Marines en Morón

Ciudadanos estadounidenses son evacuados de Monrovia en un helicóptero ruso de una empresa contratista durante la Operación "Shining Express" (2003)

Ciudadanos estadounidenses son evacuados de Monrovia en un helicóptero ruso de una empresa contratada por el Departamento de Estado durante la Operación “Shining Express” (2003)

Recientemente el gobierno español envió a las Cortes la autorización para que la Special Purpose Marine Air-Ground Task Force Crisis Response-Africa del USMC en la base española de Morón pueda aumentar su tamaño.

Si han leído la prensa rusa en español y los medios simpatizantes de Putin en España en ambos extremos del espectro político, se trata de una grave cesión de la soberanía nacional que pone a España al servicio de la política imperialista estadounidense en África. ¡“El gobierno entrega Morón a los marines norteamericanos”! ¡“Ampliación de Morón convierte a España en una parte del Pentágono”! Para cualquiera que no haya estado escondido en una cueva en los últimos años tres años sabrá que todo esto gira en torno a un solo asunto: Bengazi.

El 11 de septiembre de 2012 se produjo un ataque yihadista contra el consulado estadounidense en Bengazi (Libia). El embajador estadounidense y un informático del servicio resultaron muertos. Personal armado de la CIA que operaba desde un edificio cercano acudió al rescate del personal diplomático para llevarlo hasta ese segundo edificio, convirtiéndose el lugar en objetivo de los yihadistas. Dos agentes de seguridad de la CIA resultaron muertos al impactar sendos proyectiles de mortero en la azotea mientras ocupaban posiciones defensivas.

El asunto se convirtió en el centro de una campaña contra el gobierno de Barack Obama, agitada incesante y machaconamente durante bastante tiempo por medios como Fox News. Se acusó al gobierno de no haber proporcionado la seguridad adecuada a la delegación diplomática, de haber ignorado las peticiones de auxilio desde Bengazi, de no contar con una fuerza de reacción rápida, etc.

El asunto fue diseccionado por Jack Murphy y Brandon Webb en Benghazi: The Definitive Report. Su tesis es que la CIA estaba llevando a cabo una campaña agresiva contra las fuerzas yihadistas en la región sin informar al Departamento de Estado, que ignorante del contexto no tomó las medidas de seguridad pertinentes.

Un MV-22 Osprey durante un ejericio en la base de Morón.

Un MV-22 Osprey durante un ejericio en la base de Morón.

En el pasado ya Estados Unidos realizó misiones de evacuación en África. En el caso de Liberia, sucedió dos veces: Operación “Sharp Guard” (1990-1991) y Operación “Shining Express” (2003). En este último caso, se desplazaron helicópteros desde Islandia porque en aquel entonces las misiones en África dependeían del mando europeo EUCOM.

La respuesta del gobierno estadounidense tras el ataque de Bengazi fue crear la Special Purpose Marine Air-Ground Task Force Crisis Response-Africa, dotada con convertiplanos MV-22 Osprey como fuerza de contingencia para el continente africano. Cuenta con cisternas KC-130 como apoyo y se ubica en la base aérea conjunta de Morón, lo que proporciona cercanía geográfica al Norte de África. Los MV-22 disponen además de una mayor velocidad de crucero que un helicóptero.

¿Qué saca España de todo esto? Lo que el gobierno ha estado dispuesto o ha sido capaz de negociar. Se habla de 36 millones de euros en obras que serán contratadas con empresas españolas. Hubiera sido una buena oportunidad, por ejemplo, para negociar la creación de un campo de adiestramiento en Rota con estándares estadounidenses del que se hubieran beneficiado marines y los infantes de marina españoles. Pero para eso, claro, habría primero que ser conscientes de las carencias que se tienen.

Jornada en Casa África

El pasado viernes 5 de junio hice un viaje relámpago a Gran Canaria para asistir como público a la jornada #ÁfricaEsNoticia: Conflictos en África. Presencia española y nuevos retos para la seguridad del continente que coorganizaban Casa África y el Instituto Español de Estudios Estratégicos (IEEE). Hablé ya aquí del evento porque es un reflejo que a día de hoy está totalmente asumida la relevancia de África para España.

Intervención de general de brigada Ballesteros, director del IEEE.

Intervención de general de brigada Ballesteros, director del IEEE. A la izquierda, Arianne Fernández, secretaria general de Casa África.

