Jornada informativa #ÁfricaEsNoticia: Conflictos en África. Presencia española y nuevos retos para la seguridad del continente

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El próximo día 5 de junio Casa África organiza en colaboración con el Instituto Español de Estudios Estratégicos (IEEE) en Las Palmas de Gran Canaria la jornada informativa #ÁfricaEsNoticia: Conflictos en África. Presencia española y nuevos retos para la seguridad del continente. El evento durará toda la mañana del viernes 5 de junio.

Allí estarán el general Ballesteros (director del IEEE), el periodista Ignacio Cembrero (especialista en el Magreb y autor de Vecinos Alejados),  el profesor Jesús Núñez (autor de Terrorismo internacional en África) y el periodista José Naranjo (corresponsal en Mali durante la Operación Serval y autor de Cayucos) junto con el teniente coronel Jesús Díez Alcalde, la periodista Gemma Perellada, la periodista Lola Huete y el profesor Óscar Mateos (editor de Paz y seguridad en África Subsahariana)

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Habrá tres mesas redondas: “España y África, nuevos retos para la seguridad del continente”, “El yihadismo en África. El caso de Nigeria y Boko Haram” y “África, periodismo y conflictos olvidados”.

Espero poder darme una escapada ese viernes a Gran Canaria y asistir como público a las jornadas. Desde que Oriente Medio se ha vuelto loco he estado prestando más atención en mis lecturas a África. Espero que eso se materialice en cierto proyecto.

Ataque terrorista en Túnez

Anoche salí en el programa de Óscar Haza de MEGA TV para hablar del ataque terrorista de Túnez de ayer. La violencia yihadista en el país no es ninguna novedad, tal como recogí en su momento en FlancoSur.com. Hasta ahora, las víctimas habían sido miembros de las fuerzas de seguridad y políticos. Además, la violencia tenía lugar principalmente en las áreas montañosas del oeste del país. La novedad de ayer es que las víctimas han sido extranjeras y la violencia ha tenido lugar en la capital.

Que los objetivos fueran el parlamento y un museo lleno de turistas tiene doble significado. Por un lado, Túnez se trata del único país que ha salido de la Primavera Árabe con un sistema democrático. El pasado mes de enero Freedom House clasificaba a Túnez como un país “libre”, el primer país árabe en décadas. Por otro lado, el turismo es una importantísima fuente de ingresos para el país. Estrangular económicamente al país fue el objetivo de los yihadista en Egipto con su ataque en 1997 a turistas en Luxor. La acción se volvió en su contra, por la gran cantidad de población cuyos ingresos dependen del turismo.

Se da la circunstancia que estos días se conocía la muerte de un destacado líder yihadista tunecino en Sirte (Libia), mientras combatía en las filas de la fuerza yihadista libia leal al Estado Islámico. En el momento de escribir estas líneas no conozco una reclamación de autoría por ningún grupo. En Túnez actúan al menos dos grupos afiliados a Al Qaeda en el Magreb Islámico. Un repaso a la bibliografía sobre Túnez desvela que tristemente el ataque de ayer no fue una sorpresa.

“Al-Qa`ida in the Islamic Maghreb’s Tunisia Strategy” por Aaron Y. Zelin, Andrew Lebovich y Daveed Gartenstein-Ross para el Combating Terrorism Center de West Point (23 julio 2013).
“Jihadism in Tunisia: The Growing Threat” por Stefano Maria Torelli en la Jamestown Foundation (23 enero 2015).
“¿Hacia dónde se dirige el terrorismo yihadista en Túnez?” por Sergio Altuna para el Instituto Español de Estudios Estratégicos (13 marzo 2015).

Alarmas en el Flanco Sur

Muchos sabrán que escribo de forma discontinua el blog Flanco Sur sobre temas de seguridad y defensa en el Magreb y África Occidental. Recientemente, tras bastante tiempo, actualicé la plantilla de WordPress para darle un aspecto más serio y moderno. Un cambio que aquellos que sigan el blog en su lector de RSS no habrán notado.

En este mes de marzo de 2015 se cumple diez años de que empecé a hablar del Flanco Sur Profundo, la idea de que la verdadera frontera estratégica española no estaba en el Magreb sino en África Occidental. Lo planteé como comunicación académica en un congreso  en Granada en 2008 y actualicé algunas ideas en un artículo en 2010. Pero cuando la preocupación por la región se convirtió en un tema usual, véase la abundancia de comunicaciones en el último congreso de Granada del año pasado, yo empecé a prestar menos atención. Disfruto más la tarea de abrir camino, como es el caso de la Nueva Guerra Fría.

