra Mundial asistió al Holocausto, donde participaron las maquinarias de administraciones gubernamentales y ejércitos con la complicidad, complacencia o indiferencia de poblaciones. La única forma de que Europa se libre de su mancha es banalizar el Holocausto o tratar de equiparar a Israel con la Alemania nazi.

Dice Ilya U. Topper  del Holocausto:

Un suceso al que los sacerdotes sionistas retratan  -y exigen blindar legalmente- como único en la Historia, incuestionable, inexplicable, incomparable, es decir, dios.

Y ya sabemos el destino de Dios en el mundo moderno después de Nietzche y Freud: Matar a Dios y matar al padre como ritos de liberación.  La iconoclastia se vuelve imperativa porque hay que cuestionar siempres los mitos. Hay que acabar con el Holocausto para poder liberarnos del pesado fardo de la culpa.

Añade:

El dogma de la incomparabilidad del holocausto (es el único hecho histórico cuya negación es delito penal) es hoy día, en un mundo laico, la única manera de sostener la posición de los judíos como “pueblo elegido”: por ser víctima de ese suceso único.

Sería interesante pedirle que nos pusiera ejemplos de sucesos históricos comparables con el Holocausto pero ya ven que es todo un invento de los judíos que necesitan sentirse especiales. Son víctimas porque quieren. Porque quieren sentirse únicos y diferente en su concepción racista de “pueblo elegido”.

El segundo proceso de trivialización del Holocausto es equiparar a Israel con Alemania nazi. Lo habrán visto en cada enfrentamiento entre los grupos armados palestinos de Gaza e Israel. Me refiero a las imágenes manipuladas de la bandera de Israel que sustituye la estrella de David por una esvástica, las frases pretendidamente profundas sobre “cómo los israelíes hacen a los palestinos lo que los nazis hicieron con ellos”, el hashtag “Hitler tenía razón”, los artículos sobre el “holocausto palestino”, etc. Busco en Google “Ghetto de Gaza” y encuentro la expresión en un medio “bolivariano”, en boca de Jean Marie Le Pen, en un blog conspiranoico, etc. La alegre tropa de la Nueva Guerra Fría, vamos. La idea es que si Israel ya es tan mala como la Alemania nazi, hay una equiparación moral que salda una deuda histórica. Ahora ya se puede odiar a Israel y los judíos sin complejos. Si son los nuevos nazis no merecen la más mínima simpatía. La proyección hacia el pasado lleva a que se suspendan actos de recuerdo del Holocausto en Reino Unido o España para no ofender a los musulmanes locales.

Ilya U. Topper habla de “la ficción asquenazí del eterno judío perseguido por el antisemitismo internacional” pero resulta que no hay nada más viejo que el nuevo antisemitismo, que habla de Israel y globalización pero repite los alegatos antisemitas tradicionales. Los judíos ya no matan niños para hornear matzá, ahora matan niños en Palestina aunque nadie se pregunte cómo es que la UNRWA tuvo que reconocer que en cuatro ocasiones sus escuelas habían sido usadas como polvorines en Gaza. Los judíos ya no son prestamistas usureros, ahora los fondos de inversión internacionales de judíos multimillonarios son culpables de la crisis financiera internacional. Los judíos ya no provocan guerras a través de su infiltración en el comunismo internacional, ahora lo hacen a través de su control de la política estadounidense que convierte al gobierno de Washington en un títere de Israel. Y a todas estas, a los judíos los siguen matando en Europa, sus tumbas son profanadas y sus templos requieren protección policial pero el debate público es sobre el auge de la islamofobia. Mientras tanto, los judíos son la principal víctima de “crímenes de odio” en Estados Unidos, donde representaron el 60% de los casos en el año 2014.

Entiendo perfectamente lo que pretendía argumentar Ilya U. Topper en su artículo. Y la verdad, me da bastante asco.