Arrancó la mañana con el general de brigada Ballesteros, director del IEEE, que habló de Canarias desde un visto de vista geopolítico en una línea muy parecida a la charla que impartió aquí en Tenerife en 2013 y que en su momento me sorprendió favorablemente por emplear un punto de vista geoeconómico. Lejos de mensajes alarmistas ante la situación en África Occidental, según el general Ballesteros, la posición de Canarias proporciona más oportunidades que amenazas.

Los contenidos de aquella charla quedaron reflejados en un artículo publicado por el IEEE. En la segunda parte abordó las amenazas para España y el conjunto Magreb/Sahel. Cerró con una idea que evidentemente me hizo sonreír. Según el general Ballesteros, la “frontera de seguridad” de España ya no es el Magreb sino el Sahel. Es decir, la idea del Flanco Sur Profundo ha sido plenamente asumida.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Joan Tusell, Ignacio Cembrero, el teniente coronel Jesús Díez Alcalde y Óscar Mateos.

A continuación tuvo lugar una mesa presentada por Joan Tusell, jefe de prensa de Casa África. Arrancó el profesor Óscar Mateos hablando sobre la naturaleza de los conflictos armados en África. Se refirió a la importancia de los actores no estatales, el carácter transnacional de los conflictos y cómo se insertan en la dinámica de la globalización. Es decir, habló de la esencia Guerras Posmodernas. Hizo, cómo no, una crítica al modelo de “paz liberal”, que es una constante de los africanistas españoles. Y terminó repasando las limitaciones de la Arquitectura de Paz y Seguridad Africana, base de las famosas “soluciones africanas para los problemas africanos”. Por el camino, habló de la emergencia en África tras la Primavera Árabe de una nueva generación de activistas políticos formados por jóvenes urbanos que identificó con los “nuevos movimientos sociales en red” de Manuel Castells. La suya fue una intervención muy densa en contenido y cada tema hubiera dado por una charla en sí misma. Es un autor al que seguirle la pista.

El siguiente en intervenir fue el periodista Ignacio Cembrero, que fue corresponsal del El País en Marruecos y luego trabajó para El Mundo. Es el autor de Vecinos Alejados, una de los pocas crónicas periodísticas de la realidad marroquí que conozco y que en su momento alcanzó notoriedad por desvelar el papel de Francia en la crisis del islote de Perejil. Con ese bagaje, su intervención se centró en el Magreb. Hizo un recorrido desde la fallida “primavera argelina” de 1992, que identifica como el origen de los actuales problemas de la región, al actual caos en Libia. Segun Ignacio Cembrero, a lo que estamos asistiendo es a una fase de inestabilidad en la región que durará décadas.

Por último, en esta mesa habló el teniente coronel Jesús Díez Alcalde, investigador del IEEE. Habló del papel de las fuerzas armadas españolas en África, aportando datos como que actualmente  más de la mitad de las misiones exteriores españoles se ubican en África y que España ha estado presente en todas las misiones europeas en África. Allí hay hoy más de 800 militares españoles, lo que convierte al país en el segundo contribuyente de misiones europeas de la actualidad. El teniente coronel Díez Alcalde remarcó que esta reciente vocación africanista no es temporal. “España está en África para quedarse”, dijo. Y que allí se juega la seguridad española.

Joan Tusell presenta a Pepe Naranjo y a Jesús Núñez Villaverde

Joan Tusell presenta a Pepe Naranjo y a Jesús Núñez Villaverde

La segunda mesa abordó la cuestión de Boko Haram en Nigeria. Habló primero el profesor Jesús Núñez Villaverde, que acaba de sacar libro sobre el tema: Boko Haram. El delirio del califato en África occidental. Presentó la idea de que la aparición del grupo es la respuesta a una serie de problemas estructurales del país (subdesarrollo, corrupción y desigualdad interregional, etc.) de los que se nutre el yihadismo en el noreste del país. Contó además cómo el grupo logró apoyos populares en su comienzo en la espiral de acción-reacción que la respuesta de violencia indiscriminada de las fuerzas de seguridad. El profesor Núñez no dejó a un lado la necesidad de medidas de fuerza contra Boko Haram, pero señaló que la solución definitiva no será militar.