Ahora el panel de alarmas está lleno de luces rojas que trazan una enorme area de inestabilidad que va de Túnez y Libia hasta la cráduple frontera en torno al lago Chad, pasando por Mali. El pasado viernes hubo un atentado contra un bar-resturante en Bamako frecuentado por extranjeros en Bamako (Mali). El ataque fue reivindicado por el nuevo grupo, “Al Murabitún”, de un viejo conocido, Mojtar Belmojtar. Hay que recordar que España participa en la misión europea de formación del ejército maliense, EUTM Mali.  Por otra parte, el líder del grupo yihadista nigeriano Boko Haram anunció su adhesión al califato proclamado por el Estado Islámico, sumando así otro apoyo más en África. Me queda ponerme al día con los últimos movimientos en el noreste de Nigeria y abordar de una vez por todas la situación en Mali. Mientras tanto, aquí tienen las últimas ocho actualizaciones de FlancoSur.com

La conexión atlántica

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La droga incautada al pesquero “Pacífico” es desembarcada en el Arsenal de Las Palmas tras una operación en la que participó el patrullero P44 “Tornado” de la Armada Española.

Leí hace poco Mares de cocaína de la periodista mexicana Ana Lilia Pérez. El libro trata de la rutas marinas del narcotráfico que llevan cocaína desde Sudamérica hacia Estados Unidos, Europa y Austalia. Llegué al libro interesado por las rutas atlánticas que conectan Sudamérica y África Occidental. La nueva ruta africana de la cocaína hacia Europa es un asunto del que hablé en “Un Flanco Sur Profundo: El arco de inestabilidad de África Occidental”, comunicación que presenté en un congreso académico en Granada en noviembre de 2008. En aquel entonces hablé del yihadismo y el narcotráfico como fenómenos diferentes. Años después de que llamara la atención sobre ellos, han convergido.

SahelMap-2La periodista Beatriz Mesa le dedicó un libro, La falsa yihad, al narcotráfico en el Sahel y explicó cómo los intereses económicos creados han convertido en aliados a políticos, militares y yihadistas. Según su análisis, el islamismo ha quedado como cuestión ideológica en segundo plano en el Sahel y se ha convertido en una excusa dentro de la guerra por las rutas de la droga. El Instituto Español de Estudios Estratégicos, con el que Beatriz Mesa colabora, ha dedicado varios documentos al narcotráfico en África Occidental, como “Terrorismo y Tráfico de drogas en África Subsahariana” (2013) y “La amenaza híbrida: Yihadismo y crimen organizado en el Sahel” (2014),

En el libro de Ana Lilia Pérez encontré que el origen de la coca que llega a las aguas de África Occidental es Perú, convertido ahora en el principal productor del mundo.

La coca se traslada por las rutas fluviales del Amazonas desde Perú a Brasil hasta alcanzar el Atlántico, que cruza hacia África Occidental por la famosa “Autopista 10″, la ruta que sigue el paralelo 10º. El narcotráfico se ha convertido en un problema de primer orden en África Occidental. El asunto llamó la atención a la Oficina de Naciones Unidas para la Droga y el Crimen Organizado (UNDOC), que elaboró bastantes informes que empleé hace siete años en mi trabajo. La atención internacional se centró en Guinea Bissau, una de las principales puertas de entrada en África Occidental de la droga y que llegó a ser considerado potencialmente el primer narcoestado de África. Sin embargo, tengo la sensación de que el tema dejó de recibir tanta atención del a UNDOC, que no ha vuelto a publicar tantos informes monográficos. Alex Perry, periodista de Newsweek, cuenta en Cocaine Highway: The lines that link our drug habit to terror que tras el golpe de estado de 2012, la colaboración internacional se redujo y se suspendieron programas de lucha contra el narcotráfico. Hoy dos tercios de la cocaína que entra en Europa desde Sudamérica lo hacía vía África Occidental. Perry expone también la importancia de los grupos dedicados al narcotráfico en Mali y cómo la operación francesa contra el yihadismo ha pasado por alto el problema.