La ley de Murphy del periodismo español

El pasado miércoles 28 de enero el grupo libanés Hezbolá lanzó un ataque contra fuerzas militares israelíes. Lanzó varios misiles anticarro Kornet de diseño ruso y presumiblemente suministradas por Irán contra dos vehículos militares israelíes, un Isuzu D-Max y un Citroën Berlingo que se desplazaban por una carretera a 2 kilómetros de la frontera. En el ataque, murieron dos militares israelíes. El ataque de Hezbolá fue acompañado por el disparo de proyectiles contra posiciones militares israelíes en una repetición de la táctica empleada en el ataque que dio lugar a la guerra del verano de 2006. Mientras atacaban a los vehículos los disparos contra posiciones militares distraía y fijaba a las tropas israelíes. El ejército israelí respondió al ataque desde territorio libanés. Un disparo impactó en un puesto de observación elevado en la posición 4-28 de la Fuerza Interina de Naciones Unidas en el Líbano (UNIFIL). Murió un casco azul español, el cabo Francisco Javier Soria Toledo. Era su segunda misión en el Líbano y esperaba el nacimiento de su primer hijo. Estaba destinado en la Brigada de Infantería Mecanizada “Guzmán el Bueno” X.


Con toda probabilidad el disparo que mató al cabo Soria fue lanzado desde territorio israelí. Según el ministro de Defensa español, “las autoridades israelíes han trasladado al Gobierno sus condolencias y disculpas por lo sucedido”. Si me preguntan mi opinión les diré que el asunto pinta nada bien. Si suponemos que el impacto fue de un arma de tiro indirecto (artillería o mortero) habría que creer que un soldado israelí apuntó erróneamente contra una posición permanente de Naciones Unidas. Si el impacto fue de un arma de tiro directo o un arma guiada, como los misiles Tammuz que Israel ha usado en los Altos de Golán contra disparos desde Siria, tenemos que hablar de un disparo deliberado.

Hasta aquí los hechos. Ahora hablemos de algo completamente diferente, como es el periodismo español. En seguida circuló un vídeo grabado por unos soldados españoles desde el interior de un vehículo, probablemente un IVECO Lince como el que se ve en la primera foto. Aquí podemos verlo en el canal de Youtube de El Confidencial TV.

Creo que podrán estar de acuerdo conmigo que en el vídeo, quitando algunas palabras ininteligibles, se oye claramente:

-¿Están cayendo EN Israel, tío?
-Parece que están cayendo DENTRO de Israel ahora.-
-Esto…
-Espera, calla, calla…-
-Están cayendo DENTRO. ¿Cómo puede ser? No, no puede ser eso. ¿Eh?
-Yo creo, mi sargento, que vienen de la vaguada de El Meri?
-¿De El Meri?
-Sí. De ahí es normal que Hezbolá tire.
-Hezbolá está tirando.
-Porque no se les ve, ¿no?
-Pues por eso digo. Porque es una vaguada grande y no se les ve.
-¡Otro!
-¿Dónde, dónde, dónde…?
Hostiá

Creo que en la conversación queda claro que los soldados españoles aprecian que están cayendo proyectiles de Hezbolá DENTRO de Israel y especulan que Hezbolá podría estar lanzándolos desde una vaguada en El Meri. La converación queda interrumpida por el impacto contra la posición y los soldados abandonan el vehículo rumbo a un búnker.

¿Qué encontramos en el diario El Mundo? El siguiente titular:

Compañeros del cabo español muerto en el Líbano: ‘Están cayendo de Israel, tío. No puede ser eso’

Vaya con el error. Un error de transcripción que se convierte en un titular que cambia la secuencia de hechos y transforma otra frase en un reproche. Los proyectiles caen desde Israel y eso no puede ser. No señor.