La segunda intervención en la mesa fue la de Pepe Naranjo, periodista canario radicado en África Occidental que actualmente ejerce de corresponsal para El País. Vivió la Operación Serval en Mali y antes de eso fue un pionero en el periodismo canario cubriendo la llegada de inmigrantes a nuestras costas. La suya fue una mirada a ras de suelo, tras haber visitado el noreste de Nigeria. Encontró un enorme contraste entre el norte y el sur del país, donde se ubica la riqueza petrolífera. Y que la falta de servicios del Estado empuja a los residentes en las zona fronterizas del norte a buscar asistencia sanitaria en la vecina y paupérrima Níger. Describió los horrores sufridos por la población a manos de Boko Haram, tras haber recabado testimonios.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Joan Tusell, Gemma Parellada y Lola Huete Machado

La última mesa del día fue dedicada al periodismo y la información sobre África. Arrancó con Gema Parellada, que esta vez nos contó su experiencia en la guerra civil de Costa de Marfil. El suyo fue un testimonio cargado de emoción tras haber vivido allí experiencias bastante intensas con muertes muy cercanas. Quizás para dejar buen sabor de boca, la siguiente y última intervención del día tuvo un registro totalmente diferente.

Lola Huete Machado habló de la presencia de África en los medios y los problemas que se encuetran los periodistas para colocar sus reportajes en redacciones donde sólo interesa África si hay algo tremebundo. Así nació “África no es un país” en El País, para mostrar esas noticias que no tienen cabida normalmente en las páginas del periódico. Contó el esfuerzo para incluir más voces africanas en el periodismo sobre África. Y también nos habló de “Planeta Futuro”, que se dedica, dentro de El País también, a hablar de derechos humanos, medio ambiente, desarrollo, etc. y todas las iniciativas innovadoras y emprendedoras en países no desarrollados que pasan desapercibidas para la prensa general.

El balance para mí fue positivo. Vi caras conocidas, se acercó un lector del blog, tuve tiempo de hablar con algunos de los ponentes y me lo pasé estupendamente. Recuerdo cuando me quejaba que en Casa África no se tratasen esos temas. Supongo que el Jesús Manuel que fui en 2005 alucinaría al escuchar al director del IEEE hablar del Flanco Sur Profundo con otras palabras. Diez años ha tardado desde aquellas dos entradas de blog (en marzo de 2005 y en noviembre de 2005) donde acuñé y expliqué el concepto respectivamente. Fue en 2007 cuando hablé del Sahel, palabra en boca de todo el mundo hoy, rematando con un “el que avisa no es traidor”. Y en 2009 llamé la atención acerca de cómo en un número monográfico de la revista Atenea sobre África no había una sola mención a la importancia de África Occidental para España, quedándose en AFRICOM y la presencia española en el Congo. Así que lo que en aquel entonces era locura, hoy es sentido común.


Lola Huete Machado ha hecho también una crónica de las jornadas: La seguridad de África es la nuestra”.

¿Hay un “estilo africano” de hacer la guerra?

Jack Murphy es un veterano de guerra que sirvió en los Rangers y las fuezas especiales de Estados Unidos. Tras su servicio se diplomó en Ciencia Política en Columbia, ha escrito varias novelas y actualmente es editor jefe de SOFREP.com. Después de que saltara la noticia de que había contratistas sudafricanos en Nigeria, Jack logró una exclusiva mundial entrevistando para SOFREP.com. al director de la empresa, el mismísmo Eeben Barlow.

Conservo en mi biblioteca el número 10 de la revista Soldiers, publicado en de julio de 1996, donde apareció un artículo de Jim Hooper sobre la presencia en Sierra Leona de la primera empresa que fundó Eeben Barlow, Executive Outcomes. En enero de 1999 me volvería a encontrar con un artículo de la revista Soldier of Fortune con las actividades de esa empresa pero esta vez en Angola.

09041715

Miembros de Executive Outcomes

El asunto me impactó tanto que, diez años después de haber conocido el tema por primera vez, cuando presenté mi primera comunicación en un congreso académico lo hice sobre el papel de Executive Outcomes en la guerra civil de Sierra Leona. El texto, por cierto, terminó apareciendo como capítulo en el libro Los desafíos de las Fuerzas Armadas en el Siglo XXI coordinador por Carlos de Cueto.

Más tarde encontré el libro War Dog. Fighting Other People’s War. The Modern Mercenary in Combat de A. J. Venter, el autor del artículo que descubrí en Soldier of Fortune. Resultó que es una referencia mundial en torno a las guerras del África Meridional del último medio siglo. Aquel artículo abrió una pequeña ventana a un mundo que había dejado de ser secreto. Leí por último las memorias escritas por Eeben Barlow, Against all Odds, donde aportaba su punto de vista sobre el origen y trayectoria de la empresa. Pronto la colección Africa@War sacará un monográfico sobre Executive Outcomes. El tema ya forma parte de los libros de historia.