En Afganistán la lucha contra los talibán atravesó fases diferentes en cuanto a su relación con la producción de adormidera. Las campañas estadounidenses de erradicación de cultivos generó rechazo entre los campesinos más humildes que contaban con esos cultivos como importante fuente de ingresos en un país árido donde es difícil conseguir beneficios con otras cosechas. Tras reconsiderar el asunto, la vista gorda selectiva produjo un mecanismo de corrupción donde las autoridades locales recaudaban dinero para excluir tierras de las campañas de destrucción de cultivos. De cualquier manera, la “narco-yihad” se convirtió en un asunto fundamental dentro de la estrategia de contrainsurgencia. La lección para el Sahel es que la lucha contra el narcotráfico tiene que tener en cuenta los resultados a corto y medio plazo en el que se producen efectos inesperados que socavan la legitimidad de las autoridades.

Mi sensación es que el asunto del narcotráfico atlántico, tras un período de intensa actividad de informes oficiales, ha quedado relativamente olvidado en una nueva era de preocupación por la yihad en el Sahel. Echo en falta más literatura en español sobre el tema. Y en especial, sobre el eslabón que conecta dos temas que sí parecen ser conocidos ampliamente: La producción de coca en los países andinos y la yihad en el Sahel. En fin, otro tema que añadir a la lista de temas por abordar.

Por cierto, el próximo mes de marzo se estrena en el canal DiscoveryMax un reporte en forma de serie elaborado por David Beriain en Perú, Bolivia y Brasil titulado “Amazonas, el camino de la cocaína”.

Operación Serval y la audacia

El año pasado destaqué aquí el desarrollo de las operaciones militares francesas en Mali, la Operación Serval. El ejército francés desplegó a toda prisa unidades ligeras que formaron sobre el terreno agrupaciones modulares ad hoc de entidad batallón (Groupement Tactique Inter Armes) y se lanzaron por las llanuras africanas a toda velocidad mientras fuerzas paracaidistas y de operaciones especiales rompían la linealidad del frente con saltos paracaidistas y asaltos aerotransportados. Los franceses lo llamaron “Maniobra Aeroterrestre en Profundidad”.

servalCon el paso del tiempo, dije que la Operación Serval iba a quedar como ejemplo de brillante campaña militar. Y así ha sido. La RAND Corporation acaba de publicar un informe 67 páginas sobre la Operación Serval: France’s War in Mali. Lessons for an Expeditionary Army.El informe recoge fuentes francesas, en especial el testimonio de varios oficiales franceses que realizaron presentaciones sobre la Operación Serval en Estados Unidos. Es interesante el punto de escepticismo que aporta el informe, planteando qué hubiera pasado si los grupos yihadistas hubieran presentado una verdadera resistencia al avance francés. Ciertamente no sabemos si el colaspo de los yihadistas se debió a la sorpresa y el desbordamiento provocado por el avance francés o la falta de voluntad de combatir. De cualquier manera, me resultó interesante los puntos destacados por el autor estadounidense desde su mirada externa. En primer lugar cómo en la cultura militar francesa se tolera asumir riesgos y se prima la audacia. “De l’audace, encore de l’audace, toujours de l’audace” que decía Danton. En segundo lugar, el autor destaca el empleo de fuerzas ligeras y la “rusticidad” de los medios franceses. Algo atribuible a los recursos limitados del ejército francés, que empleó vehículos como los ERC-90, VBL y los Panhard P4, que no hubieran desentonado en un despliegue de los años 80. Asunción de riegos y austeridad de medios, sobra decirlo, son conceptos que el autor considera ajenos a la mentalidad estadounidense y que en el caso francés atribuye a hacer de la necesidad virtud.

Los franceses entrevistados en el informe apuntan que son conscientes de que el modo estaounidense hubiera sido acumular fuerzas más pesadas y aplastar al enemigo con potencia de fuego. Creo que William Lind habría reconocido aquí inmediatamente el contraste entre lo que él denomina Guerras de 2ª Generación (acumulación de potencia de fuego) y Guerras de 3ª Generación (guerra de maniobra). Por último, el autor destaca la modularidad de las fuerzas francesas, capaces de organizar rápidamente compañías de distintos regimientos en una unidad provisional y volverlos a reorganizar sobre la marcha. Esa facilidad se debe a la costumbre francesa de desgajar compañías de sus unidades de origen para desplegarlas en misiones internacionales en unidades interarmas, recogiendo además una larga tradición de despliegues en ultramar de las unidades coloniales (las “tropas de marina”) y legionarias.