Está claro que el periodismo español sobre Israel sufre siempre la ley de Murphy. Cuando la tostada cae al suelo, siempre cae del lado de la mantequilla. Nunca verán un error que quite responsabilidades a Israel, atribuya un muerto erróneamente al otro bando, añada méritos a un personaje israelí, infle los logros del país, etc. Siempre verán a los periodistas españoles cometer “pequeños” errores que cambian el sentido de la noticia. Un día un fallido cohete palestino que mata palestinos se transforma en un misil israelí. Otro un ataque de Hezbolá contra Israel que inicia una secuencia de hechos desaparece para quedar sólo la respuesta israelí. Y así, siempre. Cualquiera diría que los periodistas españoles le tienen manían a Israel. Pero eso sería ser muy mal pensados, ¿no?

La fórmula para derrotar al Estado Islámico ya se inventó

Más allá de su absoluta brutalidad, que buenos resultados le da como arma psicológica, dudo que haya alguna característica del Estado Islámico que lo convierta en una fuerza invencible. La supervivencia del Estado Islámico tiene más que ver con la debilidad de las fuerzas armadas iraquíes (con una cúpula formada en tiempos de Al Maliki por una red clientelar de leales políticos) y los problemas de Occidente para encontrar una salida a la guerra siria. ¿Derrotar el Estado Islámico para dejar un vacío ocupable por el Frente Islámico y Jabhat al-Nusra? ¿Pactar con el régimen de Assad? ¿Esperar a que los pocos sirios “moderados” que aún sobrevivan estén dispuestos a confiar en Occidente?

Mientras el tiempo corre, será bueno recordar que la fórmula para derrotar al Estado Islámico ya está inventada. Se creó sobre la marcha para derrotar a los talibán. Un grupo de agentes de la CIA aterrizó en el norte de Afganistán a principios de octubre de 2001 cargados con cajas de billetes de 100 dólares y un equipo de comunicación satélite. Estableció los acuerdos necesarios con los comandantes de la Alianza del Norte y a continuación llegaron equipos A del 5º Grupo de Fuerzas Especiales del ejército estadounidense. Vistiendo ropas civiles, se repartieron entre las unidades de los comandantes afganos de confianza y llegaron a emplear caballos para desplazarse por las montañas de Afganistán. Una vez llegados a primera línea, utilizaron designadores láser y sistemas de comunicación para señalar los blancos a los aviones. Fue cuestión de semanas hasta que el frente colapsó. La entrada en Kabul se produjo en noviembre.

Conocemos de sobra la historia porque está perfectamente documentada. Gary C. Schroen, el jefe del primer equipo en pisar Afganistán contó su historia en First In. Fue sustituido en diciembre de 2001 por Gary Berntsen, que también contó su experiencia en Jawbreaker. La campaña militar de las fuerzas especiales fue relatada exhaustivamente por el periodista Doug Stanton en su libro Horse Soldiers (tiene edición en español) La invasión estadounidense de Afganistán tuvo un episodio peculiar. El entonces relativamente poco conocido Hamid Karzai cruzó la frontera desde Pakistán a bordo de una moto para recabar el apoyo de clanes pashtún contra el gobierno talibán. La historia de él y los soldados estadounidenses que le acompañaron la contó Eric Blehm en The only thing worth dying.

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La presencia de soldados occidentales para dirigir los objetivos de los bombardeos es importante porque sólo a ras de suelo se puede saber qué bastión y que colina son relevantes. Desde 10.000 metros de altura sólo se puede aspirar a destruir almacenes y vehículos blindados sin romper del todo la capacidad combativa del Estado Islámico.

El dinero que sostiene al Estado Islámico

El Estado Islámico no apareció por sorpresa aunque la caída de Mosul en junio de 2014 hizo pensar a muchos que había aparecido de la nada. Ese shock inicial llevó a teorías conspirativas de que se trataba de un grupo financiado por Estados Unidos para desestabilizar Oriente Medio y redibujar sus fronteras siguiendo sus intereses geopolíticos. En realidad, el Estado Islámico se había plantado en el triángulo sunní a principios de año mientras el resto del mundo andaba pendiente de Siria y Ucrania. La idea de “quién está detrás” es engañosa. El grupo tiene varias fuentes de financiación, tal como expliqué la semana pasada en Sesión de Control. Llevaba varios meses sin colaborar y lo he retomado con “¿Cómo se financia el Estado Islámico?”