Columna de vehículos REVA de la 72 Mobile Strike Force nigeriana en operaciones contra Boko Haram

Columna de vehículos REVA de la 72 Mobile Strike Force nigeriana en operaciones contra Boko Haram

Barlow tiene un blog donde cuenta su visión de la conducción de la guerra y en un meses saldrá su libro Composite Warfare: The Conduct of Successful Ground Forces Operations in Africa. La entrevista que le hizo Jack Murphy apareció en varias partes. Barlow contó que trabajaba ahora para STTEP International y que había sido contratado para organizar una unidad con la intención específica de combatir a Boko Haram. Barlow no la nombra pero se supone que es la 72 Mobile Strike Force.

En la tercera parte de la entrevista se aborda las tácticas empleadas contra Boko Haram. Barlow habla de “persecución incansable”.  Ahí se me encendió la bombilla. ¿Persecución de los insurgentes en vehículos a pruebas de mina, combinadas con operaciones helitransportadas y empleando rastreadores? Estábamos sin duda ante la enésima evolución de las tácticas contra insurgencia aplicadas por Sudáfrica en la antigua África del Sudoeste (la actual Namibia).

Fui a la estantería y rescaté el primer tomo de la enciclopedia Comando y el fascículo nº47 “Guerra en el chaparral” de la enciclopedia Armas de Guerra, obras editoriales de finales de los ochenta y principios de los noventa. Y ahí leí de nuevo sobre las operaciones aerotransportadas “Fire Force” antes de saltar a Internet para buscar sobre la Rhodesian Light Infantry, los Selous Scouts, las pseudo operaciones, etc.

Soldados rodesianos antes de embarcar en un Dakota

Soldados rodesianos antes de embarcar en un Dakota

Así quedaba enlazada la cadena histórica. Rodesia fue el crisol donde se aplicaron las experiencias de Malasia, Kenia y Angola para crear algo nuevo. Ese conocimiento pasó a Sudáfrica y fue aplicada entonces en la actual Namibia. Tras el fin de la Guerra Fría, el personal sudafricano terminó en guerras como la de Sierra Leona y ahora en Nigeria.

Tras un tiempo de lecturas, de pronto, la semana pasada me entró el furor de escribí y en tres noches elaboré un artículo: “El legado africano de la contra insurgencia rodesiana”. Lo mandé esta madrugada a la revista Ejército, que este mes sacará (si no pasa nada) un artículo mío sobre la Operación Serval.

El asunto podía haber quedado aquí cuando José Alcántara me preguntó si se trataba del  primer capítulo de un libro. Bastantes proyectos de libro tengo aparcados a la espera de ser reorganizados como para complicarme más la vida. Pero una serie de artículos, ¿por qué no? Tras comentarme un colega en privado que las “columnas volantes” sudafricanas en Namibia habían sido estudiadas en un trabajo de investigación de los marines indagué un poco y empecé a buscar referencias. Al fin y al cabo hablar de los raids de las columnas de vehículos Ratel, Buffel, Casspir y Wolf Turbo tiene sentido considerando el viejo debate de las brigadas medias.

Ratel 90 en primer plano con varios Ratel 20 detrás

Ratel 90 en primer plano y Ratel 20 a la derecha

Así que tras escribir sobre la Operación Serval y la contra insurgencia en Rodesia, creo que merecería la pena escribir sobre la contrainsurgencia sudafricana en la actual Namibia durante los años 70 y 80. Mientras en inglés hay montañas de libros y decenas de páginas webs de asociaciones de veteranos, en español apenas se ha escrito sobre las guerras del África meridional. A excepción, claro del punto de vista cubano de la guerra de Angola. Pero allí hubo batallas bastante convencionales y quedan fuera de mi perspectiva.