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Las niñas olvidadas de Nigeria

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En la noche del 14 al 15 de abril más de doscientas estudiantes de un colegio en el norte de Nigeria fueron secuestradas por el grupo yihadista Boko Haram. Los familiares de las niñas presionaron al gobierno nigeriano ante su percepción de que no se estaba haciendo lo suficiente para rescatarlas. El lema escogido “Bring back our girls” saltó a Internet y alcanzó gran notoriedad cuando Michelle Obama publicó una fota en su perfil de Twitter en el que sostenía un cartel con la frase. Luego el olvido y el silencio.

Mi tema de la semana pasada en Sesión de Control fue el surgimiento de Boko Haram en el norte de Nigeria y los problemas del estado nigeriano para enfrentarse a esa insurgencia yihadista:

Poner muros al mundo

Dice el presidente Mariano Rajoy sobre las alambradas puestas sobre las vallas en el perímetro de Ceuta y Melilla “no sé si pueden afectar a las personas, pero está en estudio” y que ha solicitado un informe al Ministerio de Interior. Yo les resuelvo la duda. Lo que se colocó en lo alto de las vallas de la frontera Ceuta y Melilla es concertina militar. Mientras las alambradas típicas tienen púas, las concertinas tienen cuchillas.

Hacer más inaccesible las vallas de las fronteras de Ceuta y Melilla es un propósito que también tuvo el anterior gobierno, que antes las heridas sufridas por las personas que tratagan de superarla desde el lado marroquí ordenó instalar una “sirga tridimensional” que al final no ha cumplido su misión.

Vivimos en un país donde la mayor movilización social en mucho tiempo tuvo su arranque en las protestas minoritarias de jóvenes que descubrieron que la vivienda en propiedad les resultaba prohibitiva o alcanzó gran notoriedad que se retirara la reducida beca que reciben los estudiantes univeristarios de familias con recursos que se pueden permitir estudiar durante un curso en otro país europeo. Está claro que la agenda pública de los grandes problemas la marca quienes tienen recursos para hacer oir y habilidades comunicativas. Así la mayor vergüenza de la democracia española reciente, el tratamiento de los inmigrante irregulares, ha permanecido como un problema desconocido. Hablamos de lo que sucede en la frontera de Ceuta y Melilla desde hace ya bastantes años y lo que sucede en los infames Centros de Internamiento de Extranjeros.

La cuestión aquí de fondo es que la Península Ibérica es uno de los puntos de contacto de Europa con África. Y en un mundo globalizado, se produce un efecto de vaso comunicantes. No podemos creer que los habitantes de África Occidental, una de las regiones más pobres del planeta, van a permanecer pasivos y conformistas sabiendo que hay una región cercana donde se vive mejor. Pero más poderoso que ese “efecto llamada” que alguno atribuía a las políticas del anterior gobierno, existe un “efecto expulsión” muchísimo más fuerte y brutal. Primero fue la cadena de conflictos que prendió en el África Atlántica y la hizo arder desde Costa de Marfil a Guiena-Bissau. Luego vino la creciente desertización de áreas del Sahel y el reciente conflicto en Mali. En el futuro sólo podemos preveer un flujo de sur a norte de la población frente al que no podemos ignorar o levantar muros. Irónicamente, tras el último asalto a las vallas fronterizas el Instituto Nacional de Estadísticas anunció sus cálculos de que en el año 2017 habrá en España más muertes que nacimientos. Alguien debería conectar los puntos.

Bibliografía sobre la yihad argelina

Estoy trabajando en la presente crisis de Mali. Y puestos a buscar los orígenes históricos de la actual situación en el Sahel se hace inevitable tirar de uno de los hilos hasta el origen de la yihad argelina en el contexto de la guerra civil que vivió el país en los años 90. Podría parecer que un asunto que convulsonió un país tan cercano y cuyas ramificaciones llegan hasta el 11-M habría sido bien cubierto desde el punto de vista editorial en español. Pero no. Lo que tenemos son fragmentos dispersos por varias obras sobre la crisis argelina de finales de los 80, el ascenso del Frente Islámico de Salvación, el abrupto cerrojazo a al apertura política y la posterior guerra civil.