Palestina como estado fallido

La semana pasada el Congreso de los Diputados español aprobó una resolución que pedía al gobierno que reconozca a Palestina como Estado. Dice el ex-ministro, ex-secretario general de la OTAN y ex-míster PESC Javier Solana que “reconocer Palestina podría equilibrar el terreno de juego”. Suena a que se trata de potenciar la posición palestina o un castigo a Israel. En todo caso, no sé muy bien por qué alguien cree que darle un status diplomático a un entidad política va a cambiar su naturaleza.

logoLa semana pasada empecé a colaborar  en ELMED.IO y mi primera contribución se tituló “Palestina como Estado fallido”, que varios días después veo sigo apareciendo como el artículo más visto. En mi artículo explico los requisitos que ha de reunir una entidad política según el derecho internacional y planteo cómo a mi modo de ver Palestina no los cumple. Y cómo precisamente que Palestina reuna las condiciones para ser considero un Estado fallido genera desconfianza en Israel que no encuentra un interlocutor fiable.

En el origen del Estado Islámico

Hace once años el grupo que ahora conocemos por Estado Islámico se dio a conocer al mundo con un gran atentado en Bagdad. En la tarde del 19 de agosto de 2003 un camión bomba se empotró contra el Hotel Canal, lugar de la sede en Iraq de Naciones Unidas. En el atentado murieron 22 personas y 100 resultaron heridas. Entre los fallecidos se encontraba, el brasileño Sérgio Vieira de Mello, representante especial del secretario general de Naciones Unidas para Iraq, y el español Manuel Martín-Oar, capitán de navío de la Armada Española.

1467156-3x2-940x627El grupo fue fundado en torno a 2000 por el jordano Abu Musab Al Zarqawi, que tras, una juventud como delincuente y alcohólico, se pasó al islamismo radical. En los años 90 estuvo en los campamentos yihadistas de Afganistán y coincidió allí con Bin Laden. Creó o se incorporó a otros grupos antes de fundar “Yama’at al-Tawhid wal-Yihad”, que en la prensa española fue conocido por Monoteísmo y Yihad”.

A Al Zarqawi se le relaciona con el fallido “Complot del Milenio”, una cadena de atentados terroristas que iba a tener lugar coincidiendo con el fin de año de 1999. Uno de los objetivos era el hotel Radisson SAS de Amán, la capital de su Jordania natal. En el año 2002, el grupo de Al Zarqawi mató en Amán a Laurence Foley, un diplomático estadounidense. La justicia jordana juzgó a Al Zarqawi en rebeldía y lo sentenció a pena de muerte.

En marzo de 2003 los Estados Unidos invadieron a Iraq y Abu Musab Al Zarqawi se trasladó al país para luchar contra las fuerzas de ocupación. El 7 de agosto su grupo realizó su primer gran atentado. Un coche bomba fue plantado por fuera de la embajada jordana en Bagdad. Los muros de seguridad protegieron el interior de la sede diplomática, donde sólo se produjeron varios heridos leves. En el exterior, murieron 17 personas. Todas eran iraquíes.

El siguiente objetivo fue la sede de Naciones Unidas en Iraq. Al contrario que la embajada de Jordania o la Zona Verde, la sede de las fuerzas de ocupación estadounidenses, los funcionarios y trabajadores de Naciones Unidas no estaban atrincherados en unas instalaciones con grandes medidas de seguridad. Un segundo atentado el 22 de septiembre de 2003 llevó a Naciones Unidas a retirar su personal del país.

Al parecer, Al Zarqawi tenía ambiciones de lograr con su grupo la misma notoriedad que Bin Laden había alcanzado con Al Qaeda y los atentados del 11-S. Pero en octubre de 2004 se hizo público un comunicado donde Al Zarqawi juraba lealtad a Bin Laden. Tras su incorporación a la órbita de Al Qaeda, Monoteísmo y Yihad sufrió el primero de varios cambios de nombres. Pasó a llamarse Al Qaeda en la Tierra de los Dos Ríos, en referencia a los ríos Éufrates y Tigris. Para la prensa occidental la organización se convirtió simplemente en Al Qaeda en Iraq.