¿Y que decir de otras guerras típicamente africanas, las “Toyota Wars” en Chad y Sudán? Abordé el asunto en “Swarming en el desierto”. Con el Sahel de moda, creo que el asunto también merecería un artículo. Así que tenemos dos casos de contra insurgencia en las sabanas del África meridional (en las actuales Zimbabue y Namibia) y dos modelos de operaciones móviles en el desierto (las “Toyota Wars” y la Operación Serval). No sé si encontraré tiempo y bibliografía suficiente para abordar los dos artículos que faltan. Ni siquiera sé si a la revista Ejército le interesará mi artículo hablando de la contra insurgencia rodesiana. Pero ha sido divertido tirar del hilo a partir de una entrevista hasta escribir un artículo. Y quien sabe. A lo mejor algún día encuentro a alguien interesado en publicar un libro sobre las guerras africanas.

Guerras Posmodernas en África

10 Feb 1997 --- THE SITUATION IN ZAIRE --- Image by © GROSSMAN ROBERT/CORBIS SYGMA

Mercenario serbio al servicio del régimen de Mobutu en el Zaire Foto: GROSSMAN ROBERT/CORBIS SYGMA

Llevo una temporada intensa de lecturas de los más variopintas y temo convertir el blog en un monográfico de reseñas. Ahora toca África. Estoy con Boko Haram y hace poco leí dos libros de Tom Cooper sobre la Primera y Segunda Guerra del Congo, ambos de la colección Africa@War que coeditan Helion & Company30º South Publishers. Antes había leído de esa misma colección Congo Unravelled: Military Operations from Independence to the Mercenary Revolt 1960–68. Y por el camino se fue abriendo paso una idea. Es siempre tentador caer en el adanismo de pensar que África vive una nueva era de conflictos armados desde el fin de la Guerra Fría, altamente internacionalizados y caracterizados por el papel de entidades supraestatales y actores no estatales. Pero si uno se para a pensar encontrará que, por ejemplo, ya en los años 60 intervinieron en el Congo Belga los cascos azules de la ONU y los mercenarios europeos de “Mad Mike” Hoare. Durante la secesión de Biafra apareció el aristócrata sueco Carl Gustaf von Rosen, que organizó una “guerrilla aérea” con sus avionetas MiniCOIN. Y no hubo guerra más internacionalizada que la de Angola, con tropas cubanas y asesores soviéticos apoyando al bando gubernamental y tropas sudafricanas y dinero de la CIA apoyando a los rebeldes de UNITA.

Asesor soviético en Angola

Asesor soviético en Angola

Así que todo me llevó a preguntarme, ¿qué hay de nuevo en las “nuevas guerras” de África? Las respuestas que surgieron serán material para un texto en cuya fase de recopilación de bibliografía estoy trabajando y que se centrará en África Occidental, donde son batante significativos tres fenómenos que para mí marcan la diferencia: El yihadismo, las amenazas transnacionales y la cooperación regional. De paso caí en la cuenta que se cumplieron llevo diez años de que este blog tiene el dominio GuerrasPosmodernas y que después de que publicara el libro homónimo en 2010 he dedicado poco o ningún espacio a explicar qué entiendo yo por el concepto “Guerras Posmodernas.” Considerando que la Nueva Guerra Fría me obliga a reconsiderar el papel del Estado en los nuevos conflictos armados, espero que en los próximos meses este blog vuelva a su esencia inicial de mayor reflexión y menor espacio a tratar de contar la actualidad.

sierraleone011

Personal de Executive Outcomes en Sierra Leona. Foto Jim Hooper

Tanta lectura ha tenido sus frutos. He escrito en tres noches delante del ordenador un artículo sobre la contra insurgencia durante la guerra de Rodesia (1966-1980). Resulta que hace poco leí una entrevista a Eeben Barlow, fundador de la mítica Executive Outcomes. Dirige ahora una empresa que fue contratada por el gobierno de Nigeria para instruir una fuerza encargada de combatir a Boko Haram en el noreste del país. Barlow detallaba las tácticas empleadas y enseguida las conecté con las tácticas contra insurgencia de las fuerzas rodesianas y sudafricanas en las sabanas del África meridional. Al fin y al cabo existe un hilo histórico que arrancó en Rodesia, donde se sintetizaron lecciones de Malasia, Kenia y Angola, para luego pasar a Sudáfrica. El artículo lo mandaré a la revista Ejército tan pronto pula las erratas y corrija algunas cosas. Y creo que ya puedo anunciar que el número del próximo mes de junio de esa revista saldrá mi artículo: “Operación Serval: El estilo francés de hacer la guerra”. Es mi primera colaboración con esa publicación y espero que sea la primera de muchas.