Estos días he estado recopilando fragmentos de esa historia. He encontrado información en estos libros:

El gran Magreb: Desde la independencia hasta el año 2000 de Paul Balta (1995).
El estado árabe : crisis de legitimidad y contestacion islamista de Gema Martín Muñoz (1999).
La yihad: Expansión y declive del islamismo de Gilles Kepel (2001).
Guerras profanas: Afganistán, Estados Unidos y el terrorismo internacional de John K. Cooley (2002).

Encontré un cuarto, En el nombre de Dios de Sami Naïr (1995). Es el único dedicado específicamente a Argelia, pero en su brevedad y por la perspectiva del autor poco me aportó.

Sé de la existencia de dos más, dedicados a las atrocidades cometidas durante aquella la guerra civil. Precisamente las matanzas perpetradas por los yihadistas argelinos socavaron el apoyo de las masas y muchas fuentes acusan al estado argelino de realizar operaciones de bandera falsa:

La muerte en Bentalha. Guerra y manipulacion politica en Argelia de Nesroulah Yous (2001) y La Guerra sucia de Habib Souaidia (2002).

¿Algún lector podría recomendarme alguna otra obra en español con el que completar mi bibliografía? Sé que en inglés y especialmente en francés hay todo un universo de publicaciones. Precisamente esta semana me llegó The Algerian Civil War, 1990-98 de Luis Martinez (2000), la que puede que sea obra definitiva sobre el asunto. Se trata de una tesis doctoral dirigida por Gilles Kepel y es obra de un franco-argelino que publicó bajo pseudónimo.

Sobre la yihad en el Sahel encontramos dos libros diametralmente opuestos en español. Por un lado tenemos Terrorismo internacional en África del incombustible Jesús Núñez Villaverde junto con Balder Hageraats y Malgorzata Kotomska. Como conté en mi reseña, el libro desprecia la amenaza yihadista en el Sahel presentándola como una excusa inventada por Estados Unidos para intervenir a favor de sus intereses petroleros en el continente. Al menos queda el consuelo de saber que el profesor Núñez Villaverde habla ahora de “una amenaza que ya había sido identificada como tal al menos desde 2008″. (2008 es, por cierto, en el que acudí a Granada a presentar mi comunicación “Un Flanco Sur Profundo: El arco de inestabilidad de África Occidental”). Por otro lado, tenemos La yihad a nuestras puertas: La amenaza de Al Qaeda en el Magreb Islámico de David Alvarado. Y ese es el panorama editorial en español. La yihad no existe o es una amenaza tocando en nuestra puerta. Creo que hay hueco para un análisis sosegado sobre el tema.

Lecciones de la “Operación Serval”

Se ha hecho esperar dos semanas aquí en Tenerife, pero por fin tengo en mis manos un ejemplar del número de marzo de la revista Fuerzas de Defensa y Seguridad. Aparece en ella mi artículo «Lecciones de la “Operación Serval”». Hablo por un lado de las carencias detectadas por las fuerzas armadas francesas en su intervención en la crisis de Mali. Y por otro lado planteo algunas lecciones políticas sobre el papel de la Unión Europea que debería dar a reflexionar sobre el papel que juega en las crisis internacionales..

No traté el aspecto meramente militar porque habría quedado desfasado e incompleto por los lapsos entre redacción y publicación. Ahora que está casi completada la limpieza del Adrar de los Iforas quizás sea momento de plantarme una segunda parte. Pero merece detenerse en las lecciones extraídas en esta guerra, que creo son de aplicación a las fuerzas armadas de muchos países europeos como España.

Un almirante detrás de la fulgurante ofensiva francesa en Mali

La fulminante intervención francesa mediante tropas desplegadas en Chad, Burkina Faso y Costa de Marfil detuvo la ofensiva yihadista el pasado mes de enero en Mali. A continuación vimos una contraofensiva francesa en la que dos columnas formada cada una por un Grupo Táctico Inter Armas (GTIA) avanzaron por carretera desde Niono hasta Timboctú y desde Sévaré hasta Gao (en azul en el mapa). Fuerzas paracaidistas tomaron el aeropuerto de Timboctú y fuerzas especiales tomaron el aeropuerto de Gao mediante un asalto helitransportado, anticipando la llegada de las columnas móviles.