Al Zarqawi no olvidó sus intenciones de organizar un gran atentado en Ammán, la capital de su país de origen. En la noche del 9 de noviembre de 2005 tres terroristas suicidas hicieron detonar bombas en tres hoteles con clientela internacional, entre ellos el Radisson SAS. Murieron un total de 60 personas. Pero los terroristas fallaron en provocar una masacre de ciudadanos estadounidenses e isralíes. El atentado generó rechazo en la sociedad jordana y la tribu de Al Zarqawi lo repudió públicamente.

zarqawi_a01A pesar de la incorporación a Al Qaeda, la organización de Al Zarqawi mostró características propias que hoy es posible hallar en el Estado Islámico. Su objetivo no sólo era echar a las fuerzas de Estados Unidos de Iraq, sino reislamizar los territorios “liberados” y buscar la confrontación con los chiítas iraquíes. Para lo primero le hizo la vida imposible a los iraquíes sunníes que ellos no consideraban verdaderos creyentes, con matanzas de civiles y ataques a locales comerciales como bares y barberías. Para lo segundo, lanzó una campaña de atentados en lugares concurridos de los barrios chiitas de Bagdad.

El país entró en lo que fue prácticamente una guerra civil, con policías y soldados chiitas actuando por su cuenta como bandas paramilitares que realizaban asesinatos y secuestros de iraquíes sunníes. El punto de partida fue el atentado contra un santuario chiita en 2006, la mezquita de Al-Askari en Samarra, donde se venera a dos imanes. La mezquita volvería a ser atacada de nuevo en 2007.  Para el Estado Islámico la devoción a personalidades del Islam es politeísmo y darle carácter sagrado a monumentos religiosos es idolatría. Por eso en julio de 2014, destruyeron la Tumba de Jonás en Mosul.

Abu Musab Al Zarqawi se convirtió en el hombre más buscado en Iraq por Estados Unidos. Se ofreció una recompensa de diez millones de dólares. Tony Camerino, un interrogador de la fuerza aérea, fue escalando la red jerárquica y piramidal de Al Qaeda en Iraq hasta identificar a un mentor espiritual de Al Zarqawi. Como en el caso del interrogador que llevó a la captura de Saddam Hussein, Camerino no creía en la tortura como método de interrogación. Los dos usaron psicología, tretas y labia para obtener información. Ambos contaron su experiencias en sendos libros que reseñé conjuntamente aquí. Finalmente, la ubicación de Al Zarqawi fue descubierta y el 7 de junio de 2006 la casa donde se escondía al norte de la ciudad de Baquba fue bombardeada.

Aquel año, Al Qaeda en Iraq y otras organizaciones insurgentes sunnís encuadrados en una coalición conocida como el Consejo Consultivo de los Muyahidines de Iraq cambiaron el nombre a la organización para pasar a llamarse el Estado Islámico de Iraq. Su intención era reflejar que su luchar no era sólo por expulsar a los estadounidenses de Iraq sino también crear un gobierno islámico. A su frente se colocó Abu Omar al-Baghdadi. A la muerte de Al Zarqawi, el mando en Al Qaeda en Iraq lo asumió Abu Ayyub al-Masri.

Al Qaeda en Iraq estaba formada entonces principalmente por células yihadistas formadas por árabes que habían acudido a Iraq a luchar contra Estados Unidos. Su violencia contra sunníes poco practicantes y chiitas en general mereció una reprimenda por parte de Aymán al Zawahiri, el nº2 de Al Qaeda entonces. Pero sobre todo la brutalidad de su gobierno en las áreas “liberadas” y su disputa contra las estructuras tradicionales del poder tribal llevó a que líderes iraquíes sunníes establecieran una alianza con las fuerzas estadounidenses para expulsar a los miembros de Al Qaeda en Iraq. Antiguos insurgentes fueron armados y pagados por Estados Unidos para luchar contra los yihadistas bajo el nombre de “Hijos de Iraq”.