Jornada informativa #ÁfricaEsNoticia: Conflictos en África. Presencia española y nuevos retos para la seguridad del continente

Bqkrn-qIUAAIvD7.jpg large

El próximo día 5 de junio Casa África organiza en colaboración con el Instituto Español de Estudios Estratégicos (IEEE) en Las Palmas de Gran Canaria la jornada informativa #ÁfricaEsNoticia: Conflictos en África. Presencia española y nuevos retos para la seguridad del continente. El evento durará toda la mañana del viernes 5 de junio.

Allí estarán el general Ballesteros (director del IEEE), el periodista Ignacio Cembrero (especialista en el Magreb y autor de Vecinos Alejados),  el profesor Jesús Núñez (autor de Terrorismo internacional en África) y el periodista José Naranjo (corresponsal en Mali durante la Operación Serval y autor de Cayucos) junto con el teniente coronel Jesús Díez Alcalde, la periodista Gemma Perellada, la periodista Lola Huete y el profesor Óscar Mateos (editor de Paz y seguridad en África Subsahariana)

7DC4F1DD-BE94-4D1D-AB4D-966819D18C25_mw1024_s_n

Habrá tres mesas redondas: “España y África, nuevos retos para la seguridad del continente”, “El yihadismo en África. El caso de Nigeria y Boko Haram” y “África, periodismo y conflictos olvidados”.

Espero poder darme una escapada ese viernes a Gran Canaria y asistir como público a las jornadas. Desde que Oriente Medio se ha vuelto loco he estado prestando más atención en mis lecturas a África. Espero que eso se materialice en cierto proyecto.

Ataque terrorista en Túnez

Anoche salí en el programa de Óscar Haza de MEGA TV para hablar del ataque terrorista de Túnez de ayer. La violencia yihadista en el país no es ninguna novedad, tal como recogí en su momento en FlancoSur.com. Hasta ahora, las víctimas habían sido miembros de las fuerzas de seguridad y políticos. Además, la violencia tenía lugar principalmente en las áreas montañosas del oeste del país. La novedad de ayer es que las víctimas han sido extranjeras y la violencia ha tenido lugar en la capital.

Que los objetivos fueran el parlamento y un museo lleno de turistas tiene doble significado. Por un lado, Túnez se trata del único país que ha salido de la Primavera Árabe con un sistema democrático. El pasado mes de enero Freedom House clasificaba a Túnez como un país “libre”, el primer país árabe en décadas. Por otro lado, el turismo es una importantísima fuente de ingresos para el país. Estrangular económicamente al país fue el objetivo de los yihadista en Egipto con su ataque en 1997 a turistas en Luxor. La acción se volvió en su contra, por la gran cantidad de población cuyos ingresos dependen del turismo.

Se da la circunstancia que estos días se conocía la muerte de un destacado líder yihadista tunecino en Sirte (Libia), mientras combatía en las filas de la fuerza yihadista libia leal al Estado Islámico. En el momento de escribir estas líneas no conozco una reclamación de autoría por ningún grupo. En Túnez actúan al menos dos grupos afiliados a Al Qaeda en el Magreb Islámico. Un repaso a la bibliografía sobre Túnez desvela que tristemente el ataque de ayer no fue una sorpresa.

“Al-Qa`ida in the Islamic Maghreb’s Tunisia Strategy” por Aaron Y. Zelin, Andrew Lebovich y Daveed Gartenstein-Ross para el Combating Terrorism Center de West Point (23 julio 2013).
“Jihadism in Tunisia: The Growing Threat” por Stefano Maria Torelli en la Jamestown Foundation (23 enero 2015).
“¿Hacia dónde se dirige el terrorismo yihadista en Túnez?” por Sergio Altuna para el Instituto Español de Estudios Estratégicos (13 marzo 2015).

Alarmas en el Flanco Sur

Muchos sabrán que escribo de forma discontinua el blog Flanco Sur sobre temas de seguridad y defensa en el Magreb y África Occidental. Recientemente, tras bastante tiempo, actualicé la plantilla de WordPress para darle un aspecto más serio y moderno. Un cambio que aquellos que sigan el blog en su lector de RSS no habrán notado.

En este mes de marzo de 2015 se cumple diez años de que empecé a hablar del Flanco Sur Profundo, la idea de que la verdadera frontera estratégica española no estaba en el Magreb sino en África Occidental. Lo planteé como comunicación académica en un congreso  en Granada en 2008 y actualicé algunas ideas en un artículo en 2010. Pero cuando la preocupación por la región se convirtió en un tema usual, véase la abundancia de comunicaciones en el último congreso de Granada del año pasado, yo empecé a prestar menos atención. Disfruto más la tarea de abrir camino, como es el caso de la Nueva Guerra Fría.