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En aquella segunda fase de la Operación Serval no hubo verdaderos combates. Las fuerzas francesas se limitaron a localizar los edificios ocupados por los yihadistas y sus vehículos, perfectos blancos estáticos, para atacarlos desde el aire con armamento inteligente. En esas condiciones, fijados al terreno y por tanto perfectamente localizables, las fuerzas irregulares yihadistas perdieron toda ventaja respecto a las fuerzas convencionales francesas. La respuesta des las fuerzas yihadistas fue no plantar batalla y realizar una “retirada estratégica” hasta la zona montañosa del Adrar de los Iforas, en pleno territorio tuareg. Oportunamente el Movimiento Nacional para la Liberación de Azawad se desentendió de su alianza con los yihadistas y tomó los núcleos urbanos a la espera de la ofensiva francesa.

La batalla por las montañas del noreste de Mali parecía que iba a tomar tiempo hasta que las fuerzas francesas aseguraran las ciudades del “bucle del Níger”, la curva que traza el río hacia el norte. No en vano, Gao ha sufrido dos asaltos de fuerzas yihadistas tras ser liberada. Pero el siguiente movimiento francés rompió la lógica de avances lineales para plantarse en Tessalit mediante una infiltración de fuerzas especiales que permitió la toma del aeropuerto y el desembarco allí de refuerzos, mientras una columna franco-chadiana llegaba por su parte a Kidal. La ruta de escape hacia la frontera argelina y el refugio en el macizo de Ahaggar quedó cortado.

Las fuerzas yihadistas esperaban una campaña larga que permitiera consolidar su bastión en el valle de Ametettaï, a 50 kilómetros de Tessalit. Pero aquí nuevamente las fuerzas francesas demostraron su conocimiento de la guerra en el desierto. Los inmensos espacios de las zonas desérticas están recorridos por rutas invisibles que conectan los oasis y pozos de agua que actúan de nodos. La vigilancia continua de esos puntos permitió machacar con aviación y artillería las concentraciones de yihadistas. La imprevista ofensiva francesa obligó a los yihadistas a romper el silencio radio y salir a las ondas para pedir instrucciones y coordinarse, permitiendo su ubicación mediante medios SIGINT.

El bastión en el valle de Ametettaï fue atacado desde dos ejes de avance con medios motorizados. Uno por el sur, empleado por un GTIA francés creado entorno al 1er Regimiento de Infantería de Marina, y otro por el oeste, empleado por fuerzas chadianas. Inesperadamente los yihadistas se encontraron una tercera fuerza desde el norte que había atravesado las montañas de forma sigilosa caminando día y noche. Se trataba del GTIA compuesto por fuerzas del 2º Regimiento Extranjero Paracaidista y el 1er Regimiento de Cazadores Paracaidistas.

El considerable esfuerzo físico bajo mucho calor realizado por las tropas paracaidistas provocó una treintena de bajas por golpes de calor. Pero la Operación Pantera resultó un éxito y el bastión yihadista cayó. Las fuerzas francesas y chadianas se encontraron con huertos y enormes arsenales, lo que probaba la intención de los yihadistas de resistir por largo tiempo. Bajo los árboles y ocultas en grandes trincheras aparecieron gran cantidad de vehículos, varias piezas de artillería D-30 de 122mm., varios cañones anticarro D-44 de 85mm. y hasta un bulldozer. Además, entre el material capturado a los yihadistas aparecieron las primeras pruebas del trasiego de armas de los arsenales de Gadafi hacia Mali.

Según Jean-Dominique Merchet, el éxito francés hemos de atribuírselo al almirante Edouard Guillaud, comandante del Estado Mayor de las armas francesas desde el 25 de febrero de 2010. Merchet señala que como marino se ha encontrado con la difícil tarea de dirigir el repliegue francés de Afganistán o una guerra tan lejos del mar como la de Mali. Pero precisamente apunta a los símiles entre la guerra naval y la guerra en el desierto, que ya señalara T. E. Lawrence, que habrían servido al almirante Guillaud para plantear un plan de guerra no lineal, moviendo sus fuerzas por el Sahel como barcos en un océano en busca de la flota enemiga: “En el mar, es muy difícil de obtener el contacto con el enemigo, pero cuando tienes el contacto no lo sueltas”

Queda todavía mucho hasta ver el fin de la presente crisis en Mali. Queda encontrar una solución política a la cuestión tuareg además de reconstruir el ejército y la democracia malienses. Pero los franceses ya han escrito unas cuantas páginas notables de historia militar.