Una de las principales rutas de entrada a Iraq de los yihadistas árabes fue Siria, que fue empleada como retaguardia por Al Qaeda en Iraq. En octubre de 2008 fuerzas especiales de Estados Unidos lanzaron una operación en el interior de territorio sirio contra la red logística de Al Qaeda en Iraq. El gobierno sirio condenó el ataque “criminal y terrorista” a su soberanía pero luego se habló de que todo había sido una escenificación ya que el ataque habría contado con la complicidad siria.

En abril de 2010, Abu Omar al-Baghdadi y Abu Ayyub al-Masri murieron juntos en una operación militar estadounidense. La violencia había descendido en Iraq tras la aplicación por parte de las fuerzas estadounidenses de una nueva estrategia contrainsurgente. Los críticos lo atribuyeron al final de la violencia sectaria. Ya no quedaba nadie que matar del credo opuesto en los barrios de Bagdad que ahora eran homogéneos. Estados Unidos finalmente ser retiró de Iraq en diciembre de 2011. El mes anterior, el presidente Obama había anunciado en la cumbre de la APEC el “pivot to Asia” de su política exterior.

El Estado Islámico de Iraq se recuperaría de los golpes sufridos. El liderazgo recayó en Abu Bakr al-Baghdadi. Aprovechó la debilidad militar de Iraq tras la retirada de Estados Unidos y el caos surgido en Siria, donde dispuitó la hegemonía entre las fuerzas yihadistas a la franquicia local de Al Qaeda, el Frente Al Nusra. Cambió una vez más de nombre. De Estado Islámico de Iraq pasó a llamarse Estado Islámico de Iraq y el Levante (ISIS en inglés). Aymán Al Zawahiri, ahora líder de Al Qaeda, trató de mediar en el conflicto en 2013 sin éxito. Tras consolidar sus dominios en la Siria oriental y apoderarse de una buena parte del Iraq occidental, Abu Bakr al-Baghdadi se proclamó Califa con un último cambio de nombre a Estado Islámico (al-Dawla al-Islāmīya).

Mientras tanto, hay quienes van por ahí dejando comentarios en Facebook o Menéame sobre que el grupo fue creado y financiado por Estados Unidos para luchar contra el régimen de Assad. Sería curioso trazar las fuentes de tales “análisis”. Apostaría algo a que llegamos a Russia Today y Voltairenet.

Más en Sesión de Control:
“La sombra del Califato” (4 de julio de 2014)
“Así se hizo fuerte ISIS en Irak” (23 de junio de 2014)

Un apunte rápido sobre el alto fuego en Gaza

Ayer por fin hubo un acuerdo de alto el fuego indefinido para Gaza. Como en 2012, los palestinos escenificaron en sus calles la celebración de la victoria. Asistimos otra vez a la construcción social de la realidad en directo para las cámaras de televisión. Da igual lo que haya sucedido. Da igual que todavía sea pronto para evaluar el resultado. Pero los medios entran gustosos en el juego de hablar de vencedores y vencidos.

No deja de ser paradójico que se mantenga profundos debates historiográficos sobre lo sucedido en España hace casi 80 años mientras profesores universitarios son capaces de construir un relato fantasioso sobre lo que pasó en la guerra del Líbano de 2006. Busquen en Internet sobre aquella guerra con los términos “Israel” y “fracaso”. Encontrarán bastantes análisis. Muchas menos fuentes hablan del arrepentimiento mostrado por Hassan Nasrallah de haber comenzado aquel conflicto. La situación de la frontera entre Israel y Líbano en estos ocho años es el mejor indicador de los logros estratégicos de Israel en aquell guerra. Los balances precipitados están condenados al error.