Ahora el panel de alarmas está lleno de luces rojas que trazan una enorme area de inestabilidad que va de Túnez y Libia hasta la cráduple frontera en torno al lago Chad, pasando por Mali. El pasado viernes hubo un atentado contra un bar-resturante en Bamako frecuentado por extranjeros en Bamako (Mali). El ataque fue reivindicado por el nuevo grupo, “Al Murabitún”, de un viejo conocido, Mojtar Belmojtar. Hay que recordar que España participa en la misión europea de formación del ejército maliense, EUTM Mali.  Por otra parte, el líder del grupo yihadista nigeriano Boko Haram anunció su adhesión al califato proclamado por el Estado Islámico, sumando así otro apoyo más en África. Me queda ponerme al día con los últimos movimientos en el noreste de Nigeria y abordar de una vez por todas la situación en Mali. Mientras tanto, aquí tienen las últimas ocho actualizaciones de FlancoSur.com

La conexión atlántica

SONY DSC

La droga incautada al pesquero “Pacífico” es desembarcada en el Arsenal de Las Palmas tras una operación en la que participó el patrullero P44 “Tornado” de la Armada Española.

Leí hace poco Mares de cocaína de la periodista mexicana Ana Lilia Pérez. El libro trata de la rutas marinas del narcotráfico que llevan cocaína desde Sudamérica hacia Estados Unidos, Europa y Austalia. Llegué al libro interesado por las rutas atlánticas que conectan Sudamérica y África Occidental. La nueva ruta africana de la cocaína hacia Europa es un asunto del que hablé en “Un Flanco Sur Profundo: El arco de inestabilidad de África Occidental”, comunicación que presenté en un congreso académico en Granada en noviembre de 2008. En aquel entonces hablé del yihadismo y el narcotráfico como fenómenos diferentes. Años después de que llamara la atención sobre ellos, han convergido.

SahelMap-2La periodista Beatriz Mesa le dedicó un libro, La falsa yihad, al narcotráfico en el Sahel y explicó cómo los intereses económicos creados han convertido en aliados a políticos, militares y yihadistas. Según su análisis, el islamismo ha quedado como cuestión ideológica en segundo plano en el Sahel y se ha convertido en una excusa dentro de la guerra por las rutas de la droga. El Instituto Español de Estudios Estratégicos, con el que Beatriz Mesa colabora, ha dedicado varios documentos al narcotráfico en África Occidental, como “Terrorismo y Tráfico de drogas en África Subsahariana” (2013) y “La amenaza híbrida: Yihadismo y crimen organizado en el Sahel” (2014),

En el libro de Ana Lilia Pérez encontré que el origen de la coca que llega a las aguas de África Occidental es Perú, convertido ahora en el principal productor del mundo.

La coca se traslada por las rutas fluviales del Amazonas desde Perú a Brasil hasta alcanzar el Atlántico, que cruza hacia África Occidental por la famosa “Autopista 10″, la ruta que sigue el paralelo 10º. El narcotráfico se ha convertido en un problema de primer orden en África Occidental. El asunto llamó la atención a la Oficina de Naciones Unidas para la Droga y el Crimen Organizado (UNDOC), que elaboró bastantes informes que empleé hace siete años en mi trabajo. La atención internacional se centró en Guinea Bissau, una de las principales puertas de entrada en África Occidental de la droga y que llegó a ser considerado potencialmente el primer narcoestado de África. Sin embargo, tengo la sensación de que el tema dejó de recibir tanta atención del a UNDOC, que no ha vuelto a publicar tantos informes monográficos. Alex Perry, periodista de Newsweek, cuenta en Cocaine Highway: The lines that link our drug habit to terror que tras el golpe de estado de 2012, la colaboración internacional se redujo y se suspendieron programas de lucha contra el narcotráfico. Hoy dos tercios de la cocaína que entra en Europa desde Sudamérica lo hacía vía África Occidental. Perry expone también la importancia de los grupos dedicados al narcotráfico en Mali y cómo la operación francesa contra el yihadismo ha pasado por alto el problema.