La agencia EFE presentaba ayer una cronología del conflicto que arrancaba con el secuestro de los tres adolescentes israelíes. Se desentendía de la escalada de ataques palestinos desde Gaza que arrancó en abril. Carmen Rengel habla en El País de “50 días de la ofensiva en Gaza”. A este paso, en unos meses leeremos artículos que hablen de los cohetes palestinos como respuesta a los bombardeos israelíes.

En definitiva, ¿qué ha pasado? Tenemos un alto el fuego y el compromiso de las partes de negociar más adelante. Cuando la cifra de palestinos muertos no había llegado a 200, Fawzi Barhum, portavoz de Hamás declaró:

“Un alto al fuego sin alcanzar un acuerdo está excluido. En tiempos de guerra no se cesa el fuego para enseguida negociar”

Con una cifra de muertos más de diez veces mayor y enormes montañas de escombros después, ¿por qué Hamás aceptó ahora lo que rechazó en julio? ¿En qué ha avanzado la posición palestina desde aquel entonces?

El acuerdo se ha sellado en el Egipto de Al Sisi, del que sabemos su hostilidad a los grupos islamistas y que comparte intereses estratégicos con Israel, como mantener la paz en el Sinaí. Podemos ver lo que se ha dicho en la televisión egipcia durante el conflicto para hacernos una idea de la postura oficial.



Se habla de varias concesiones israelíes. Una es que se reabran los pasos fronterizos desde Israel para la entrada de medicinas y material de construcción. Habría que decir que el paso entre Israel y Gaza nunca estuvo totalmente cerrado, incluso durante el conflicto. Las personas y las mercancías estuvieron entrando y saliendo. Recordemos una crónica de Mikel Ayestarán desde Gaza donde contaba:

La economía de guerra afecta a frutas y vegetales que se importan de Israel y prácticamente han duplicado el precio desde el inicio de la ofensiva. […] Sin túneles para el contrabando y con la frontera de Rafah cerrada por Egipto, el paso de mercancías de Kerem Shalom, al sur, es la única puerta para la entrada de alimentos a la Franja que Israel abre una media de dos horas diarias. «El problema con la frontera es que ahora es zona de operaciones militares y resulta muy peligroso acercarse», señala Abu Ahmed, transportista desde hace veinte años que, pese al riesgo, cada mañana intenta llegar en esa ventana abierta por Israel para cargar su camión de productos lácteos.

Aquí un vídeo del paso de mercancías de Israel a Gaza (coches, electrodomésticos y material de construcción) en 2011:

La novedad es el paso de materiales de construcción, que Israel ha bloqueado circunstancialmente después del conflicto que se conoció en Israel como Operación “Pilar Defensivo” para volver a permitir, como en diciembre de 2012 y en diciembre de 2013.

La siguiente novedad es la reapertura del del paso de Rafah en la frontera de Gaza-Egipto que las autoridades egipcias cerraron de forma indefinida hace un año. En este caso, se trataría de una concesión egipcia como gesto de buena voluntad que avale su condición de mediador de las negociaciones. Pero la medida tiene un detalle importante. El control del paso por el lado palestino no quedará en manos de las autoridades de Hamás, que gobiernan Gaza tras un golpe de estado en 2007 , sino en el de la Autoridad Palestina. Es decir, de Fatah.

Por último, se alarga el límite de 3 a 6 millas náuticas en el que los pescadores palestinos de Gaza podrán fanear. Es volver de nuevo a la situación posterior a la Operación “Plomo Fundido”.

Decía Carmen Rengel en El País:

Luego, pasado un mes, se retomarán los contactos indirectos entre los equipos negociadores, con Egipto de nuevo como intermediario, y se abordarán los asuntos de mayor calado,

Así que si el alto el fuego se mantiene un mes, empezarán las negociaciones de verdad. Y eso es todo. Hasta entonces no sabremos para qué sirvió de verdad todo esto.

[Y esto es lo que yo llamo un apunte rápido. Menos mal que no lo quise hacer lento y largo]