En Afganistán la lucha contra los talibán atravesó fases diferentes en cuanto a su relación con la producción de adormidera. Las campañas estadounidenses de erradicación de cultivos generó rechazo entre los campesinos más humildes que contaban con esos cultivos como importante fuente de ingresos en un país árido donde es difícil conseguir beneficios con otras cosechas. Tras reconsiderar el asunto, la vista gorda selectiva produjo un mecanismo de corrupción donde las autoridades locales recaudaban dinero para excluir tierras de las campañas de destrucción de cultivos. De cualquier manera, la “narco-yihad” se convirtió en un asunto fundamental dentro de la estrategia de contrainsurgencia. La lección para el Sahel es que la lucha contra el narcotráfico tiene que tener en cuenta los resultados a corto y medio plazo en el que se producen efectos inesperados que socavan la legitimidad de las autoridades.

Mi sensación es que el asunto del narcotráfico atlántico, tras un período de intensa actividad de informes oficiales, ha quedado relativamente olvidado en una nueva era de preocupación por la yihad en el Sahel. Echo en falta más literatura en español sobre el tema. Y en especial, sobre el eslabón que conecta dos temas que sí parecen ser conocidos ampliamente: La producción de coca en los países andinos y la yihad en el Sahel. En fin, otro tema que añadir a la lista de temas por abordar.

Por cierto, el próximo mes de marzo se estrena en el canal DiscoveryMax un reporte en forma de serie elaborado por David Beriain en Perú, Bolivia y Brasil titulado “Amazonas, el camino de la cocaína”.

Operación Serval y la audacia

El año pasado destaqué aquí el desarrollo de las operaciones militares francesas en Mali, la Operación Serval. El ejército francés desplegó a toda prisa unidades ligeras que formaron sobre el terreno agrupaciones modulares ad hoc de entidad batallón (Groupement Tactique Inter Armes) y se lanzaron por las llanuras africanas a toda velocidad mientras fuerzas paracaidistas y de operaciones especiales rompían la linealidad del frente con saltos paracaidistas y asaltos aerotransportados. Los franceses lo llamaron “Maniobra Aeroterrestre en Profundidad”.

servalCon el paso del tiempo, dije que la Operación Serval iba a quedar como ejemplo de brillante campaña militar. Y así ha sido. La RAND Corporation acaba de publicar un informe 67 páginas sobre la Operación Serval: France’s War in Mali. Lessons for an Expeditionary Army.El informe recoge fuentes francesas, en especial el testimonio de varios oficiales franceses que realizaron presentaciones sobre la Operación Serval en Estados Unidos. Es interesante el punto de escepticismo que aporta el informe, planteando qué hubiera pasado si los grupos yihadistas hubieran presentado una verdadera resistencia al avance francés. Ciertamente no sabemos si el colaspo de los yihadistas se debió a la sorpresa y el desbordamiento provocado por el avance francés o la falta de voluntad de combatir. De cualquier manera, me resultó interesante los puntos destacados por el autor estadounidense desde su mirada externa. En primer lugar cómo en la cultura militar francesa se tolera asumir riesgos y se prima la audacia. “De l’audace, encore de l’audace, toujours de l’audace” que decía Danton. En segundo lugar, el autor destaca el empleo de fuerzas ligeras y la “rusticidad” de los medios franceses. Algo atribuible a los recursos limitados del ejército francés, que empleó vehículos como los ERC-90, VBL y los Panhard P4, que no hubieran desentonado en un despliegue de los años 80. Asunción de riegos y austeridad de medios, sobra decirlo, son conceptos que el autor considera ajenos a la mentalidad estadounidense y que en el caso francés atribuye a hacer de la necesidad virtud.

Los franceses entrevistados en el informe apuntan que son conscientes de que el modo estaounidense hubiera sido acumular fuerzas más pesadas y aplastar al enemigo con potencia de fuego. Creo que William Lind habría reconocido aquí inmediatamente el contraste entre lo que él denomina Guerras de 2ª Generación (acumulación de potencia de fuego) y Guerras de 3ª Generación (guerra de maniobra). Por último, el autor destaca la modularidad de las fuerzas francesas, capaces de organizar rápidamente compañías de distintos regimientos en una unidad provisional y volverlos a reorganizar sobre la marcha. Esa facilidad se debe a la costumbre francesa de desgajar compañías de sus unidades de origen para desplegarlas en misiones internacionales en unidades interarmas, recogiendo además una larga tradición de despliegues en ultramar de las unidades coloniales (las “tropas de marina”) y legionarias.

Tigre-helicopter